¿Cómo superar el "ambiente inquisidor" en Real Madrid...?

 de MAROGAR .  artículo leído 738 veces

“Todos son culpables… Menos yo…”

Es lo que tiene “La Opinática”, se dice tanto, se habla tanto, se escribe tanto, que las soluciones están ya escritas solo hay que ponerse manos a la obra. Pero, también, hay que quitarse la venda de los ojos y mirar allí donde hay luz. He querido entresacar alguna muestra de lo que propugno, lo que transcribo se publicaba hace once meses, el Barcelona estaba desahuciado y sobre todo su entrenador. Vean si no lo que escribió el periodista Ulises Sánchez Flor en http://blogs.lainformacion.com/el-chivatazo: “El Barcelona ha tocado fondo con el despido de Zubizarreta y la dimisión de Puyol. Barstomeu está acorralado… piden que dimita y convoque elecciones… En este escenario de crisis son los jugadores los que tienen que tomar el mando. Se avecina lo que en fútbol se llama autogestión, que es la unión de una plantilla a espaldas del entrenador, liderada por los pesos pesados para solucionar los problemas que llegan desde los despachos. Es una especie de golpe de Estado con el cadáver del entrenador en su cargo. Suele salir bien en muchas ocasiones y hasta resucitan al técnico”.

(…) La pelota está ahora en el vestuario. Las flechas apuntan al palco y al banquillo del entrenador. Luis Enrique se va a encontrar ahora un equipo furioso en el campo, que sacará el orgullo, mucho carácter y rabia y pondrá toda la carne en el asador. Los jugadores lo harán porque esta aventura les va su prestigio y evitar que los pitos se vuelvan del palco al césped… los cañones siguen apuntando a Luis Enrique. Con lo que queda claro que el entrenador está en la cuerda floja y le toca a los jugadores hacer de capitanes y remeros. Se habla, incluso, de ultimátum a Luis Enrique si no gana los dos próximos partidos… Vaya morbo.”

(…) “Lo único, y es mucho, salvable que le queda a este Barcelona es que Messi, Neymar, Luis Suárez, Piqué, Xavi, Iniesta y compañía se junten en privado, se miren a la cara, se pongan serios, analicen la gravedad de la situación y salgan a morir en los próximos partidos. Van a jugar con más autogestión y obedeciendo a su instrinto de supervivencia, que guiados por las órdenes que puedan hacer llegar Luis Enrique y Unzué…”

(…) “Si hay reacción este Barcelona será peligroso y habrá que seguir contando con él”.  Cambien los nombres de los entrenadores, de los jugadores, del presidente, el ambiente del campo de juego y entrenamiento, y nos encontraremos con que el “espejito mágico” podía devolvernos una imagen que ya conocimos y cómo se resolvió al final. El “ambiente inquisidor” en Madrid no creo que sea tan denso como aquel, y sin embargo hay caza y captura tanto del entrenador como del presidente. Mientras, los jugadores corren el riesgo de acomodarse y eludir responsabilidades propias. Son estados de ansiedad que rozan la falta de salud mental de un club tan poderoso como el Real Madrid. Es curioso, los presupuestos son el problema de la mayoría para no competir al máximo nivel y, en este caso, el exceso de presupuesto es lo que crea unas expectativas desmesuradas y, en general, todo el mundo se conforma con encontrar “una cabeza de turco”, o sea, “un culpable”…

Todavía recuerdo una frase de un jefe visionario que tuve: “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Del mismo modo que se relativizaba otras veces el eterno voluntarismo que surge de las soluciones sin programación: “Nadie puede saltar más allá de su sombra…” Doy por sentado que las actitudes perfeccionistas no es tanto la búsqueda del éxito sino de la evitación del fracaso y, con ello, la crítica sistemática. El profesor de la facultad de Educación de la UNED, Tiberio Feliz, apunta: “La exigencia es una forma de ser”. Siempre fue así el Real Madrid pero cuando gana, y aparece su peor cara cuando pierde como es el caso. El perfeccionsita necesita controlar todos los pormenores y el Real Madrid, ahora mismo, está descontrolado pero sobre todo porque nadie asume la plena responsabilidad. Todos quieren que “la culpa” sea del que tienen al lado…

Por tanto, que se tranquilicen todos y analicen las soluciones partiendo de los problemas; y no al revés, aflorar todas “las mierdas” para echárselo al compañero. Y reflexionen sobre el artículo que he transcrito acerca del estado de situación del Barcelona tan solo hace once meses, y después lo ganó todo…

Salamanca, 23.noviembre.2015.