En el libro de Guillem Balagué publicado recientemente sobre Guardiola, descubro aspectos muy interesantes. Yo mismo pasé por pasajes muy parecidos en mis tiempos lejanos de ejecutivo, por eso me identifico: “Pep fue a ver a Johan Cruyff poco después de algunos resultados adversos, unas visitas que repetiría con frecuencia a partir de entonces, cada vez que necesitaba consejos. “Tengo un problema – le dijo a su mentor -, estoy con unos chicos a los que no sé si puedo controlar; no escuchan lo que les digo, y eso afecta al modo en que el resto de la plantilla recibe mis mensajes. El problema es que se trata de dos de los líderes del vestuario, que además son los mejores jugadores. Sin ellos en la plantilla, perderé”. La respuesta de Cruyff fue tajante: “Deshazte de ellos. Posiblemente perderás uno o dos partidos, pero luego empezarás a ganar, y lo harás sin esos dos cabrones”. Pep se deshizo de los dos, estableciendo de ese modo su autoridad en el vestuario y enviando un claro mensaje al resto. El equipo empezó a jugar mejor y a ganar…” ¿Inteligencia emocional? Evidentemente hay muchas veces que no se puede dirigir como un relaciones públicas...

          Arbeloa, estos días de atrás, hizo unas declaraciones valientes como corresponde a un futbolista que sabe lo que quiere, y sabe lo que dice. Una personalidad, sin duda. Dijo en “La Sexta”: "Se ha partido la cara (Mourinho) y le han partido la cara por el Real Madrid, y aquí pocos pueden decir eso, porque todos, los primeros los jugadores, miramos por nosotros mismos". Incluso: "Al principio todos valen, pero cuando están sentados en la silla ya no. Hasta a Vicente le pasaba”. También señaló: “A mí me gustan las personas que van de frente y nos dicen las cosas a la cara… sabe que a veces se ha equivocado, pero viendo sus ruedas de prensa parece que hace de abogado defensor. Él se va desencantado, con los jugadores primero"… También tuvo su autocrítica: "Mi rendimiento no ha sido el mejor. La peor de las cuatro que llevo aquí". Muy pocos futbolistas hablan así de claro…

          Ningún éxito es perdurable y depende, en todos los casos, de los “ejecutores de la tendencia”, o sea, los jugadores. Ellos ganan y pierden, incluso con sus hechos consiguen retener, o echar, a un entrenador por lo que discrepo de Ramos en las últimas manifestaciones realizadas al respecto. A lo mejor es que se cumple aquello de “Justificación no pedida, acusación manifiesta”. Del mismo modo, se dijo en Málaga: “Lo mejor de Pellegrini fue que supo mantener la calma en agosto e impedir que el equipo se desmembrara. Los convenció a todos con un trabajo psicológico impresionante”, según Fernando Sanz, expresidente del Málaga. Antonio Tapia, asesor del consejo aseguró: “Ha implantado un estilo reconocible y perdurable, y le ha hecho ver a la plantilla que la unión es el mejor remedio contras las adversidades”. Atrás han quedado los gritos de la afición del Málaga en febrero de 2012 cuando, después de perder ante el Granada, los aficionados desplazados a “Los Cármenes” pidieron su marcha. Acabada la temporada y no concretado un plan visible en Málaga, el entrenador Pellegrini optó por su marcha al Manchester City…

          Puede que su “liderazgo silencioso” sea el más útil para una sociedad que se movió entre desconfianzas. Pero nadie podrá negarle al Málaga su excelente desempeño, incluso después de su eliminatoria perdida en “Champions League” contra el Borussia de Dormund. “La fortaleza de los líderes “estrella” no residía en ninguna habilidad técnica ni cognitiva, sino en cuatro competencias características de la inteligencia emocional: la motivación de logro, la iniciativa, la capacidad de colaborar y trabajar en grupo y la habilidad para dirigir equipos”. Nos señala Max Weber que “la permanencia de una institución no depende tanto del carisma de un solo líder como de su cultivo, del liderazgo en todos los ámbitos de la organización”.

          Es más fácil criticar que intentar comprender las circunstancias de la otra parte. “El cerebro del líder va extrayendo automáticamente, día a día, las reglas de decisión que subyacen a una determinada concatenación de acontecimientos y las correspondientes secuencias de causas y efectos. Es así como va asimilando de modo tácito la sabiduría de toda su experiencia laboral, una sabiduría que siguen aumentando a lo largo de la vida, aún cuando pueda menguar su capacidad de aprender nuevas habilidades técnicas. Una vez integradas, el cerebro aplica de un modo silencioso y sabio estas reglas de decisión, sin necesidad de informarnos verbalmente de ello. En tal caso, el cerebro emocional activa los circuitos que conectan el sistema límbico con las vísceras, proporcionándonos la sensación convincente de que “la cosa funciona”. La amígdala, pues, nos permite conocer sus conclusiones a través de los circuitos que la conectan con el tracto gastrointestinal, proporcionándonos entonces, literalmente, una sensación visceral”.

          Definitivamente, Marcelo Bielsa no seguirá entrenando en Bilbao. ¿Razones…? Están poco claras. Desde luego el presidente Urrutia ya sabe que no es fácil trabajar con él… Los equipos, con Bielsa, trabajan a destajo, nuevas maneras, exigencias diversas, un fútbol distinto y arriesgado siempre, siempre al ataque… Un entrenador tan sólido con firmes principios no es fácil doblegarlo sobre todo porque él mismo es muy exigente con sus propios errores. A pesar de ciertas críticas, algunos aseguran que los jugadores antes de empezar la segunda temporada deseaban que se fuera ya, los jugadores notarán que han progresado… Otros muchos dicen que Bielsa quería quedarse más tiempo en Bilbao. Y en ese panorama de Primera División ya no veremos a un entrenador singular, de primer nivel, distinto. Igual que ha aparecido desde Segunda División el resurgir del Elche ganándose su plaza con una gran eficiencia deportiva y bastante anticipación. Ese Elche que me recuerda años muy lejanos que yo lo identifico con el leonés César Rodríguez, goleador, aquel Pichichi de altos vuelos. Delantero que volaba sin motor, como se suele decir… Yo lo veía en los cromos sin peluca, con aquella camiseta de pechera horizontal en color verde… Ya sé que allí jugaron otros futbolistas especiales, no quiero olvidarme del bejarano Vavá, máximo goleador también. Son recuerdos emocionados… Emociones como la gente del Villarreal que subió también a la Primera División, un equipo que por organización y bien hacer no debería bajar nunca más…

Es lo que tiene el fútbol. Nos emocionamos por los errores y también por los aciertos aunque las lágrimas tienen una composición distinta…

MAROGAR (9.junio.2013)

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Dom 09 junio 2013 a las 00:24
Autore: MAROGAR .
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