Un alquimista moderno en el fútbol

 de MAROGAR .  artículo leído 173 veces

“Porque no vivo ni en mi pasado ni en mi futuro. Tengo sólo el presente, y eso es lo único que me interesa. Si puedes permanecer siempre en el presente serás un hombre feliz. Percibirás que en el desierto existe vida, que el cielo tiene estrellas, y que los guerreros luchan porque eso forma parte de la raza humana”. (Paulo Coelho, “El Alquimista”)

En julio 2017, Alemania ganó 1-0 a Chile en la “Copa Confederaciones”. Con un equipo joven, sin figuras llamativas, un equipo compacto, la mayoría de futbolistas no habían ganado el “Mundial 2014”. Tres días antes, la “Selección Sub21” se erigió “Campeón de Europa”. ¿Posible tendencia del fútbol actual? ¿Toques de atención para el próximo Mundial 2018?

Chile había salido a ganar a Alemania con gran entusiasmo y dinámica, llevando la iniciativa desde el principio. Alemania con dibujo 1.4.3.3., frente al 1.3.4.2.1., de Chile. Después de mucha disputa y combate físico excesivo, el partido se decantó por un fallo notable de Marcelo Díaz, una mala decisión en un regate fallido que supuso la recuperación alemana y gol consiguiente, que resultaría el de la victoria. Se confirmó la teoría de Cruyff que “el fútbol es un juego de fallos” y no sirvió que Chile jugase con intensidad desmesurada, en ocasiones provocando faltas de mal gusto; mientras que los alemanes aguantaron la presión y contrarrestaron convenientemente con fútbol metódico. Campeonato ganado, al fin y al cabo.

El seleccionador alemán Joachim Löw suma ya 103 victorias, más que ningún otro Seleccionador en la historia convirtiéndose en un “alquimista moderno”. Precisamente un futbolista de nivel medio se convirtió en segundo entrenador de Alemania, en 2004, a petición de Jürgen Klinsmann, quien había conocido a Löw entrenando al Austria de Viena. Ambos dos redefinieron pausadamente el estilo de Alemania y tomaron muy buena nota de la metodología española. Ya en 2006, Löw fue nombrado técnico principal cuando Klinsmann lo dejó, mantiene un gusto por el juego de control lleno de transiciones rápidas, más el poderío físico de sus hombres. Tiene un trato muy personal con sus hombres, de carácter afable y comprensivo que le llevó a establecer relaciones casi familiares: “He de confesar que muchas veces termino llorando después de decirle a un jugador que no vendrá a un campeonato”. El seleccionador cumplirá una trayectoria de 14 años hasta 2020.

Alemania siempre vuelve. Cuando se plantearon una nueva idea para la Selección, Löw admite ideas pioneras incorporando psicólogos y preparadores físicos estadounidenses, así como aferrarse a modelos futbolísticos novedosos: "A mí me gusta España. El fútbol que se juega allí lo siento como próximo". La conquista del “Mundial 2014”, con el 1-7 a Brasil como obra maestra, significó la culminación de su proyecto.

Es curioso, Löw siempre alude a España para significar que es su modelo. Y después del Confederaciones puso a España de ejemplo a no imitar para seguir ganando. ¿Sorprendente? Más bien aleccionador. Y le sirvió para justificar su rejuvenecida lista como necesaria para evitar lo que le ocurrió a la Selección española en 2014.Y además le sirvió para ganar. Observó, y aprendió, que en España no hubo una renovación a tiempo y se hundió en aquel “Mundial2014” por mantener a algunos futbolistas improductivos. Una estrategia necesaria para que los clubes prosperen a tiempo por cuanto es muy habitual que los cambios se planifiquen y ejecuten tan solo cuando se pierde… Y ese es el gran error histórico de difícil captación y resolución ¡El fútbol precisa de esa alquimia!

Salamanca, 1. agosto de 2017.