Zinedine Zidane, ocurrió lo indescifrable...

31.05.2018 22:06 de MAROGAR .  artículo leído 67 veces

“Depender del pasado es renunciar al futuro”. (Anónimo).

            Zidane nos sorprendió a todos, jueves, 31 de mayo, 13 horas, rueda de prensa convocada por Real Madrid. En ella Zinedine anunció su abandono del club. Todo ello en presencia del presidente Florentino Pérez. Y con sencillez, como es el personaje, significó que el Real Madrid, para seguir ganando, necesita de otro entrenador, “necesita otro discurso, otra metodología”. Por más que elucubremos, que especulemos, que razonemos, los que queremos a Zinedine no entendemos la decisión, pero la respetamos a pies juntillas que, como dice el míster: “Es la decisión adecuada”. Pero puede ser que esta decisión monumental tenga más lecturas de las que podemos entender. Entre otras cosas, porque el entrenador es leal, antihéroe, generoso, y sensato.  “No voy a entrenar a ningún otro club”, ha asegurado Zinedine Zidane. El presidente asegura que, si “Zidane necesita descanso, se lo tiene merecido”. Los jugadores han asegurado que “su legado es imborrable”. Zinedine aseguró que “La plantilla sabe que me voy, por un mensaje. Hablaré en persona con los capitanes, con Sergio Ramos… Yo sé que es un momento un poco raro, pero es un momento importante". 

Como dijera Henri F. Amiel, “La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad”. Zidane ha renunciado a continuar después de sus éxitos, evidentes, y no creo que sea por miedo, sino por responsabilidad muy íntima de alentar al club a que siga mejorando. “En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser”, dice un pensamiento anónimo que pudiera apropiarse de él el entrenador Zidane.  Jugó su último partido como futbolista del Real Madrid el 7 de mayo de 2006 en el Bernabéu, ante Villarreal. Y renunciando a un año vigente de contrato. “Hace dos años que no hay resultados y eso es importante en un club como el Madrid. Cuando no se alcanzan los objetivos te plantean cosas. No quiero empezar un tercer año sabiendo que no puedo hacerlo mejor que hasta ahora”, era una muestra fundamental de su estado de ánimo. Pero es que ahora el Real estaba ganando…

            ¿Grandeza? Por supuesto, el gesto de Zidane es una manifestación de grandeza a la que no estamos acostumbrados en la vida común, ni en la empresa, ni en la familia, ni en la calle, ni en la política, ni en el fútbol… Es un estado de ánimo analítico de muy alta responsabilidad, no creo que Zidane se vaya diciendo “¡Ahí queda eso! ¡Yo gané y, ahora, que arreen los que vengan de nuevo!”. Por supuesto, ahora se especulará si en su pensamiento muy íntimo piense que el equipo del año que viene tuviera dificultades con Cristiano, Bale, Benzema, Keylor, etcétera. Incluso se hagan consideraciones sobre la capacidad de decidir sobre jugadores que puedan ficharse o incorporar: Neymar, Agüero, Allisson, Mbappé, Lewandowsky, Mariano, Vinicius Junior, etcétera. Florentino Pérez pensará ahora, probablemente, que abusó del buenismo de Zidane respecto a la confección de la plantilla en la que simplemente entrenaba y apenas decidía su contratación. Ese aparente desapasionamiento de Zidane ha confundido siempre a los aficionados, o a los periodistas, pero sin embargo es lo que le da personalidad e independencia. “Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes” (Charles Dickens). A eso se dedicó Zidane en estos últimos años, y su decisión es una nueva muestra de ello. “Para ser humilde se necesita grandeza”, según Ernesto Sabato, y ese es el bagaje de Zinedine Zidane.

            Seguro que habrá reacciones negativas a la decisión de ZZ.  Y quien se aventure a pasarle factura porque le estaban esperando a que perdiera. Pero la misma grandeza que él ha utilizado es lo mínimo que se le debería considerar a los demás. El presidente Florentino Pérez se ha mostrado resignado: “Para mí ha sido una decisión completamente inesperada. Es un día triste para mí y para la afición. El sabe que le quise como jugador y ahora como entrenador. Cuando Zizou toma una decisión hay que asimilarla. Volverá y si necesita un descanso, se lo merece”. Ahora nos salen con cuestiones peregrinas, como aquella entrevista publicada en As (Mérida y Pose en “Café, Copa y Fútbol) del visionario Rappel en el mes de setiembre de 2017, cuando el Real ya había ganado las dos Supercopas de Europa: “Zidane no estará mucho tiempo como entrenador del Real Madrid”. Aunque aventuraba situaciones que no son la realidad actual: “Tendrá problemas con los jugadores, con el ego de los jugadores. Tenga en cuenta que tiene que ser muy difícil organizar a este grupo de jugadores porque todos se creen reyes del mundo y la séptima maravilla de la creación”. Lo que denota asimismo una realidad inventada que no ha sido lo cierto en esta renuncia… 

            Los medios deportivos mundiales se han pronunciado: “¡Martillazo real. Zidane renuncia”. (Bild);  “Trueno en Madrid”. (L´Equipe); “Zidane dice adiós”. (La Gazzetta dello Sport); “Zidane aturde al Real Madrid tras renunciar después de ganar su tercera Champions League” (The Sun); “Zidane decidió dejar el cargo de director técnico del equipo español a sólo cinco días de haber ganado su tercera Champions de manera consecutiva”. (Olé); “Zidane anuncia su salida del club merengue después de ganar la Champions”. (Globoesporte); “Zidane abandona el Real Madrid” (Le Figaro); y otros muchos periódicos con parecidos argumentos. Aparte de los títulos, es momento de reconocer a Zidane su señorío, su sabiduría en la templanza, su metodología novedosa de rotaciones contando con toda la plantilla, su saber estar en las ruedas de prensa sin violentarse ante opiniones controvertidas de los medios, su capacidad para no perder la cabeza en los momentos difíciles del equipo, su talante para no querer encontrar cabezas de turco ante las derrotas, en suma, un estilo que debiera crear cultura a futuro para gestionar mucho mejor a los jugadores y no inventarse tácticas extravagantes con las que tantas veces los técnicos aparentan conocimiento. Es decir, Zidane aportó un fútbol contemporáneo centrado en el humanismo y en un fútbol mental que potencia el grupo, el equipo, resolviendo muchos partidos con todas las contribuciones, con esfuerzo, manejando la técnica y la táctica con la ética correspondiente, con la asociación de unos y otros en torno al balón, con la estética al uso en este equipo del Real Madrid que gusta a una mayoría de espectadores. Todo eso lo ha aportado Zidane al Real Madrid, sin deméritos de “alineador” que los peor intencionados lo han tildado, y que él mismo aseguró que el que venga debe aportar “otras metodologías para seguir ganando”.

            Zinedine, mi reconocimiento total a su gestión, con aciertos y, también, con los fallos inherentes a un gran equipo que asumió riesgos.…

            Salamanca, 31 de mayo de 2018.