Conceptos y mitos futbolísticos

 de MAROGAR .  artículo leído 868 veces

* A la pelota se juega con los pies, al fútbol con la cabeza.

* Jugar bien al fútbol es una cosa y marcar goles es otra.

*La táctica pasará porque el jugador comprenda. Éste debe saber lo que hace y por qué lo hace.

* El jugador deberá intuir, improvisar, romper pautas, crear nuevas, al fin y al cabo la planificación de un partido no depende de los proyectos propios sino que todo se verá condicionado por otros once futbolistas.

*Demasiadas veces los jugadores tienen que adaptarse al modelo de juego de su entrenador. En realidad, serían las características de los jugadores las que deberían orientar cualquier estilo a utilizar. Pero, al final, siempre manda el que manda…

* Los futbolistas deben imbuirse de la cultura táctica propuesta por el entrenador. El lenguaje común debe ser compartido por todos los miembros del equipo. Al final, siempre habrá rebeldes con causa que ganan partidos… O los pierdan.

* El equipo debe estar preparado para un ambiente de enseñanza-aprendizaje, solo de esta manera se podrán superar  los problemas imprevisibles de los partidos a lo largo de un campeonato.

* Cada jugador precisa de una forma y metodología propias inherentes a su individualidad; pero su personalidad colectiva mejorará haciendo equipo y complementándose con sus colegas.

* Se habla mucho de “la lectura del juego”. Autores hay que hablan de interpretarlo, porque solo se lee lo que está escrito. Y las acciones del partido surgen sobre la marcha, sin necesidad de plasmar de antemano ningún papel de trabajo ni planing previo…

* Están mal vistas las acciones polivalentes por lo que se fomentan las individualidades. Sin embargo, éstas van homogeneizándose y pierden en el camino las crestas de genialidad, las actuaciones y expresiones técnico-tácticas acaban siendo rutinarias; lo que lleva a una polivalencia de laboratorio…

* Incluso los no expertos hablan sobre estados de forma y, de inmediato, todos  focalizan hacia el rendimiento físico… ¿Por qué la gente se olvidará, inexcusablemente, del futbolista persona, con sus afectos, emociones, motivaciones y empatías…?

* Veo a entrenadores que preparan circuitos técnicos con marcas, conos, picas, cuerdas y otras señales artificiales... Ocupan tiempos excesivos en su meticulosa preparación y durante esa detallada organización los jugadores “vaguean” a la espera de instrucciones de sus técnicos… Concluyendo en que los ejercicios nunca estimulan la realidad del juego.

* “Se juega igual que se entrena”, publicitan muchos entrenadores. Creyéndose sus propias mentiras porque, entre semana, nunca organizan partidos completos de entrenamiento que predispongan las respuestas necesarias de la próxima contienda. Excesivos rondos, movimientos ofensivos o defensivos sin oposición, partidos reducidos sin objetivos, ejercicios fraccionados en partes del juego sin visión global…

* De pronto, se desató la obsesión por las mediciones en entrenamientos y partidos: Pulsómetros, tiempos de esfuerzo y descansos, tests de resistencia, potencia, velocidad, grabaciones de vídeo, fotografías, GPS,  etc.  Esos afanes por controlar al jugador pueden estar confirmando síntomas de ignorancia disfrazada de tecnología… Una vez más, se olvidan de lo cualitativo y se regodean de lo cuantitativo…

* Se sigue comparando a Messi con Cristiano, o viceversa, intentando demostrar cada cual su propia teoría… Por descontado, nadie dispone de claros parámetros compatarativos. Porque los gustos personales y las afinidades siempre condicionarán el diagnóstico final… Mientras tanto, ¡Yo me quedo con los dos! ¡Quiero disfrutar de los dos! Sencillamente porque es un lujo histórico el que podamos disfrutar de ambos en una misma época…

Salamanca, 29 octubre de 2015.