La tenencia de pelota sigue siendo tendencia. Y otros tópicos futbolísticos...

31.05.2020 08:11 de MAROGAR .   Ver lecturas

“… los tópicos más comunes, más necios, más usados, pueden resultar interesantes según la habilidad de quien los emplea”. (Jane Austen).

             Ya hemos formalizado numerosas razones para afiliarnos al fútbol que aboga por la posesión de pelota. De la “Euopean Journal of Human Movement” hemos obtenido nuevas perspectivas, firmadas por Castellano, J., del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad del País Vasco. Y es bueno el pragmatismo inicial: “El análisis de la complejidad del rendimiento en fútbol es a día de hoy una asignatura todavía pendiente. La fluctuación de los comportamientos que se dan durante el juego es una realidad difícil de explicar y predecir. Entre las variables posibles, parece ser que la posesión del balón puede ser uno de los indicadores de rendimiento que puede llevar a un equipo a imponerse en el juego ofensivo, aunque no siempre en el marcador”. (…) “La “realidad” de la competición obliga a los equipos a una dinámica de funcionamiento con alternativas cuando disponen de la posesión del balón o lo posee el contrario. De hecho, la transición defensa-ataque o ataque-defensa es entrenada con cierta asiduidad por los equipos de fútbol. En esta práctica deportiva, al contrario que en otros deportes, esta alternancia (el de “ser o no ser” dueño del balón), no viene marcada por ninguna limitación temporal o reglamentaria, hay plena libertad a que los equipos la inicien o la terminen cuando lo estimen oportuno o sea provocada por los intereses contrapuestos de los equipos en interacción”.

              En realidad, este estudio manejó datos de la “Eurocopa08”: “Se han marcado 77 goles en los 31 partidos, con una media de 2,48 goles por partido, justo la misma que en la “Eurocopa Portugal04”. Más del 60% de las posesiones de balón en las que se consiguió gol hubo por lo menos un intercambio en el rol ataque-defensa… Habitualmente los investigadores tratan por igual al conjunto de las posesiones de balón que tienen los equipos, poniendo en el mismo grupo, para su análisis, realidades que a lo mejor no lo son tanto. En el fútbol los indicadores de rendimiento no son absolutos, muchos aspectos afectan al éxito o al fracaso en la competición, en muchos casos las diferencias son mínimas, incluso despreciables, en otros, quedan ajenos al propio rendimiento de los equipos. En el fútbol basta con ser un poco superior al rival en ese momento de la competición, y, además, eso dicen que es la grandeza del fútbol, no siempre esta superioridad puntual se refleja en el marcador final”. Me gusta este pragmatismo que otros lo habían considerado como un dogma de fe.

           En “Mundo entrenamiento. El deporte bajo evidencia científica” nos da unas informaciones dignas de reflexión (Firmado por Jorge Polvorinos):

** Tópico 1: Se corre menos en la segunda parte que en la primera. Un pensamiento muy común en el fútbol. “El tiempo efectivo de juego en un partido oscila en torno a los 54 minutos, siendo significativamente mayor en la primera parte con respecto a la segunda. (Estudio realizado por Rey, Casais, Lago y Lago). Sin embargo, si se dividía el partido en franjas de 15 minutos y se analizaban el tiempo efectivo de juego y la distancia recorrida en dichas franjas por parte de los jugadores, se vio como no había diferencias significativas entre las distancias recorridas entre la primera y la segunda parte. De hecho, entre los minutos 75-90 era cuando más distancia se cubría con respecto a las demás, ya que era también cuando más tiempo efectivo de juego había. En la segunda parte se corre menos, pero porque también se juega menos.

** Tópico 2: Hemos perdido porque el equipo está mal físicamente.  Una percepción subjetiva, sin embargo, si a la semana siguiente se pierde, aunque no haya existido tiempo suficiente para producir cambios en la condición física del equipo, se piensa que físicamente el equipo ha estado mal. El resultado final de un partido altera la percepción del espectador acerca del rendimiento físico del equipo. Cuando un equipo va perdiendo es cuando recorre más distancia a alta intensidad, por lo cual el factor físico no parece ser una causa directa sobre la que justifica la derrota.

** Tópico 3: La necesidad de realizar rotaciones.  El fútbol se considera un deporte con alta densidad competitiva. Se juega un partido cada 4,3 días, se suele asumir que en un calendario cargado de 2 partidos por semana, los equipos deben realizar rotaciones, la acumulación de partidos puede influir en la forma física de los jugadores. Éstos están capacitados para afrontar dos partidos por semana sin que esto afecte a su rendimiento físico. Pero el riesgo de lesión aumenta significativamente en períodos cargados de partidos. 

** Tópico 4: El equipo ha corrido poco en el partido porque entrenó demasiado esa semana. Establecer sesiones intensas tanto física como psicológicamente no resulta perjudicial para la competición. El uso de la “percepción subjetiva del esfuerzo” se encuentra ampliamente extendido y es una herramienta válida y fiable para cuantificar la carga impuesta al deportista. 

** Tópico 5: Los equipos que son mejores corren más. Se ha demostrado que las cargas soportadas, tanto en entrenamientos como en partidos, son significativamente superiores en los equipos de menor nivel competitivo, especialmente en indicadores como la “intensidad del esfuerzo”. Parece lógico que los equipos inferiores deben realizar un mayor esfuerzo para compensar sus deficiencias técnico-tácticas.

** Tópico 6: La mejor defensa… ¿es un buen ataque? Un estudio realizado sobre un equipo de primera división, determinó como apenas un “tercio de las acciones de ataque” llegaron a zonas de finalización, con lo cual las defensas se impusieron en los dos tercios restantes. Coincide con lo que indica que en fútbol las defensas se imponen mayoritariamente sobre los ataques. Disponer de un buen ataque se antoja fundamental, una buena defensa es tanto o más importante por cuanto el fútbol es un deporte de marcadores bajos donde las defensas se imponen de forma general a los ataques.

** Tópico 7: “Si mi equipo tiene más posesión tengo más opciones de ganar el partido. Cuando un equipo tiene la posesión del balón, dispone de un mayor número de situaciones de finalización, pero cuando no la tiene no sucede lo mismo de manera inversa”. Es decir, cuando los equipos no tienen el balón no son atacados en la misma medida que atacan ellos cuando si lo tienen. En otras palabras, las “variables contextuales” podrían afectar al rendimiento de los equipos, ya estos muestran comportamientos diferentes al jugar en casa o fuera. Se puede intuir por tanto que en el resultado final influyen más aspectos como el sistema y la estrategia utilizada, que el hecho por si mismo de tener una mayor posesión. 

              Si alguna conclusión drástica podemos sacar es que en el fútbol no existen las verdades absolutas. E insistir que “las variables contextuales y situacionales” influyen significativamente en el rendimiento, comportamiento y despliegue físico de los jugadores. Precisamente en lo que queda por jugar de la Liga 2019/20 este factor se va a poner a prueba dadas las circunstancias de ausencia de público que, para mí, es el mayor condicionante que sufrirán todos los jugadores y todos los equipos.  Esta variable será definitiva. Ahora mismo, en el campeonato alemán, se confirma que las lesiones han aumentado; y que el árbitro ha sacado muchas menos tarjetas. Curiosamente, la nueva norma de los cinco cambios no se está utilizando apenas.

            Salamanca, 31.mayo.2020