Galder Reguera nos relata pensamientos y recuerdos futbolísticos rescatados de su niñez: “En aquellas épocas cualquier atisbo de reflexión de segundo grado sobre fútbol era una rareza o una “boutade”. Y nos recuerda ese recorrido, que yo también efectué, como tantos otros apasionados. 

(…) “Isaac Rosa escribió un artículo contra el fútbol en el que decía que le sorprendía la capacidad de disociación del hincha, que según él puede dejar entre paréntesis todos los males que aquejan a su pasión para centrarse en el partido: “Sois capaces de disfrutar, enloquecer, celebrar, aun sabiendo que es un negocio gigantesco en manos de una organización corrupta [...] jugado por millonarios precoces, convertidos en modelo social”. 

(…) “Pero yo me pregunto, ¿acaso no hacemos lo mismo cada vez que entramos en el cine, en un museo, o abrimos un libro de un autor de éxito? La pregunta clave es: ¿no es injusto reducir el fútbol a su manifestación capitalista? ¿No podemos realmente distinguir en el fútbol el juego en sí de la utilización que del mismo hace el sistema del capital, como bien somos capaces de diferenciar el valor estético de una obra de arte de su valor de mercado? No. El problema de Isaac Rosa y de tantos otros autores de izquierdas con el fútbol no es ideológico, aunque intenten disfrazarlo así”. 

(…) “El problema de los intelectuales de izquierdas que reniegan del balón es con el juego. No les gusta, no lo entienden y no lo disfrutan. Y eso es respetable... Es un error clásico de la izquierda. Creer que todo, cada pequeño detalle del mundo, se explica, justifica y encuentra su razón de ser en el marco de las ideas sociales”. 

(…) “Y el balón es difícil de explicar en esta visión del mundo, porque nunca sabes hacia dónde va a botar y, consecuentemente, hacia dónde van a dirigir su mirada e interés millones de hinchas. Pero ¿y en el juego? ¿Hay un fútbol de izquierdas y otro de derechas determinado por la manera en que se practica? Menotti defendió y popularizó esa tesis”. 

(…) “Para él el fútbol de izquierdas era aquel que se jugaba con la intención de hacerlo de la mejor - y por tanto más bella – manera posible, mientras que el fútbol de derechas era aquel que sólo se preocupaba por el resultado” Esta tesis, ampliamente defendida por los “menottistas”, que son legión, tiene un problema fundamental”. En mi opinión son muchos futboleros todavía los que dudan que sea verdad eso que los entrenadores “pro-menottistas” le digan a los jugadores como táctica infalible: “Salir al campo y divertiros”. De hecho, cuando ganó el “Mundial 78” en plena dictadura, no creo que el carácter de su equipo fuera consecuencia del estado de sitio político del momento, pero tampoco se respiraba un ambiente de felicidad deportiva acorde con las teorías del seleccionador. 

(…) “¿Es acaso más hermoso el juego de toque que el balonazo directo al área? ¿Es más feo un partido jugado bajo la lluvia en un lodazal que el disputado por malabaristas del balón en un césped que es una alfombra? Pero más allá de eso, de un tiempo a esta parte a mí me ocupa cierta paradoja. Sospecho, y es sólo una sospecha, que la mercantilización del juego ha sido en gran parte consecuencia de la “estetización” del mismo, es decir, responsabilidad del que para Menotti sería precisamente el fútbol de izquierdas”.

Salamanca, 22. Octubre.2026

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Jue 22 octubre 2026 a las 08:16
Autore: MAROGAR .
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