Talento y contradicciones futbolísticas.

 de MAROGAR .  artículo leído 203 veces

“Para algunas cosas disponemos de un talento natural; otras hay que aprenderlas. Algunas cosas, sencillamente, somos incapaces de hacerlas”. (Sidney Lumet.)

“The Economist” asegura que el mundo empresarial usa mucho la palabra “talento” pero no sabe cómo definirla. Es una palabra mágica en los tiempos que corren y José Antonio Marina nos ilustra en su libro “Objetivo: Generar talento”. Si lo trasladamos al mundo del fútbol es aún más complejo, todavía se atribuye a los futbolistas que son “duros de mollera”, excepcionalmente respetamos a unos pocos a los que sí les suponemos “talento”, como los Messi, Cristiano y algún otro jugador “fuera de serie”…

El entrenador del Granada, Paco Jémez, después de perder con Las Palmas por 5-1, se mostró muy crítico con sus decisiones: "Parte de mis decisiones les han facilitado el partido y la tarea, así que posiblemente el mejor jugador de Las Palmas he sido yo. Puede que nos hubieran ganado, pero no se hubiera visto lo que se ha visto en la segunda parte". Cambió a Gabriel Silva a la media hora de juego tras su fallo en el primer tanto señalándolo, una vez más, en un ejemplo de decisión para mí lamentable y poco inteligente para un líder que dirige hombres. Una vez más nos desconcertó: "El club tiene que decidir si realmente cree que esta es la idea o cambiar. Yo voy a dar todas las facilidades al club, porque a lo mejor lo que necesita el equipo es un cambio en el banquillo".  Y solo han transcurrido dos partidos de la Liga. Ya me creo a J.A. Marina cuando nos recuerda a Robert Sternberg que escribió un libro titulado: “Por qué las personas inteligentes pueden ser tan estúpidas”.

“La inteligencia humana se convierte en talento cuando amplía sus posibilidades, cuando emprende un proyecto creador sobre sí misma, cuando se expande”. Por eso me encantan esos futbolistas, por ejemplo los defensas centrales del Barcelona, que actúan con rigor en situaciones extremas, solos ante el peligro del ataque enemigo, que acaban tomando la decisión más oportuna.  “La inteligencia triunfante” en el fútbol no se limita a conocer y manejar bien la información, a gestionar las emociones, sino que adecua las decisiones a cada momento del juego.

Por eso, insisto, los buenos defensas son futbolistas con alta “inteligencia ejecutiva” que, actuando de manera precisa, muestran su talento específico… Y lo mismo podríamos añadir de los centrales del R. Madrid y otros equipos. Más me llamó la atención que Ramos declarase (29.8.2016): “A todos nos sorprende la ausencia de Casillas”. ¿A qué viene ahora esta apreciación? Una vez más, algunos futbolistas parecen extraterrestres… Afortunadamente, podemos convertir nuestra inteligencia en talento, la gente puede progresar con el aprendizaje y mejorar de manera constante; lo que resulta un mensaje muy positivo para aquellos que todavía vayan retrasados en su evolución futbolística y humana.

Albert Celades, Seleccionador de España de categorías inferiores, decía el otro día sobre Lopetegui: “Prima el talento de los jugadores por encima del resto”. Del mismo modo asegura: “Julen tiene mucha personalidad y lo va a sacar adelante. Esto no quita que el listón dejado por Vicente del Bosque sea muy alto”. (…) “Es un amante del fútbol. Sus equipos siempre quieren ser protagonistas, tener el balón… sabe perfectamente como quiere que juegue esta nueva Selección… se conoce a los jugadores al dedillo…” Por otra parte, Luis de la Fuente, Seleccionador Sub19, aseguró: “Aportará mucha frescura a esta Selección, otra visión de ver el fútbol… Tiene una enorme personalidad, capacidad de decisión, aportará identidad propia”. Y es que el ambiente del equipo España se cultiva en el escepticismo.

Me parecieron sorprendentes estas declaraciones de Asier Garitano, después de que su equipo el Leganés empatase con Atlético de Madrid: "Lo único bueno es que al final hemos sumado. En ningún momento hemos estado cerca de ganar el partido. Y eso no me gusta. Hemos jugado un mal partido. Si damos la versión que hemos dado hoy, cualquier rival te gana. Sólo podíamos perder, dejar pasar el tiempo, defender por acumulación más que por calidad..." Pareció una contradicción en este mundo futbolístico de pura fantasía flotando en las nubes, allí todos presumen de sus irrealidades: “Tengo que felicitar al equipo y a los jugadores. Lo han dado todo y más, pero tenemos que ir mejorando y lo vamos a hacer”. Personalmente, tengo la sensación de que el Leganés no pasará apuros si todos son tan conscientes como el entrenador Garitano, un tío realista, pragmático, exigente, inteligente, que pone las cosas en su sitio sin desmerecer a sus futbolistas. Y así deja puesto el foco a pesar de haber sumado cuatro puntos en dos jornadas: “Tenemos que mejorar mucho”. Eso es talento también.

Salamanca, 29 de agosto de 2016.