El papel lo aguanta todo.

16.06.2021 13:00 de MAROGAR .   vedi letture

“Muchos sueños, metas, deseos, frustraciones, miedos que fijo en un papel, con el firme propósito iónico de olvidarme de él o de recordarlo… algunas veces con una cierta esperanza de que lo que he escrito se haga realidad, aunque sé muchas veces, que así no será”. (1mardepalabras.wodpress.com).

              Tuve un entrenador, Héctor Martín “Torini”, en la Selección Oeste de Fútbol, que nos ilustraba la táctica del equipo en una gran pizarra y con tiza nos señalaba nombres, flechas, círculos, el balón circulaba mejor que en el campo de juego así que a los cinco minutos de su exposición ya nos decía: “Vamos ganando 5-0”. ¡Qué grandes recuerdos mantengo del míster vallisoletano! En realidad, nos hacía ser conscientes de que la planificación era necesaria, pero todo había que trasladarlo después a la práctica en el campo de juego. Grandes recuerdos de aquellos tiempos juveniles y de un fútbol muy elemental que fluía con espontaneidad en los años sesenta, entonces no jugábamos tanto “a la posesión”, ni “a la posición”, pero pocos nos ganaban en entusiasmo.

             Siempre escuché que “el papel lo aguanta todo”. Asegura una de sus versiones que el dicho procede de la relación entre Diderot y la emperatriz Catalina II de Rusia cuando aquel pretendía arrastrar a la corte rusa a la causa de la ilustración. Mientras, Catalina defendía el reino de una rebelión de los cosacos e interpeló el entusiasmo de Diderot: “Usted trabaja sólo sobre el papel, que se presta a todo; es obediente y flexible y no pone obstáculos ni a su imaginación ni a su pluma; en cambio yo, pobre emperatriz, trabajo con la naturaleza humana…” Sin duda, como en todas las planificaciones humanas, hay el eterno debate entre teoría y práctica.

             En el fútbol del Siglo XXI se siguen haciendo planificaciones futbolísticas, como es lógico unas veces funcionan y otras no. En esta Liga 2019/20 todo iba de una determinada manera hasta que la pandemia del “Covid19” modificó todas las previsiones escritas. Y surgió la mayor revolución, necesaria ante las normas sanitarias de obligado cumplimiento: Fútbol sin público. Menos mal que las televisiones extendieron sus imágenes futbolísticas que compensaron un poco la no presencia en el Estadio. “El papel cuánto más blanco más resalta la mancha”, todas las expresiones de los jugadores y entrenadores ahora mismo se captan con cruda realidad porque el ruido ambiente no absorbe la profusión natural de las expresiones de todos los miembros de los equipos. 

              Los equipos que intentan salvar la categoría, sus entrenadores buscan soluciones mágicas como mantener el ambiente competitivo sin ayudas de su masa de aficionados, al fin y al cabo “Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo”. Lógicamente, estos equipos y entrenadores no se pueden permitir aquello de “El papel lo aguanta todo”, en realidad a ellos solo les valen los resultados salvadores pues nadie les va a firmar un papel en blanco liberándolos de sentencias prefijadas.

             En este “Europeo 2020”, según qué campos, se ha podido confirmar la importancia de la competición con el máximo de público “animador”. Ya se pudo notar que el fútbol con público es una delicia por lo que ello supone, por lo que añade, por lo que supone a los profesionales que se muestran al público. Sin poder abstraerse a reacciones extemporáneas como ocurriera con el “grupete” que protestaba ante los fallos de Morata de la selección española. “Para eso es mejor que no vengan”, decía el interpelado. Pero, en el fondo, él reconocerá los puntos débiles que debe superar en el próximo partido. 

             De las mejores aportaciones de este campeonato europeo de fútbol son el cúmulo de analistas, narradores, estudios y medios que se ponen a contribución de un mejor entendimiento del juego. Por ahora, vamos viendo dos tendencias muy positivas: 1. Las manos no se están pitando con tanta facilidad como penaltis. (Una de estas faltas le tocó en suerte a Mateu Lahoz, árbitro español, que no cayó en la trampa de interpretar lo involuntario como falta máxima cuestión habitual en España). 2. VAR: Muy buen funcionamiento general porque la autoridad del árbitro no se ha usurpado, él sigue siendo el protagonista.

            16. junio. 2021.