¡Te quiero, fútbol, como a pocas cosas quise...!

 de MAROGAR .  artículo leído 186 veces

1.- ¡Te quiero, fútbol…! Por encima de todos los sinsabores en las derrotas, de sus incomprensiones, de los esfuerzos impagados, del olvido de los aficionados cuando no produces victorias… El fútbol me educó para aceptar, incluso, a los que me ganaron, si eres futbolista debes alejarte del odio inútil hacia nadie…

2.- ¡Te quiero, fútbol…! Aunque sufriera daños en jugadas arriesgadas, aunque arrastrasen secuelas que impidieran el correcto desempeño en momentos de zozobra, mientras todas las rémoras se curaban…

3.-  ¡Te quiero, fútbol…! Por lo mucho que aprendí de la vida en cada lance, en los regates, en las distintas combinaciones y asociaciones en torno al balón… Todo ello me llevó a la natural aceptación de los otros, a colaborar, a ser compañero incondicional…

4.- ¡Te quiero, fútbol…! Y te pido perdón, después de aquel gol tan deseado porque nuestra efusión, nuestra algarabía, en ningún caso pretendía ofender, o minorar, al contrario. Tan solo queríamos reforzar nuestros lazos competitivos, pero sin despreciar al equipo contendiente…

5.- ¡Te quiero, fútbol…! Eres un ejemplo para la juventud si unos y otros compiten con reglas ecuánimes, que desencadenan belleza con el balón, o sin él, y los espectadores pueden emocionarse con la grandeza de la lucha deportiva que solo busca la superación.

6.- ¡Te quiero, fútbol…! Un espectáculo tan rotundo llega a sublimar en los Estadios. Además, con las nuevas tecnologías de comunicación, las imágenes, los hechos deportivos, se transportan a sitios recónditos mostrando el deleite a tantas personas ávidas de diversión en torno al juego.

7.- ¡Te quiero, fútbol…!  Me educaste al punto de valorar hasta al más torpe, sin duda los menos elegidos técnicamente también nos darán lecciones de entrega, física y mental. Todavía me acuerdo de los favores del antiguo “Gol del cojo…”, un ejemplo de participación de los menos facultados.

8.- ¡Te quiero, fútbol…! Aunque a veces el juego no sea el más democrático, por aquello de la dictadura de los resultados, sin embargo, las individualidades llegan a aceptar al colectivo, a las mayorías, sin necesidad de nacionalizar la pelota excluyendo de su gozo a los más desprotegidos. Las cualidades innatas del fútbol y futbolistas deben orientarse a la plena solidaridad…

9.- ¡Te quiero, fútbol…! Las ingratitudes acaban olvidándose, los momentos de disfrute nunca se borran de la memoria. Son sueños futbolísticos imborrables que permiten mantener un guion para seguir realizando buenas jugadas, buenas colaboraciones, buenas acciones futbolísticas satisfactorias…

10.- ¡Te quiero, fútbol…! El mundo amateur sigue latente en esos buenos aficionados que, sin títulos, sin dinero a cambio, mantienen la vigencia e infraestructura de los equipos, de sus niños y jóvenes futbolistas que, de otra manera, acabarían en discotecas o agotando “botellones” desenfrenados en parques y baldíos, sin otros alicientes…

11.- ¡Te quiero, fútbol…! Fui muy feliz incluso en partidos de cero a cero, cada cual luchaba por su identidad, por su mismidad personal, por su pujanza futbolística, por el control y la posesión de la pelota que, revoltosa, aspiraba a tener un dueño que la quisiera, la mimase, y la llevase conducida entre varios, suavemente, hasta el pase postrero y finalista de gol…

Salamanca, 8. noviembre.2017