Ya han ocurrido muchas sorpresas en estos Mundiales, quedando eliminados equipos como Alemania, Brasil, Países Bajos y Portugal, como muy notables. Los pronósticos que plasmé en su día, ninguno se ha cumplido. Se confirma que en el fútbol no se prodigan los profetas.

“Otro alcalde ser cohete…”, y Argentina, Inglaterra, Marruecos, Francia, Bélgica, Noruega, aún manifiestan su superioridad mostrando su primacía goleadora, sobre todo. El fútbol practicado, sin embargo, está siendo lento, premeditado, especulativo, y con muchas dudas competitivas incluso contra teóricos equipos inferiores. Los arbitrajes, en general, han mostrado buenos niveles y con asistencias solventes del VAR. Lo que refuerza esta competición genuina. 

España repitió alineación respecto a los dos partidos anteriores. Dos centrales eficientes con la ayuda imponente de un buen portero; y dos laterales bulliciosos que atacaron y defendieron de manera permanente. El centro del campo controlando el juego, aunque Pedri falló más de la cuenta en las entregas. Pero no fueron superados por los portugueses muy publicitados, guardándose los equilibrios mutuos de los dos equipos. Y arriba, Lamine mostrando peligro y variados perfiles. En algún momento del partido intuía yo que en un sprint se rompería y ocurrió lo contrario lesionándose su antagonista y mejor jugador portugués, Nuno Mendes. Nuestro delantero centro goleador hoy no se dejaba ver. 

Los minutos contaban hacia la prórroga y los dos entrenadores hacían cambios llamativos, Pedri se iba del campo igual que Vitinha, el “semilesionado” Merino se incorporaba también al juego para marcar en el minuto 90 en una penetración muy eficiente. Los cambios son como telegramas del partido que los entrenadores envían a los suyos, a los contrarios y a los expertos. Para si mismo, si salen con barba, San Antón; y si no, la Santísima Concepción.

El descuento del partido fue amplio pero el partido quedó sentenciado. A Ronaldo solo lo vimos “llorando” con desconsuelo; y a otros buenos jugadores de ambos equipos medraron en un partido competido, igualado, pero poco generoso en las acciones de gol. España, una vez más, resistió con la portería a cero.

Al día siguiente, 7 de julio, se celebró el “Encierro” de San Fermín. Hubo cientos de carreras, caídas, empujones y “casi” alguna cornada. Pero la diversión fue la que fue. España ganó una vez más a Portugal y a este paso su clasificación va acercándose a la de los mejores. Nos espera Bélgica que venció muy deseadamente a los EEUU de América, a pesar de las manipulaciones del tramposo Trump y su asistente de cámara Ceferín.

Salamanca, 9 de julio de 2026.

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Jue 09 julio 2026 a las 00:24
Autore: MAROGAR .
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