Manifiestos apasionados del fútbol. 4 de n/.

14.06.2022 00:00 de MAROGAR .   ver lecturas

* Manifiesto… que acordé con mis porteros de Tercera División estructurar las barreras defensivas con “barreras divididas” (Dejando un espacio para ver el balón antes del golpeo); incluso marcando “barreras al palo contrario” (Alejado) a fin de quitarle referencias al tirador y romperle los hábitos. Incluso, hasta no establecer barreras y saltear uno a uno varios jugadores. Eso sí, siempre la falta en cuestión debería estar a más de 20 metros, a esa distancia el portero veía salir el balón y podría pararlo bien. Esa “aparente facilidad” que se le daba al tirador, le provocaba precipitaciones y le rompía esquemas aprendidos. Reconozco que no era muy bien entendido por otros técnicos muy próximos.

* Manifiesto… que en los años setenta mis equipos ya jugaban a la holandesa (Football Pressing de Rinu Michels), porteros-defensas utilizando bien los pies; ataque con rotaciones de balonmano en la delantera; zurdos a la banda derecha y derechos a la banda izquierda; delantero centro “flotante” (Falso delantero centro); saques de esquina siempre a mover con dos hombres (Con lo que podíamos sacar un hombre del área defensiva); siempre barreras ofensivas obstructivas de la visión del portero (A continuación de la defensiva y un metro por delante sin forcejeos con los contrarios); la línea defensiva con diagonal brasileña buscando profundidad; conversión de los marcajes al hombre en mixtos y zonales; orientación de los marcajes individuales para llevar el juego a las bandas que  facilitaba la presión; etcétera.

* Manifiesto… que siempre pretendí educar a mis jugadores juveniles en facilitarles la labor a los árbitros, en no protestar, en aceptar todas las decisiones arbitrales incluidas las más negativas, en no tirarse al suelo a la primera entrada dura que recibieran, en no repeler ninguna agresión, en no perder tiempo gratuitamente, etc. Y, pasados los años, es muy triste la conclusión: Los árbitros siempre favorecían al equipo más agresivo y perjudicaban al más colaborador. Si bien nunca renegué de aquellos comportamientos deportivos…

* Manifiesto… que si la relación “causa-efecto” fuera un dogma, las alineaciones de los entrenadores serían inamovibles mientras el equipo ganase. La cuestión es que nunca, nadie, te garantiza éxitos seguros y duraderos.

* Manifiesto… que, frente a un partido ganado holgadamente, las expectativas generadas para un próximo partido podrían ser engañosas queriendo aplicar idénticas soluciones para problemas distintos, seguramente.

* Manifiesto… que se dice, en el mundo financiero, que “rentabilidades pasadas” no garantizan “rentabilidades futuras”. En el mundo futbolero se debe aplicar esta misma visión.

* Manifiesto… que, por más estadísticas manejadas, por más datos futbolísticos acumulados, los equipos se comportan de manera distinta sin que, ni sus entrenadores, ni sus jugadores, encuentran razones significativas para entender, y enmendar, los posibles fallos acumulados.

* Manifiesto… que, sin más disquisiciones, se entiende que un “efecto” determinado se consigue con una “causa” inmediatamente apegada en el tiempo a ese “efecto”. De hecho, realizado un cambio por el entrenador, si se marca gol, éste se asocia con el jugador recién entrado; pero si el gol se recibe en la propia portería, dicho gol se le asignará al alineado de nuevo. Es lo lamentable de establecer relaciones “causa-efecto”.

* Manifiesto… que si fuera por los profetas del “causa-efecto”, siempre ganarían los Mundiales de fútbol los brasileños; o los ingleses; o los alemanes; o los franceses… Sin embargo, cada cuatro años, se manifiesta un equipo en su plenitud ganando el Campeonato. Pero, difícilmente, repetirá Trofeo en el siguiente período.

* Manifiesto… que me sorprendió un “tuit” de Darío Fernández: “Hoy le pregunté a una niña de 12 años donde ella se encontraba más cómoda para jugar, por la banda izquierda o por la banda derecha. Me contestó que en cualquiera de las dos, siempre y cuando que sea del lado contrario donde se ubica su padre”. Esa ley sí que debe respetarse en esos campos de Dios.

* Manifiesto… que me entusiasman las frases hechas, las ideas, las reflexiones, las metáforas… Porque ayudan a abrir el pensamiento y entender mejor el fondo de la cuestión. Me regodeo con frases como éstas: “Quita la causa y el efecto cesa”, según Miguel de Cervantes. O esa otra: “No puedes corregir los errores porque nunca entenderás la causa y estarás demasiado ocupado esquivando el efecto”, de Henry Rollins.

14.junio.2022.