Z. Zidane y los nuevos hábitos

 de MAROGAR .  artículo leído 683 veces

A la vista de sus nuevas obligaciones en el Real Madrid, también Z. Zidane debería conocer las tendencias clave en el liderazgo actual. En este mundillo futbolístico domina con solvencia los asuntos de la técnica, la táctica y la estrategia pero un equipo de fútbol de ese nivel, con jugadores de fuerte personalidad, requieren un liderazgo singular y éste sería uno de los atributos más necesarios en su futura gestión del equipo. En mi libro “Evidencias y paradojas del Fútbol”, dediqué un capítulo a “Los buenos hábitos”, seguro que le podrían venir bien a Zidane: “En general, el entorno futbolístico no está preparado para comprender que los equipos tardan en integrarse, en aprender los mecanismos del juego colectivo. Pocos reparan que cualquier proceso de aprendizaje requiere fases…” También hice referencia a Victor Küppers en su libro “El efecto Actitud” cuando señalaba: “Nuestro cerebro crea los hábitos a través de caminos neuronales, mediante repeticiones, las respuestas se obtendrán después de múltiples estímulos recibidos. A base de repetir comportamientos se fortalecerán diversas conexiones… Pero, como decía Buda: “Tu problema es que crees que tienes tiempo”. Mientras que los aficionados, los directivos, la prensa, no alberga ningún ápice de paciencia. Para que los hábitos nuevos se consoliden se necesita mucho esfuerzo, mucha dedicación durante bastante tiempo. Por supuesto, pocos manejan la ecuación maravillosa (Conocimientos + Habilidades) x Actitud…. Ojalá, los entrenadores pudieran informar, formar y entrenar a los aficionados igual que a sus propios jugadores…” La verdad es que hace cinco años redacté estas pautas y me identifico plenamente con ellas.

En el momento actual, las expectativas de la mayoría de los aficionados son muy altas respecto a Zidane, quizás son esperanzas “a ciegas”, pero es que aún permanecen en las retinas las jugadas magistrales de aquel aunque desconocen totalmente sus cualidades específicas como entrenador. También se están publicando opiniones negativas, en algunos casos, son como reacciones envidiosas que también sufrió Guardiola en sus inicios hasta que confirmó sus conocimientos y liderazgo. La mayoría tiene dudas sobre su experiencia real, incluso le recuerdan algún fracaso con el Castilla. Pero el tiempo determinará, pues todos iniciamos nuestras gestiones directivas sin una experiencia completa de lo que nos podíamos encontrar en la realidad. “Top Employers” realizó un estudio en 600 organizaciones de 99 países. Se asegura que el liderazgo deja de ser un atributo individual y se está convirtiendo en un proceso colectivo. Un 95% de las “Top Employers” analizadas en España han identificado seis grandes tendencias, coincidentes con otras organizaciones mundiales.  Si lo aplicásemos al mundo del fútbol será aún más difícil de aislar esta singularidad:

a). Liderazgo colectivo: Creación de una cultura expandible a todo el equipo. Funciona muy mal en los equipos los dos bloques de “buenos” y “malos”; los que “juegan” y los que “no juegan”. Hubo épocas que los entrenadores sólo prestaban atención al equipo titular y nada al llamado “carro del pescado”. ¿Cómo puede funcionar bien un equipo dividido y discriminado?

b). Importancia de la influencia: Mejor la aceptación que la imposición, un solo nivel estructural sin jerarquías, sin “ordeno y mando”. Mejor el liderazgo reconocido que impuesto…

c). Responsabilidad individual: El equipo no debe amparar a la individualidad que no cumple; del mismo modo, el mérito es colectivo y no individual.

d). Implicación de la mayoría: Cualquier miembro de un equipo puede ejercer un determinado liderazgo.  Se puede ser líder porque se anima en el vestuario, en el banquillo, los que animan, los que ayudan, a esos se les respeta…  

e). Medición objetiva: Las mediciones son necesarias pero no para castigar sino para favorecer aspectos positivos del grupo…

f). Uso de medios específicos: La utilización de medios avanzados que aumenten rendimientos, o formen, o desarrollen tanto individual como colectivamente.

Con todo, el Real Madrid como equipo de fútbol deberá tomar conciencia de su propia responsabilidad (Ya son varios los entrenadores que se fueron), como de la aceptación de unas nuevas directrices que rompan estados de confort. Luis Enrique después de perder contra la Real Sociedad en 4.enero.2015, decidió utilizar siempre a Messi, Suárez y Neymar, dejándose de experimentos con “niños” de cantera aún no maduros; repitió alineaciones; aseguró las cuestiones fundamentales de ataque y defensa y ganó, prácticamente ganó todas las competiciones... Por tanto, un año después de aquello, Zidane tendrá que explotar al máximo los puntos fuertes de su equipo e ir cincelando los débiles sin enfrentamientos extemporáneos. El equipo debe reaccionar a muy corto plazo (El Calendario de Liga puede favorecerle) y esperar que el Barcelona pierda aún más puntos como era imprevisible que cediera en el último mes tres empates, o sea, 6 puntos…  Mientras tanto el Atlético se ha encaramado en la clasificación como un equipo muy sólido y equilibrado. Y Z. Zidane tendrá que ejercer un liderazgo positivo que se había maleado con Rafa Benítez, yo no me atrevería a asegurar que por responsabilidad suya exclusivamente. Zidane tendrá que priorizar la participación de todo el equipo, con diálogo, que todos aporten incluso los que no juegan en un momento dado. Zinedine es un hombre pausado, sensato, dialogante, tiene ascendiente sobre los jugadores y está muy apoyado ahora mismo por la presidencia. Debe utilizar habilidades psicológicas más que otras,  ejerciendo el poder adjudicado incluso el reconocido, sabiendo que las cuestiones técnicas tienen ahora mismo menos importancia por más que haya muchos aficionados o periodistas que siguen creyendo que el fútbol se circunscribe a dibujos y ecuaciones…

Salamanca, 8 de enero de 2016.