“Quod natura non dat, Salmantica non praestat”. 

10.05.2021 00:00 de MAROGAR .   Ver lecturas

“Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo otorga” (Proverbio latino).

                  Lo que niega la naturaleza, ni la inteligencia, ni la memoria, ni la capacidad de aprendizaje son cosas que una Universidad pueda ofrecer a sus alumnos. Este emblema aparece esculpido en la piedra del edificio de las “Escuelas Menores” de la Universidad de Salamanca, el lema de la propia Universidad es “Ómnium scientiarum prínceps Salmantica docet” (“Los principios de todas las ciencias se enseñan en la Universidad de Salamanca”). El R. Madrid perdió la eliminatoria contra Chelsea en “Champions League” empatando a un tanto en Madrid más la derrota en Londres por 2-0. La velocidad “alemana” con conducciones continuas de balón no pudieron contrarrestarlas los del Real, los hombres de Tuchel transitaban como “aviones” y los nuestros no llegaban. Incluso, en el último partido, el Real Madrid defendió bien con balón poseyéndolo en torno al 62%, pero fue insuficiente. Jugadores como Ramos, Mendy, Hazard, Valverde acumulaban algún déficit físico después de lesiones largas, también las fuerzas justas del resto de compañeros para compensar tanta lesión. Con todo, era el minuto 88 en Londres y el Real Madrid perdía por un solo gol. 

              “A toro pasado”, los aficionados y periodistas más copernicanos, mantenían su lógica ancestral: “1 mujer x 9 meses = 1 niño” se debe transformar en “2 mujeres x 4,5 meses = 1 niño”. O sea, algo absolutamente irrealizable “por naturaleza”. El Real Madrid había llegado a este punto de la competición en los límites de su potencialidad. 

              Justo cuando se pierde, se descubre el “oportunismo” de los que hablan “ex cathedra” papal. Y razoné con un “tuiter”: “Quién no viera que Real Madrid trataba de equilibrar el balance de medio campo (5 jugadores) es que quiere ver otros fantasmas. La primera parte no tuvo nada que ver con lo de Madrid y el equipo controló la pelota en 62% (posesión). Otra cuestión es que no se llegase al gol con mayor frecuencia”. Los expertos deben ayudar a focalizar otras visiones del fútbol, aunque lo evidente soy capaz de percibirlo: “Nos pudieron meter cinco” (Queriendo agrandar a uno y empequeñecer al otro). Claro. Pero, si ellos eran tan buenos ¿por qué no los metieron? ¿Tuvo algún mérito en ello el Real Madrid? Y volví a tuitear: “A vueltas con los analistas de fútbol que fueron futbolistas y se creen que la táctica es como un juego de “polichinela”, cada jugador se le dirige con cordelitos, incluso con discursos de media hora para cada uno. ¿Y dónde está la iniciativa del jugador?”. 

              El sábado 8 de mayo, jugaron Barcelona y At. Madrid a las 16 horas. Empate a cero goles con 62% posesión para Barcelona y dibujo en 1.3.5.2., que fue insuficiente. A la espera del resultado entre Real Madrid y Sevilla que finalizó con empate a dos goles. El Sevilla marcó un gol en la primera parte y el Real maniobraba sin urgencias, a su ritmo pausado. La segunda parte se igualó a un gol y, después de un córner en contra, Benzema llegó solo a la portería contraria y le hicieron penalti. Pero apareció de nuevo el misterio interpretativo del VAR, en el córner se había producido una mano “involuntaria”, penalti a favor del Sevilla cuando se pensaba que se había pitado otro en el área del Sevilla, este marcó el 2-1. La justicia distributiva no funcionó de nuevo, el Sevilla había cometido antes una falta similar en su área y no se consideró penalti. Acabando el partido, con mucha más consistencia física que el Sevilla, los madridistas superaron en el juego a su contrincante y el partido, de nuevo, se empató a dos goles. 

              O sea, el peor, el más desgastado, el peor entrenado, el más “desnaturalizado”, el ogro de la Superliga, el más viejo, el que más lesiones tuvo, etc., es el que mereció ganar por mayor jerarquía en el juego y superior pujanza física. Ya había dicho Zidane lo que su padre le enseñó: “Trabajo, trabajo, trabajo. Lo demás, bla, bla, bla…” ¿Proverbio árabe? A veces, las soluciones no están ni siquiera en la Universidad (“Salmantica non praestat”). El arbitraje fue decisivo.

           10.Mayo.2021.