Te consta, Vicente, que hemos vivido a tope esta experiencia. Y hemos sufrido. Y hemos disfrutado. Y hemos aumentado nuestra estima hasta cotas imprevisibles. ¡Qué tendrá el fútbol cuando es capaz de aumentar la motivación, mejorar los estados de ánimo y entrar en una fase de optimismo perdurable! Por eso quiero expresar te que nos hemos alegrado con tu éxito personal y el de tu gente, por supuesto de tus jugadores. No quiero agobiarte con pamplinas pero recurriré a alguna metáfora porque así me ayuda a expresar ideas y no te abrumo tanto, ya que no quiero agredir tu proverbial sencillez. En esta web, en diciembre de 2009, escribí sobre distintos “Sueños…” que me gustaría tener. Y uno de ellos ya se cumplió: “Sueño… con el Campeonato Mundial de Fútbol en 2010, en Sudáfrica y España ganadora, dirigida por Vicente del Bosque. Su calidad humana y su calidez bien se merecen ese triunfo. Además, jugando un fútbol de ensueño compartido con sus futbolistas. Sería la culminación de una vida entregada a este deporte”.

          Nunca se cumplirá contigo aquello que decía Oscar Wilde: “Un tonto nunca se repone de un éxito”. El mismo día de la final tú habías superado el impacto de la victoria porque tu manera de encajar victorias y derrotas es ejemplar. No obstante, el destino te puso a prueba y pudimos comprobarlo el día de la inesperada derrota contra Suiza, sin duda se cumplía lo que reflexionaba Marcelo Bielsa: “El liderazgo de verdad se ve en la derrota”. “El conductor solo es bueno si ha superado la adversidad. Las operaciones y los cambios se hacen en la victoria, no en la derrota. La adversidad es el momento de observación. El liderazgo está directamente relacionado con la derrota. Porque es ahí cuando se verifica la consistencia del conductor. Una de las claves que tiene que tener un líder, es que necesita ser querido para ganar, y no ganar para ser querido”.Al fin y al cabo, no hay oficio ni responsabilidad profesional como la tuya que tenga tantas dependencias, externas e internas.

         Sin embargo, tu empatía permite que todos puedan opinar con libertad ya que nunca renuncias a reconocer que todos pueden tener razón en este mundo del fútbol donde todo es tan “opinable”. Durante el Mundial leí a Hernan Rivera Letelier: “El arte de la resurrección”. La verdad es que no es un libro de fútbol, salvo que su autor firmó una vez una obra titulada “El fantasista”. Y decía en aquel libro: “En esto de predicar no basta con ser creyente, también hay que ser creíble”. Y fue ahí, precisamente, donde ganaste por goleada a toda la opinión pública a pesar de algún agorero desbocado que salió a enturbiar el ambiente. Pero, por las mismas fechas, Xavier Guix escribía un artículo titulado “Cómo sobrevivir al éxito”: “Quizás lo que nos falta sea más sabiduría y menos candidatos al éxito que luego malviven de aquella gloria que un día retuvieron. Se puede sobrevivir al éxito si se deja atrás, para construir el ahora y el aquí en el que seguir siendo, por encima de todo, persona”.

         Supiste regatear las polémicas ajenas que tanto hubieran perjudicado a tus futbolistas. Siempre fiel a la máxima que, sin duda, comparto: “Si quieres obtener miel, no des patadas a la colmena”. Tampoco me explico como pudiste encontrar tiempo para contestar a los “sms” que tanta gente nos atrevimos a enviarte, después de lo de Suiza era muy necesario: “Tranquilo, conseguiréis los objetivos y tendréis el acierto que hoy se os negó. Hay que mantener la confianza en el estilo y que no entren dudas ahora con tanto agorero. Un abrazo”. Yo estaba convencido de que habíais jugado bien, a mi me gustó la Selección aunque no se ganara, pero las crónicas se llenaban de dudas. Luego leí que Xavi Hernández departió contigo al ver una segunda vez el partido y coincidíais que no había sido tan malo como os pareció en directo. Es lo que provocan las mechas encendidas de la negatividad. Después, Honduras. Y no podía reprimir mi alegría: “Un abrazo. Te lo mereces. Nos lo merecemos. Hay que seguir compitiendo con independencia”. Quizás no debí atreverme con tantos metamensajes…

         Mientras los demás tendíamos a la impaciencia contra Paraguay, mantuviste tu rúbrica personal en el método. En un minuto, pudimos perder y ganar el partido. Tú te mantenías con la idea de Nikos Kazantzakis: “Las grandes leyes de la naturaleza son: no corras, no seas impaciente y confía en el ritmo eterno”. Y solo de verte tranquilo yo me tranquilizaba. Supongo que los tuyos también. Y repetía en mi mente, como una plegaria, tu comentario del día de Suiza: “Me estremecía el silencio de los jugadores en el autobús…” Yo no quería imaginarme este ambiente una segunda vez. Ningún gesto, ninguna disculpa, mantuviste los ritmos, vivías, dejabas vivir, como si tal cosa… Robert Louis Stevenson nos debía estar transmitiendo: “Tanta urgencia tenemos por hacer cosas, que olvidamos lo único importante: vivir”. De pronto, jugada y suspense en el gol de Villa. Entonces, vaya que si vivimos. Mi estado de ánimo lo expresaba en un nuevo “sms”: “Disfrutemos del triunfo y ya jugaremos contra Alemania. De momento, “lo ganao, ganao”. Un abrazo”. Aquello ya era un éxito.

        He repetido ya en este Campeonato distintas frases de Muriel Barbery en “La elegancia del erizo”: “El que transita por caminos andados no deja huellas”. Al parecer esta frase la querían poner en práctica aquellos que no querían que te movieras a tu aire, eso sí te exigían el Mundial con fórmulas del Europeo 2008. Sin hacer daño a nadie, con tu parsimonia, con tu señorío, marcaste tu territorio y, definitivamente, dejaste las huellas imperdurables que nadie podrá borrar. Me sorprendió Alemania, era el enemigo a batir, lo intentó, pero se acobardó antes de tiempo. Y tú te habías dado cuenta. Pero el gol no llegaba. Cuando el toque no encontraba la solución definitiva apareció una jugada de corner a la antigua usanza, luego nos enteramos que habías delegado su ejecución porque los del Barça la practicaban allí en su equipo.. Gol de Puyol majestuoso. Un nuevo “sms” rezaba así: “No podía ser de otra manera en el día de San Fermín, tenía que darte lucidez a ti y a tus jugadores. El domingo hay que culminar. Con la calidad y humildad demostradas. Un abrazo”.

         Y así fue. Luchando contra Holanda, su agresividad desmesurada, y un árbitro que no protegió al fútbol. Erais los mejores en el campo. Pero el sueño no se realizaba. A partir de la jugada marca de la casa y finalización de Iniesta, España fue una fiesta. Desde el Puerto de los Cristianos, en Arona (Tenerife) me vacié cantando el gol emocionado con mi gente. Es posible que llegase a Sudáfrica olas abajo. Y mi nieto Oscar, disfrazado de Torres, gritaba: ¡¡¡ España, España, Ta, Ta, Ta…!!! Tan excitado estaba que aquella noche no durmió… Me salió del alma escribirte: “Gracias Campeones. Ahora vamos a vivir el triunfo. Un abrazo a toda tu familia privada y deportiva…”. Y me acordé de quienes tú sabes, y lloré de alegría con mi familia. Reconozco que como espectadores teníamos que habernos entrenado para soportar tantas emociones con la misma naturalidad que vosotros los protagonistas.

         Hasta en eso supisteis dar ejemplo…Y recurro a Martin Girard: “Nunca ponderaremos demasiado a un entrenador que ejerce su sabiduría profesional (y personal) con tan imperturbable modestia y sensatez. En mi opinión, tenemos en el banquillo al más serio, sinónimo de mejor, seleccionador nacional que nunca ha tenido España”. Aunque son momentos de alegría y no de revanchas, estoy esperando un gesto público del Real Madrid, de reconocimiento a un gran madridista desde siempre, porque siete años después se han enterado que el “librillo” no estaba agotado… Mientras, en tu Salamanca natal, el Ayuntamiento aprobó poner tu nombre a una calle… ¡Qué casualidad! Muy cerca, muy cerca, de donde jugábamos al fútbol en nuestra niñez…

MAROGAR (31.julio.2010)

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Vie 30 julio 2010 a las 22:52
Autore: MAROGAR .
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