Después de la victoria del “Mundial 2010”, el seleccionador español Vicente del Bosque nos dejó su impronta en el libro “Ganar y perder”. Toda una lección de deporte y de vida, reflexiones serenas y emotivas. Quizás la Selección argentina debiera comprar algún ejemplar para uso de los jugadores que en este “Mundial 2026” no estuvieron a la altura.

    Ya escribí en 2020 un artículo sobre la necesidad de aprender a ganar, pero también a perder. Reflejaba una afortunada frase del ciclista Perico González: “Estamos enseñando a ganar, cuando deberíamos enseñar a perder. Porque, sencillamente, ocurre más. Yo corrí 11 Tours y solo gané uno”.

A la hora de perder se es muy intransigente, mostramos tolerancia cero con los fallos, tampoco aceptamos que el equipo contrario haya sido superior. Es una de las cuestiones que más cuesta digerir, o sea, aquella situación del partido que fija la superioridad del contrario en cualquier confrontación.

En 7 de octubre de 2015, Borja Franganillo escribió: “Generalmente, a todos nos gusta ganar y a nadie le gusta perder, pero no se enseña cómo hay que ganar y cómo hay que perder”. (…) “Saber perder es complicado, se fusiona la tristeza o frustración de no haber alcanzado un objetivo con la “deshonra” que puede suponer dicha derrota. Saber perder es una de las grandes enseñanzas que aporta el deporte y es, por supuesto, aplicable a la vida cotidiana”.

(…) “En el deporte se puede responsabilizar de la derrota al rival, al árbitro, al entrenador, a los compañeros, etc., pero eso no sirve para que el deportista evolucione y mejore. Tras una derrota, la persona que quiere progresar hará un trabajo de reflexión y autoanálisis para poder corregir cada detalle. Por otro lado, la persona que responsabilice a todo el mundo excepto a sí mismo, difícilmente aprenderá de sus acciones y errores…”

(…) “Saber ganar es una de las acciones más bonitas del mundo del deporte: el respeto que se muestra al rival tras vencerlo en la competición resulta muchísimo más atractivo que las habituales ostentaciones y pavoneos”. Zinedine Zidane, decía en la Liga 2020/21: “Mis padres me enseñaron tres cosas fundamentales: que para poder estar orgulloso de ti mismo hace falta trabajar; que es preciso actuar con seriedad; y que debes respetar a los demás para recibir respeto a cambio. Trabajo, seriedad y respeto”.

Cuando se pierde, la reacción inmediata es la de “cortar cabezas”, la reacción inminente es encontrar la consiguiente “cabeza de turco” antes que reconocer los defectos propios. En cualquier caso, la falta de educación deportiva también nos llevará a mantener una actitud de “diente por diente”, sin aceptar las circunstancias del juego y los posibles fallos, quizás algunos como consecuencia de los aciertos del contrario… “El verdadero perdedor no es aquel que no gana. El verdadero perdedor es aquel que tiene tanto miedo a no ganar que ni siquiera lo intenta”.

En (psicologiaymente.com), se apuntaron 7 claves para aprender a aceptar las derrotas, según Andrés Carrillo. Por tanto, seamos constructivos cuando perdemos: 1. Deja atrás la frustración; 2. Acepta las cosas como pasaron; 3. Evita reacciones hostiles; 4. Dale más importancia al proceso; 5. Evita el rol de favorito; 6. Evita el pensamiento túnel; 7. Evita la estigmatización. Quizás practicando estas premisas sepamos valorar mucho más la victoria, incluso la derrota.

Es una de las asignaturas pendientes a la que nos debemos enfrentar, ya sé que no es nada fácil…

Salamanca, 17. Setiembre.2026.

Sezione: Otras Competiciones / Data: Jue 17 septiembre 2026 a las 01:06
Autore: MAROGAR .
ver lecturas