Manifiestos apasionados del fútbol 1 de n/

10.02.2022 00:00 de MAROGAR .   ver lecturas

Manifiesto… que el fútbol es, para mí, una medicina que origina círculos virtuosos, previa una razonable educación deportiva. De lo contrario, el fútbol sería venenoso por la tendencia ancestral a que las derrotas no se acepten deportivamente.

Manifiesto… que el fútbol post-pandémico deberá adaptarse a menores ingresos, a menores fichajes y traspasos, a mayores descuentos en los partidos que acerquen los tiempos de juego real, a mayores cambios y velocidad en la fijación de nuevas normas competitivas, sencillas y diáfanas, que no las acaben gobernando “los listos” de turno.

Manifiesto… que el fútbol debe alejarse de los monopolios UEFA Y FIFA (El fútbol no es propiedad de nadie) y otras Ligas puedan promover libremente otras competiciones distintas de manera regulada y legal. 

Manifiesto…que las Federaciones deben “desnacionalizar” (Hoy funciona todavía el “derecho de pernada” de la Edad Media) el uso y propiedad de los jugadores. Los futbolistas son de los clubs que los fichan y pagan sus contratos por lo que la cesión de los futbolistas a las Selecciones debe ser “voluntaria” y los costes que se originan sean prorrateados cuando participen con las Selecciones.

Manifiesto… que los límites salariales en las Ligas nacionales, europeas o internacionales requieren del equilibrio necesario para que los “Equipos-Estado” no predominen por la disponibilidad de más capital económico que no deportivo frente a los demás, porque si no las competiciones se falsearían.

Manifiesto… que todos los equipos, chicos y grandes, son necesarios en la competición de un país. Por otra parte, es lícito que los clubs más desarrollados busquen alternativas internacionales para incrementar los niveles de las competiciones. Aunque se deberá buscar la necesaria compatibilidad entre clubes y necesidades como, por ejemplo, lo que ya ocurre en España con el baloncesto que participa en Ligas Europeas además de la Liga nacional. 

Manifiesto… que el fútbol necesita de pasión para ganar, pero los apasionamientos de muchos aficionados pueden resultar dañinos para su salud y la del espectáculo de masas si no se respeta un orden sano establecido.

Manifiesto… que el fútbol siempre persigue un final clamoroso: “¡Goooooool!”. Pero antes se precisan las interrelaciones de los jugadores, los marcajes, las anticipaciones, los despejes, los saltos de cabeza, los regates, las gambetas floridas, las combinaciones, los pases, los tiros, los desmarques… Eso que se llama “fútbol bien jugado”.

Manifiesto… que una comida celebrada en tabernas o tascas escondidas también pueden dar satisfacciones culinarias, incluso tanto como esos sitios que heredaron algunas técnicas prodigiosas de “El Bulli”. Algo parecido a ese disfrute grandioso, puede resultar un partido de fútbol jugado por futbolistas anónimos y maravillosos que nunca aparecerán en los cromos, celebraciones singulares y recónditas que suceden en partidos de barrio; o en pueblos alejados del mundanal ruido.

Manifiesto… que cualquier partido de fútbol acabará ganándose si se pone a contribución el corazón de cada uno de los aficionados que acaban llevando en “volandas” a sus propios jugadores. Eso sí, respetando los códigos de buena conducta y entusiasmo.

Manifiesto… que comparto la sinceridad de Zinedine Zidane: “Viví 18 años de jugador… dentro, con entrenadores y jugadores con mucho ego. Conozco muy bien el vestuario y conozco muy bien como funciona la cabeza de un jugador. No soy el mejor entrenador tácticamente, pero tengo otra cosa. La ilusión y la pasión la tengo… y eso vale mucho más”. 

Manifiesto… que García Márquez me hizo reflexionar con sus apreciaciones futbolísticas: “A alguien a quien verdaderamente le gusta el fútbol nada le importa quién gana o quién pierde, porque solo el verlo jugar es un gran y bello espectáculo”.

Manifiesto… que el escritor colombiano me subyuga: “Creo que uno puede escribir “Cien años de soledad”, un cuento de marineros, o describir un partido de fútbol y siempre habrá un contenido ideológico”.

Manifiesto… que no puedo sustraerme a esta idea capital de García Márquez: “Pienso que no solo hay que calmar a los hinchas del fútbol, sino que hay que calmar también al ser humano y cambiar el modo de ser de la sociedad, porque los estallidos de violencia en el fútbol no son más que la proyección de eso. Hay que cambiar las mentalidades y pacificar al ser humano”. 

4.Febrero. 2020.