"Todos tenemos 35 puntos fuertes..."

13.12.2015 09:55 de MAROGAR .  artículo leído 917 veces

Escribió Fernando Alberca un libro  que nos ayuda a recapacitar sobre lo que nos pasa a diario a la hora de valorar al ciudadano de al lado…  En el caso del fútbol, cuyos juicios de valor suelen ser muy superficiales y parecen auténticas sentencias bíblicas, convierten un espectáculo sencillo en un auténtico circo romano con dedos apuntando hacia abajo la mayoría de veces. En uno de los capítulos de “Tú también puedes ser Einstein… y comerte el mundo”, se hace alusión a un joven con baja autoestima que era incapaz de encontrar algún punto fuerte en su propia personalidad.  

Ello me ha recordado que, de siempre, aconsejé a mis colaboradores que gestionaran a las personas por sus puntos fuertes y nunca por sus defectos. Ya sé que es muy difícil adaptarse porque socialmente fuimos educados para criticar (emitir juicios negativos), de siempre hemos sido muy amigos de estampar defectos a los que nos rodean, asignándoles escarapelas negativas con suma facilidad. Todos los que nos rodean están revestidos de “peros”, esas dudas existenciales que las acompañamos de una retahila de palabras despreciativas, malsonantes, descalificaciones y adjetivos presentados con la máxima impunidad. Y cuanto más cacofónicas las expresiones mucho más contundentes suenan, como queriéndonos cargar de más razones negativas aún…

Leí con sorpresa que “Todos los seres humanos tenemos más cosas buenas y de mayor importancia que malas. Todos. Es cierto que, a menudo, consideramos puntos fuertes a puntos que no son tan fuertes y débiles a los que tampoco lo son tanto”. Lo que debiera incitarnos a recapacitar sobre nuestros comportamientos habituales. Si nos circunscribimos al fútbol, seguimos creyendo que podemos radiografiar a los futbolistas tan solo por sus gestos técnicos. Y no digamos al respecto de los entrenadores que los juzgamos por sus decisiones en las alineaciones; o por sus expresiones más o menos exuberantes en la banda… Porque, incluso, sus declaraciones nunca se tienen en consideración salvo para rebatírselas…

Cuando yo entrené a futbolistas juveniles e infantiles, tenía una costumbre – es la primera vez que lo cuento – . Mentalmente sumaba y restaba virtudes y defectos, buscaba al jugador joven que más potencial acumulaba para el futuro. Mis “sesudos” análisis eran simples, intuitivos y con ello determinaba que al jugador “privilegiado” le asignaba el número “9”, mi número mágico. Aquel “capricho” de mi propia cosecha no trascendía al resto de jugadores para no provocar agravios comparativos. “Mi jugador número 9”, una temporada, tenía todas las cualidades para triunfar: Veloz, potente, pierna izquierda, dominio del balón, golpeo, virguero con la pelota, mejorable su juego de cabeza… Un jugador muy interesante que hacía entrenamientos casi perfectos pero en los partidos oficiales “se rajaba” una y otra vez, el ambiente de la competición le podía… Así hasta que acabó en “la reserva” permanente… Es evidente que yo conocía muchas virtudes de aquel jugador, tambien algunos defectos, pero la realidad superó a las expectativas y no por falta de puntos fuertes y oportunidades… Pero es una evidencia que aún con buena voluntad todos podemos equivocarnos…

Si seguimos los consejos de Fernando Alberca, es momento de tomar papel y pluma, poniendo en práctica sus consejos. Para ello, nos entrenaríamos eligiendo 11 futbolistas de un equipo determinado y realizar con ellos una selección de “35 puntos fuertes”.  Igualmente, podríamos analizar a otros tantos entrenadores. De partida, nos olvidaríamos de la crítica fácil y enfocaríamos nuestro esfuerzo “analítico” en asignarles tan solo valores virtuosos sin reparar en los defectos que manejamos habitualmente. Ejerciendo una crítica positiva, investigando sobre los puntos que forman los círculos virtuosos de las personas y de los equipos, valorando pacientemente, con esta nueva actitud sanearíamos entre todos la mentalidad existente de la crítica fácil.

En esta ocasión, me gustaría aplicar específicamente esta utilidad de los “35 puntos fuertes” en el entrenador Rafa Benítez, justo cuando el ambiente externo es muy crítico hacia él. Según mi propio criterio, el entrenador del Real Madrid es: 1.Capaz; 2.Preparado; 3. Profesional; 4. Integrado en su club; 5.Experimentado; 6. Capaz para hacer equipo con jugadores y colaboradores; 7. Leal con el club; 8.Ecuánime a la hora de las alineaciones; 9. Animado a las rotaciones; 10. Consecuente en los cambios; 11. Reservado sobre los puntos débiles de sus futbolistas; 12. Respetuoso con sus jugadores cuando pierde; 13. No se ampara en los árbitros en las derrotas; 14. Favorecedor de los puntos fuertes de sus jugadores; 15. No es coercitivo en la banda; 16. No cierra los partidos cuando marca más de tres goles; etcétera; etcétera, así podríamos continuar hasta 35 virtudes, o más… Lo que nos serviría en lo sucesivo para otros personajes que puedan estar “presionados” públicamente.

En la línea de criticar a Benítez se asegura insistintemente que no tiene sensibilidad y “no es un entrenador bienqueda…”. Lo que para mí sería una virtud es justo lo contrario para muchos y, por ejemplo, se “mal-utiliza” contra Vicente del Bosque, el Seleccionador español, señalándole el “terrible” defecto de que “Es un bienqueda”. O sea, las virtudes y los defectos se manejan al gusto del consumidor… Se apunta de Benítez, negativamente, que es gordo; mofletes colorados; calvo; no da muchas voces, el traje le cuelga; gafotas; todo lo apunta en un papel; etcétera. O sea, las “chorradas” típicas que muy poco tienen que ver con asuntos profesionales. Y acerca del rumor de que los “pesos pesados” no le soportan en el vestuario, Cristiano Ronaldo informó a la prensa el día del partido con el Malmöe: “Benítez es un entrenador competente”.

No obstante, conociendo el fútbol actual, el entrenador debe seguir  ganando todos los partidos y todas las competiciones. Porque tenemos experiencias de otros excelentes entrenadores que entrenaron al Real Madrid en los últimos tiempos: Pellegrini, Mourinho, Ancelotti, que se fueron del club cuando perdieron, a pesar de que reunían con creces sus “35 puntos fuertes”…

Salamanca, 13 de diciembre de 2015.