¿Sólo existen 10 tácticas de fútbol? 2 de 2.

 de MAROGAR .  artículo leído 128 veces

“La complejidad es tu enemigo. Lo difícil es mantener las cosas simples”. (Richard Branson).

Personalmente, cuando yo hablo de dibujos tácticos, nunca me olvido del portero, y lo represento con el 1 inicial. El portero siempre fue parte activa de la táctica que observé en el “Futbol Pressing” de Rinus Michels.  El número 1 es el hombre libre del equipo y primer atacante, sacando la pelota jugada desde atrás. Incluso, en mi metodología de entrenamiento, utilizaba a los porteros como jugadores de campo, para mí debían comportarse como un jugador más, técnica y tácticamente, alejado más allá del área de meta incluso dominando el área de penalti y los espacios frontales por detrás de la defensa.

Para testear lo contemplado anteriormente por Bielsa, debo significar que la revista inglesa “World Soccer” aseguró en su día que el sistema de juego 3.5.2., fue el último reconocido del Siglo XX, siendo Bilardo su inventor, de lo cual presume. También el 1.4.3.2.1., o “árbol de Navidad”, está asociado a Carlo Ancelotti. Por otra parte, me hago eco del último sistema inventado, el 1.3.1.2.4., por Thomas Tuchel, entrenador alemán. Estos apuntes han quedado reflejados a lo largo de mi próximo libro a editar en fechas próximas. Curiosamente, ninguno de los dibujos citados coincide con los 10 Sistemas reseñados por Marcelo Bielsa.

Bielsa asegura: “A los entrenadores nos dicen que hay que decidir la filosofía del equipo según los jugadores que tenemos. Yo no aplico esa verdad. ¿Por qué no aplico? Porque es muy difícil convencer al jugador si uno propone algo en lo que no cree a muerte. Después sale una frase que está en el medio: mezclar lo que uno siente con los jugadores que uno tiene. Yo soy extremista. Esa es una tarea para la que no tengo la sabiduría indispensable. Yo dirijo según lo que siento. Y si a quien dirijo no se adapta, lucho para que se adapte, para poder proponerle aquello que yo siento… Yo no cedo en mis ideas y no lo digo como una virtud. Es un defecto”. El eterno debate histórico. He insistido siempre que los números nunca son el fútbol mismo, que sólo los debemos considerar “un marco de actuación”. Un rasgo distintivo de los equipos de Bielsa, que comparto, es la salida con balón jugado, la presión alta y un principio innegociable por el cual no se puede presionar si cerca del lugar de presión hay un hombre libre del rival porque seguro la pelota le va a llegar al hombre libre. Por eso hay que tener igualdad numérica y respaldo en el sector de la presión. Para no perseguir (marcajes individuales puros) hay que hacer cambio de marcación para estar lo más cerca posible de tu lugar original. Quedarse cuidando un lugar donde el rival no pone a nadie es un error. De la escena defensiva, los cambios de marca son lo más difícil, etcétera. Parecido boceto lo hemos observado varias temporadas en España, en los equipos de Berizzo, el Celta ya lo tenía muy aprendido y el Sevilla está asimilándolo actualmente. No percibí que Sampaoli, discípulo aventajado de Bielsa, mostrase en el Sevilla la misma pureza táctica.

Sigamos con otras opiniones de Bielsa: “Opino lo contrario de lo que escucho. Dicen que todos los equipos del club tienen que jugar con el mismo esquema. Mi opinión es que todos los equipos de fútbol formativo tienen que jugar un año con cada esquema y su derivación”. La otra alternativa sería “cambiar de sistema cada dos meses durante el año”. Otras cuestiones de detalle: “Tres puestos alternativos tiene cada jugador, un lateral, por ejemplo, puede ser marcador central, volante mixto y extremo. En un afán de fijar la “polivalencia” como un factor positivo, y huir de esas otras opiniones periodísticas: “Fulano no está jugando en su puesto…” Van Gaal aseguró en su día que los dibujos tácticos pueden descomponerse hasta en 7 niveles, escalonamientos necesarios para atacar y defender, para formar sociedades en torno al balón y jugar apoyados y con ayudas permanentes. Por tanto, las configuraciones numéricas son más bien visiones estáticas que se deshacen a partir de que el balón se mueve: “Para generar superioridades numéricas los equipos de Bielsa han jugado bajo el lema de “No estar, llegar”.

Bielsa defiende otros principios irrenunciables: Juego muy intenso física y tácticamente, con relevos y permutas constantes; manejo de distintas variantes en cualquier de los sistemas utilizados; todos atacan, todos defienden; decisiones rápidas intentando cortar líneas de pase; generación de marcajes dobles para disminuir los espacios; arrastre de los marcajes en ataque para crear espacios; cercanía de los compañeros para crear superioridades numéricas; ocupación de posiciones “liberadas” para llegar con más jugadores al área rival. También se habla de la “Línea Bielsa”, se trata de posicionar a cuatro jugadores de ataque distribuidos a lo ancho del campo, lo que genera riesgos para los defensores rivales, los delanteros generan espacios arrastrando marcas y dan posibilidades para que los pasadores filtren balones en pases de precisión. Todo ello en décimas de segundo.

Lo cual precisará de un determinado perfil de jugador: Los jugadores de los costados son técnicos y rápidos, agresivos en el marcaje y aporte de velocidad al juego. En fase defensiva, capacidad para presionar. Para el centro elige jugadores fuertes físicamente, capacidad de cabeceo y posibilidad de funcionar como mediocentros en ocasiones. En general, opta por jugadores técnicos, precisos, rápidos físicamente. Aspira siempre a la “polifuncionalidad”. Con funciones muy ofensivas, pero también defensivas. Generalmente, busca un delantero con buena definición, altos y fuertes, con un buen primer toque para descargar, cabeceador. También procura un delantero centro de arrastre de marca para buscar caminos ofensivos a sus compañeros. Y con todo lo señalado, ¿cómo es posible que Marcelo Bielsa pase tantas zozobras para construir equipos ganadores? Actualmente en el Lille arriesgó echando a 20 jugadores y contratando a futbolistas de 12 nacionalidades y una media de edad inferior a 23 años, siendo el equipo más joven de las cinco grandes ligas europeas. En diez jornadas disputadas ocupa la penúltima posición. Sus biógrafos coinciden que está pasado por el momento más comprometido de su carrera en los últimos 25 años.

Salamanca, 5 noviembre. 2017.