¡Sólo habrá un equipo feliz... y muchas opiniones fallidas! 1 de 2.

 de MAROGAR .  artículo leído 383 veces

“No vivas atrapado en el dogma… no permitas que el ruido de las opiniones de los demás ahoguen tu voz interior”. (Steve Jobs).

Final de “Champions League” en Milán, la jugarán Real Madrid y Atlético de Madrid. En estos últimos días he oído y leído varias veces este argumento: “Como el Atlético es muy intenso, el Real Madrid tendrá que superarlo con mayor intensidad…” Discrepo de esta regla de tres por cuanto al fútbol no gana el más fuerte físicamente, correr más a veces significa jugar mal, en suma la mayor intensidad debe contrarrestarse con la mayor inteligencia futbolística. El gran luchador Bruce Lee aseguraba: “El gran error es anticipar el resultado del encuentro; no se debe estar pensando si termina en victoria o en derrota. Deja que la naturaleza siga su curso, y tus herramientas golpearán en el momento exacto”. Los equipos navegan estos días previos entre elucubraciones y opiniones baldías…

Si el Atlético de Madrid presiona casi siempre al hombre-balón, cumplirían su misión con ventajas si el Real jugase demasiado corto y no movieran el balón con velocidad y a tiempo. Por eso recuerdo, de nuevo, la charla breve de Menotti en el Mundial 78 contra Holanda, aquel equipo que atacaba siempre con y sin balón, generando descontroles y pérdidas de balón con numerosos fueras de juego cuando hacían el émbolo hacia delante, incluido el portero. Decía Menotti a sus futbolistas: “¡Dos cortas y una larga…! Una fórmula sencilla pero que no se sabe aplicar siempre. Para ello, el Real con posesión de pelota tendrá que posicionarse en toda la geografía del campo, evitar apoyos demasiado cortos, romper las zonas congestionadas ahorrando pases reiterados cercanos y alternarlos con medios y largos, con numerosos cambios de frente que impidan la intimidación presionante del Atlético… Pero es que al juego se compone de otras aportaciones, otras cualidades y variantes técnico-tácticas…

Juan Tallón reflexionó después del Barça-Sevilla: “El fútbol es sobre todo un “durante”. A veces resulta tan misterioso, que queda mejor definido en una preposición que en un adjetivo. Mientras se disputa, acaece el milagro delante de tus narices. Gozas, sufres, tienes miedo. El tiempo circundante se congela; sólo se mueven esos 90 minutos. Y así una semana tras otra, hasta que de pronto no hay más semanas de fútbol, y éste pasa de ser un “durante” a significar un “después”… Después, el fútbol es para contar, se escribe, se lee, se habla. Está bien pero… Finalizado el partido, cuando los jugadores intercambian saludos y confrontan felicidad y tristeza… A los que les apasiona el juego, saben que el fútbol es menos excitante después, pese al triunfo, que durante. Incluso un “antes”, cuando nada se ha dilucidado, es preferible a ese “después” en el que todo está más o menos ventilado y, si ha habido suerte, descansa en una vitrina de la sala de trofeos. Esperando toda la semana la hora del partido, en cambio, el aficionado aviva aspiraciones, sueños, algo que aguardar. Siente que aún no lo ha perdido todo, y que matemáticamente el milagro es posible…” Reflexiones inteligentes, sutiles, tanto valen para un roto como para un descosido…

Era muy difícil predecir que la Final de Lisboa tendría continuidad a los dos años, nuevamente entre equipos rivales residentes en Madrid. Del Estadio Da Luz a San Siro, dos templos del fútbol. Pero ha ocurrido. Y se siguen haciendo malabares “opináticos” para comparar plantillas y equipos contendientes con aquella otra final pero el partido a resolver es otro, nunca será un espejo, una repetición de aquel por cuanto los sistemas, la preparación física, los entrenadores incluso han variado… El Real Madrid cumple 14 finales y ahora busca la “Undécima", mientras que el Atlética persigue su primera Copa después de jugar tres finales. Simeone ha consolidado una trayectoria de cuatro años con el Atlético, mientras que Zidane dirige desde el 4.enero.2016 al Real Madrid, no creo siquiera que esa diferencia resulte definitiva.

Hay teóricos, incluso, que esgrimen aquello de que el Atlético de Madrid “es un equipo muy trabajado”, lo que no pongo en duda, pero con ello se quiere hacer crítica fácil a los equipos contrarios. De nuevo, seguro, aparecerá la aberración de presumir sobre los kilómetros recorridos por los futbolistas. Del mismo modo, habrá que superar un error tópico contra el Atlético: “Sólo saben correr y defender”; “son muy intensos pero sin técnica”; “solo confían en la estrategia”; “defienden en 30 metros…”; etcétera. Improcedente resultan estas aseveraciones: “Ningún jugador tendría sitio en el Real Madrid”. Mientras, Simeone azuza a Z.Z: “Espero a un Real Madrid a la contra, así juega en “Champions”, sinceramente creo que es una provocación para que el Real Madrid haga tácticamente lo contrario de lo que señala "El“Cholo”. Porque un Real al ataque abierto y desordenado sería darles un plus a los atléticos. Fuera de esto, ambos entrenadores juegan entre sí a los mejores juegos florales.

Una opinión siempre válida es la de Arrigo Sacchi: “Si el Real Madrid juega como un equipo, no hay final porque la diferencia individual con el Atlético es enorme”. Y abunda el técnico italiano: “El Real Madrid tiene grandes jugadores pero le cuesta ser un gran equipo. Le falta el hambre que tiene el Atlético…” Y no elude esta otra opinión: “Me gusta un fútbol distinto al del Atlético, pero me encanta a nivel de organización defensiva, de carácter, de trabajo”. Precisando: “El fútbol es belleza, música, armonía… El Atlético de Madrid tiene equipo pero le falta armonía”. Hasta Pelé opinó con conocimiento de causa: “Me gusta más el Madrid que el Atlético, los blancos tienen un juego más artístico…”

En el libro “Los 9 hábitos de la gente feliz”, Jameson L. Scott señala una frase de Igor Stravinski: “No vivo ni en el pasado ni en el futuro; estoy afirmado en el presente. No puedo saber qué es lo que ha de traer consigo el día de mañana; puedo tan sólo atenerme a lo que hoy es para mí una certeza”. Las opiniones sobre la final, a priori, están revestidas de certezas que la realidad del juego se encargará de ponerlas en duda… Ya lo veremos el sábado en Milán.

Salamanca, 26 de mayo de 2016.