Es el título del libro escrito por el entrenador portugués Rui Pacheco, con prólogo de José Mourinho, editado en 2005. Vistos los sucesos acaecidos en el “balneario” del Real Madrid, se podría poner de moda en este momento. Si bien, no todos los hechos que relata se refieren a “secretos” transmitidos por “chivatos” que pululan ocultos en los equipos.

Ya en su “Introduçâo”, Rui Pacheco nos dice: “No es fácil penetrar en la intimidad de los bastidores de un “balneario” (vestuario, caseta) ni percibir las relaciones que rigen el estado de espíritu de un equipo de fútbol antes de su entrada en competición”. Sin duda, la mejor definición que escuché acerca de un vestuario de fútbol es el equivalente a “un confesionario”, donde todo lo hablado y resuelto allí dentro toma el carácter de un secreto total, indudablemente es obligatorio el secreto profesional.

En dicho libro se citan anécdotas como que el Chelsea de Londres, fundado en 1905, tuvo en 100 años tan solo veintidós entrenadores. Mientras que Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid, fue conocido en España por “tragaentrenadores”. En 8 temporadas consiguió despedir a 29 entrenadores. También se señala en el libro que “Para ser entrenador de fútbol no necesariamente se tiene que haber jugado al fútbol como profesional”.

En su prólogo, señala Mourinho: “El autor confiere la visibilidad, dando a conocer al gran público las metodologías, los discursos, las preocupaciones y los rituales inherentes al modo como los entrenadores preparan a los jugadores y a los equipos para la competición… Constituye una contribución significativa para la mejoría del conocimiento y para la evolución del fútbol”.

Se pone muchísimo énfasis en las formas de transmitir, reunirse y comunicarse. “La palestra” significa tomar parte activa en las discusiones para entenderse e integrarse en los objetivos y necesario sentido de pertenencia. “Palestra” es igual a “charla” típica, conversaciones o conferencias a lo largo de toda una temporada.

Lógicamente, son muchas las informaciones transmitidas y el valor de un equipo está contenido en la cabeza de cada uno de los jugadores. Lo peor de todo esto es cuando empiezan a circular los malos entendidos, o la desconfianza bien entre jugadores y entrenador, bien entre los propios jugadores. Llegando a situaciones complejas como las ocurridas estos días pasados en la plantilla del Real Madrid que dos jugadores se perdieron el respeto y llegaron a las manos de una manera incomprensible.

Por supuesto, existen más antecedentes de “chivatería” en los equipos, de hecho, se emitió una noticia en 27 de octubre de 2022, donde Joan Laporta, presidente del Barça, mantenía confidentes propios en el vestuario. Al parecer, varios jugadores pusieron en duda las capacidades de Xavi Hernández como entrenador, quienes aseguraban que el gran responsable del fracaso en la “Champions League” era el técnico de Tarrasa y sus dudosos planteamientos. Y crearon un “caldo de cultivo” dando lugar a la expulsión del banquillo de Xavi por parte del presidente “confesor”.

Debemos reflexionar, profundamente, sobre los “chivatos” de los equipos de fútbol, esos especímenes que se crían en casetas y acaban viciando ambientes profesionales. Y lo peor es cuando se “jalean” malas relaciones como está siendo el caso del entrenador Arbeloa y el jugador Mbappé a base de generar malentendidos viciados:

“Un amigo de todos es un amigo de nadie» (Aristóteles).

“Al amigo seguro se conoce en la acción insegura”. (Ennio).

“Los verdaderos amigos te apuñalan de frente”. (Oscar Wilde).

“Hay tres cosas que no se pueden esconder por mucho tiempo: el sol, la luna y la verdad”. (Buda).

“Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho”. (Cicerón).

“Deja ir a las personas negativas que solo comparten quejas, problemas, historias desastrosas, temen y juzgan a los demás. Si alguien está buscando un cubo de basura, asegúrate que no sea tu mente”. (Dalái Lama).

“La única cosa peor que un mentiroso es un mentiroso hipócrita”. (Tennessee Williams).

“El envidioso adelgaza cuando su vecino engorda”. (Horacio).

“La envidia es la religión de los mediocres”. (Carlos Ruiz Zafón).

“El infierno está vacío y todos los demonios están aquí”. (William Shakespeare).

“El resentimiento es como tomar veneno y esperar que la otra persona muera”. (Frank McCourt).

“El descalificador tiene como objetivo controlar nuestra autoestima, hacernos sentir nada ante los demás, para que de esta forma él pueda brillar y ser el centro del universo”. (Bernardo Stamateas).

En todos los “balnearios” futbolísticos se cuecen habas, acogen vicios acumulados, trascienden mediante “chivatos” indeseables, haciendo su labor de “zapa” en propio beneficio. Sin calibrar el ambiente nefasto que se crea por no silenciar los secretos profesionales que ahí se generan. 

SALAMANCA, 21.Mayo.2025.

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Jue 21 mayo 2026 a las 20:00
Autore: MAROGAR .
ver lecturas