"Trampantojos" para un fútbol "Covid19"

16.09.2020 00:00 de MAROGAR .   Ver lecturas

“El corazón manda en los ojos y les hace trampantojos”. (Anónimo)

            La presencia de aficionados en las gradas está vetada, de momento, justo como consecuencia de la pandemia global. Tanto en la final de la Liga española 2019/20 como para esta próxima aparecieron algunas ideas un tanto peregrinas para intentar suplir, ficticiamente, esos vacíos “irrellenables” en ausencia de público. Es lo que ocurre con frecuencia en las calles de las ciudades cuando aparecen ilusionismos arquitectónicos para simular realidades, normalmente en ambientes deteriorados. Si recurrimos al diccionario, conocemos que “Trampantojo = Trampa ante el ojo”. 

            Quizás, este tipo de ilusionismo en el estadio de fútbol, trataría de favorecer un mejor ánimo de los futbolistas, poniendo en las gradas muchas pinturas murales representando “masas” de aficionados con banderas, brazos en alto y con los colores del equipo de casa. Añadido a ello, en algunos casos también se han permitido instalar ciertos documentos sonoros con ambientes, voces, exclamaciones, gritos de “casi-goles” y, por supuesto, de emociones ya ocurridas, etc. Todo un “teatro ficticio” que, para mí, está fuera de lugar. En este caso, a lo mejor, habría que llamarlo “trampa ante el oído”. Ya sería el colmo de tener grabados determinados “podcasts” con insultos al árbitro, llamadas al recuerdo de sus padres, acompasado todo a los distintos avatares negativos de la actuación de los “referees” según transcurre el partido.

            En la final de Liga pasada, en un país asiático, se pasaron de creatividad en un partido y rellenaron las gradas con muñecas sexuales de plástico, tal era el despropósito que tuvieron que dar marcha atrás enseguida puesto que, incluso, en cada muñeca aparecía la “marca” del artilugio lo cual resultaba vejatorio. Para mí, estos trampantojos futbolísticos serían “efectos mentirosos” que excederían a una realidad adaptada a las competiciones tan circunstanciales. Incluso, en algún estadio han propuesto unos efectos visuales con público animando, procedimiento que llaman “realidad aumentada” justo cuando dicha realidad hace tiempo que no existe. Dicho en plata, todo ficticio. 

            El día 17 de mayo vi por televisión el partido Unión Berlín-Bayern de Münich y me sorprendió el buen nivel de juego del partido, justo después del receso por pandemia. El Bayern desarrolló un juego excelente de combinación, sin trampantojos técnico-tácticos, en suma, un fútbol muy competido con un excelente nivel. Me resultó un juego interesante desplegado por los dos equipos, muy organizado a la vista del aficionado medio, pero el partido fue medio partido por cuanto el público no animaba. En todo caso, fue un buen preámbulo para la final de “Champions”, curiosamente las buenas impresiones que obtuve del Bayern se confirmaron pues ganó el Campeonato meses después.

            Y ese es el estado de situación en el inicio de los Campeonatos. Ojalá aparecieran motivos para mejorar las realidades existentes, pero, mientras tanto, habrá que acostumbrarse temporalmente.  Sinceramente, la idea de los “trampantojos” no me parece una buena idea de futuro, no creo que ello suponga la mejor tendencia del futuro fútbol, sino que confirmaría que “el medio fútbol” actual por falta de público no se puede compensar con medias mentiras o medias verdades. El fútbol no puede reconvertirse con “trampantojos” porque el aliciente del público nadie podrá suplirlo, es inseparable del corazón robusto con el que debe desarrollarse a futuro un fútbol actualizado. De momento, la fórmula se puede representar: (Fútbol – Sin público = Menos Fútbol.)

            No obstante, el fútbol virtual nos va compensando de alguna manera para equilibrar nuestras actuales carencias y, “a falta de pan buenas son tortas”. Ya sabemos que el pan fue durante mucho tiempo el alimento básico y, en circunstancias de escasez, la torta se hace también con masa de harina, cocida lentamente al horno, pero puede llevar otros ingredientes. En esta vorágine de refranes podemos llegar a aquel de “A falta de polla, pan y cebolla”; o alguna otra variante: “A falta de capón, pan y cebollón”. Encontrando antiguas variaciones como “A mengua de carne, buenos son pollos con tocino”. En fin, que volvamos pronto al fútbol de aficionados sin miedo a los virus…

           16. setiembre. 2020.