Ya anticipé en los primeros capítulos que yo no apostaba por España por el exceso de euforia mediática. Sin embargo, España fue ganando todo, menos un partido, y superó a Francia para llegar a la final.

En la otra semifinal, Argentina ganó a Inglaterra, ésta ganaba 1-0 con preponderancia en la primera parte. Argentina resolvió en la segunda, con la actuación magistral de Messi. Los hispanos tendrán que desarrollar sus planes, meticulosamente, pero, en ningún caso, tendría que jugar “acomplejada” por los “excesos técnico-tácticos-estratégicos-neurocientíficos-biológicos- genéticos-oportunistas” de Messi. Un exceso de preocupación por el mesías que “juega en el futuro” sería su sentencia.

Aquí aplicaría mi particular “ley de la relatividad en fútbol”. ¡Todo depende! ¿De qué depende…? Pues que el partido habrá que jugarse… También hay que superar a un equipo “canchero”, de jugadores experimentados, hábiles, pillos, y desenvueltos en situaciones complejas, expertos en las disputas, duchos, arrogantes incluso… Martín Caparrós, el periodista, escribió en ElPaís, “Vamos a ser campeones”: “Mañana millones de españoles o de argentinos seremos campeones del mundo. Argentina lo necesita, España no”. 

El portugués Ricardo Serrado, escritor e historiador escribió la mejor biografía para entender al fenómeno: “Lionel Messi: El futbolista que juega en el futuro, cómo la naturaleza humana puede explicar el fútbol”.  

También me apetece aconsejar a los españoles con lo que firma en “twitter” (Jaccinta) el entrenador del Real Madrid, José Mourinho, “Inglaterra no perdió porque Argentina fuera imparable, perdieron porque invitaron a Argentina a volver al partido. Estás liderando una semifinal del Mundial, pero en lugar de seguir atacando, retiras a tus delanteros, metes defensas y pasan los minutos finales protegiendo una ventaja de un gol. Ese fue el momento en que cambió el partido. Los cambios enviaron un mensaje a Argentina: “Venid y atacarnos”. Un equipo con tanta calidad no necesita una segunda invitación. El fútbol se trata de controlar los partidos, no de entregar el control. Una vez que Inglaterra dejó de ser una amenaza en ataque. Argentina ganó confianza, dominó la posesión y construyó impulso…”

(…) “Encajar dos goles en siete minutos no fue mala suerte, fue la consecuencia de darle la iniciativa al rival. No puedes defender tan atrás durante tanto tiempo contra jugadores de la calidad de Argentina y esperar sobrevivir. A este nivel, el miedo se castiga, Inglaterra jugó para no perder en lugar de jugar para ganar, y Argentina les hizo pagar”. Toda una declaración de intenciones a tener en consideración. 

Me han gustado los mensajes de los seleccionadores en las horas previas. Respeto mutuo. Alineación española, repetida. Y la realidad se presentó a la cita, España jugó a ganar siempre y combinando al 62% de posesión, fue muy superior. La figura de Argentina fue el portero Martínez, salvó numerosos goles. Ni una sola vez llegaron los argentinos a nuestra portería y Messi nunca pudo ser decisivo. Un gol magnífico de Ferrán (Antes del partido bebía mate) a pase de Nico y gol mal anulado también a éste; volvieron a anular otro gol de Ferran, su sombra entró en fuera de juego. Muchas faltas intencionadas y ambiente pendenciero, expulsión merecida de Enzo, no supieron perder. España fue ganadora indiscutible con numerosas acciones de posible gol. Muy bien el seleccionador en su manejo de los cambios. Prórroga añadida para confirmar la superioridad hispana y bajarles el ego excesivo de los celestes. Uno a cero y nos vamos p’a España como ganadores.

Salamanca, 20 de julio de 2026.

Sezione: Otras Competiciones / Data: Lun 20 julio 2026 a las 23:00
Autore: MAROGAR .
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