¿El invento del 1.3.1.2.4., se gesta en Alemania...?

 de MAROGAR .  artículo leído 299 veces

“En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría”. (Isaac Asimov).

Jurgen Klopp se marchó del Borussia Dortmund, marcó un estilo inconfundible en la manera de competir durante 7 años (2008/2015). El conjunto de Westfalia eligió a Tomás Tuchel para sustituirle, venía de entrenar durante 5 temporadas (2009/14) al Mainz, allí entrenó también Krool. A Tuchel se le considera un “innovador”, está empeñado en crear un modelo táctico que, incluso, supere al de Pep Guardiola en dinamismo. De hecho, se tomó un año sabático para profundizar en los métodos e ideas de Pep. El entrenador alemán ponía el énfasis en la velocidad y la frecuencia con la que se sincronizan sus jugadores. Las otras cuestiones de juego elaborado, defensa adelantada, permutas de posiciones, etc., se daban por consolidadas. Porque el Dortmund de Klopp ya disponía de un excelente funcionamiento colectivo con muchos momentos individuales. Por supuesto, el intercambio de posiciones solo es posible si los jugadores son polivalentes.

En general, en el periodismo sigue prevaleciendo la expresión: “Es que no jugó en su puesto” para disculpar las malas actuaciones de los jugadores. El sistema de Tuchel obliga a esfuerzos por encima del umbral fisiológico de los jugadores.  Exigencias que precisan de futbolistas muy bien preparados, con una gran juventud. Tuchel reflexiona sobre Guardiola: “Ha demostrado que podemos ganar jugando bien al fútbol, e incluso que jugar bien quizás sea necesario si lo que queremos es ganar”. Para la industria del fútbol ya se habla de uno de los técnicos del futuro futbolístico si bien para muchos aficionados es un desconocido todavía. Los que conocen a Tuchel aseguran que es flexible, curioso, quiere conocer otras culturas, acepta las estrategias de los directivos que le contratan por lo que es asequible. No pudo ganarse la vida como futbolista porque no jugaba bien, aunque es un hombre con una gran visión. Antes del partido del Santiago Bernabeu, el periodista Diego Torres profundizaba (ElPais,7.12.2016): “El entrenador del Dortmund, que este miércoles visita el Bernabeu, sueña con poner en práctica el 3-1-2-4, según él, el sistema más ofensivo que se puede concebir”. La realidad práctica es que había más expectativas y literatura que lo desarrollado en el campo, si bien obtuvo un buen resultado con arrebatos de buen juego.

Imitando otros momentos del recordado Johan Cruyff, Tucchel dijo: “Nadie va al campo a ver un 1-0… La gente paga entradas para ver goles, ocasiones, desbordes, regates...”. Pero, al margen de los dibujos tácticos más o menos atrevidos, hay otras cuestiones a considerar: El Dortmund quiere elaborar el juego desde atrás, disfruta del toque, gran ritmo y conducciones muy intensivas propias del fútbol alemán de toda la vida. La velocidad muy por encima de la media provoca descolocaciones y superioridades en los contrarios, el Real Madrid los sufrió sobre todo en la segunda parte del partido. En ese futurismo táctico, Tuchel quiere crear una táctica revolucionaria que permita multiplicar el número de ocasiones. A mí me parece esta idea muy próxima al Ajax de Rinus Michels de los años setenta. Del mismo modo que se ensueña con la “Doble W” de la era mítica del fútbol con un medio centro único en este caso. Para lo que dispone de un excelente joven futbolista, Julian Weigl, al que será muy interesante seguir en los próximos meses.  “El futuro es esto”, al mismo tiempo que dibuja un esquema original aunque todavía no lo he visto reflejado en el campo de juego: 1.3.1.2.4., porque la definición de niveles es harto difícil. Algunos han asegurado que se podría jugar (2+4) con +2 volantes ofensivos en el medio y +4 delanteros de los que jugarían, dos en las bandas, y otros dos más en la punta. Tuchel comenzó a jugar en 1.4.1.4.1. (Practicado por Guardiola bastantes veces en la temporada pasada). Como quiera que Weigl se organizaba mejor solo que en “doble pivote”, después de pasar por 1.4.2.3.1., evolucionó al 1.3.1.2.4., pero lo más difícil de esa figura es cómo asociarse adecuadamente. Por tanto, tendrá que esperar a que muchos de sus jóvenes jugadores maduren. ¿Cómo equilibrar dicha formación?

Soy de la opinión de Slaven Bilic, al que le dediqué unos renglones en mi libro próximo: “El fútbol y “La Opinática”: “La próxima revolución táctica será la muerte del esquema”. Por tanto, a mí me gustan las novedades pero que tengan una cierta solidez conceptual y no se limiten a ponerle números con mayor o menor ingenio. Con el dibujo propuesto por Tuchel, lógicamente necesita tres defensas de jerarquía; un mediocentro que descongestione el juego en las salidas de balón y sepa hacer coberturas inteligentes sin balón, dos interiores similares a los números 8 y 10 del dibujo 1.4.2.4. Dichos interiores compensan todo el sistema, equilibran, mezclan, unen, y deben conciliar sus actuaciones ofensivas/defensivas, justo en el momento de transición defensiva donde se originan los contragolpes enemigos. Hasta aseguran que utiliza programas de análisis con modelos matemáticos de probabilidades, poniendo mucho énfasis en el pase y control. “El objetivo supremo del pase es superar a alguno de los seis últimos hombres del rival”, última barrera antes de la portería. “Los controles, cuando son eficaces, también permiten desbordar oponentes. El desborde es la vía de acceso al gol. Aquello que los aficionados pagan por ver”. Frases que por ahora son deseos…

Sin embargo, toda la teoría desbordante que hemos apuntado no se corresponde con los datos objetivos de la Bundesliga. Los jugadores del Dortmund, contra el Real Madrid, supieron atacar con mucha velocidad, gran número de futbolistas llegando, dinámicos, poco especulativos, nunca se entregaron.  Quedaron primeros del grupo. Pero será necesario seguir analizando sus próximos comportamientos. Cuando ha jugado 14 partidos, el Borussia Dortmund ocupa el sexto lugar y le superan Bayern de Münich y Leipzig con mejores números de partidos ganados, goles favor/contra. ¿Se quedará en invento futurista…?

Salamanca, 19 de diciembre de 2016.