Poniendo una lupa en el fútbol contemporáneo

 de MAROGAR .  artículo leído 683 veces

“En la victoria el líder es siempre rubio de ojos azules”. (“11 caminos al gol”, Eduardo Rojas, pensamientos de Marcelo Bielsa).

Los críticos de fútbol, me refiero a los especialistas de medios de comunicación, suelen centrar sus pesquisas demasiadas veces en asuntos que no suelen tener nada que ver con el fútbol, químicamente puro. Marcelo Bielsa señalaba: “Yo uso el ejemplo del cuerpo humano y los órganos. Si alguno de los órganos reclamara la totalidad de la sangre para él, tal vez obtendría una salud excesiva a costa de la ineficacia de todo el cuerpo”. Sin duda es una reflexión muy oportuna para entender el fútbol y su perseguida sensación de equilibrio… En realidad, “Más que obedecido, el líder busca ser interpretado”. Y el fútbol tiene demasiadas opiniones, demasiadas interpretaciones… Lo que es incuestionable es que el año 2015 acaba con un líder bastante firme en la Liga española, autorizado por Atlético de Madrid que falló en Málaga pero, al fin y al cabo, el Barcelona encabeza este Campeonato español además de haber culminado con éxito la final del Mundialito, ganando con cierta facilidad y supremacía al River Plate argentino. Nada que oponer a su pujanza futbolística.

El blog de Marti Perarnau tiene buenos analistas, aprendo mucho de ellos y enfrento mis opiniones con frecuencia.  Allí leí que Cruyff despreciaba a los falsos laterales que ocupaban habitualmente las bandas, y dijo en L’Equipe: “El que inventó lo de los carrileros debería estar colgado de un árbol”. Tampoco le entendían a él cuando Lineker empezó a jugar en un costado del ataque azulgrana para que el 9 fuera Julio Salinas. Donde las dan las toman… Años más tarde, Messi también arrancaba de banda derecha y acababa tocando en medio campo, para en una conducción intensiva llegase a la posición del 9 que alguien había vaciado. El año pasado Luis Enrique quiso mantener de “falso delantero centro” a Messi y Suárez acabó también en banda derecha hasta que se convencieron de que el uruguayo es un auténtico delantero centro y Messi es mejor que se busque la vida… O sea, juego libre sin intrucciones. Variantes sucintas que ninguna es, para mí, definitiva como corresponde a una concepción flexible del fútbol.

Ya sé que Mourinho es un entrenador “excesivo” en sus manifestaciones y luchas con la prensa en general, o con sus propios jugadores, sin lugar a dudas esta es su auténtica perdición. Un entrenador odiado y querido a partes iguales. Pero a mí me gustan muchas de sus ideas de fútbol, bastantes de sus concepciones en la manera de entrenar, lo que sí ocurre es que no es mi único modelo: 1. Ausencia de sesiones de entrenamiento dedicadas exclusivamente al físico; 2. Su entrenamiento globalizado busca varios objetivos cuando realiza partidos diarios de fútbol, 3 x 3; 3 x 2; 4 x 3; 5 x 5, etcétera; 3. El entrenamiento táctico es predominante, simultáneamente se entrena la resistencia, la potencia, etc.; 4. Siempre prevalece el balón, las maneras jugadas, la forma física plena la deja para el final de temporada; 5. Mediante formas jugadas con el balón, Mourinho siempre busca lo global: físico, táctica, cuerpo, mente…; 9. “Entrenar el físico sin el balón es como entrenar la fuerza del brazo de Nadal sin integrar el brazo al resto del cuerpo” (Lillo); 10. La clave es identificarse con una matriz de juego; 11. El portugués ha popularizado el método de entrenamiento integrado (Su maestro es el profesor Vitor Louro, Universidad de Oporto). Y tiene muchos antecedentes de Luis Van Gaal en su época mutua en el Barcelona; 12. El gimnasio solo lo utiliza con jugadores lesionados; 13. Todos los entrenamientos tienen una duración de 90 minutos; los partidillos duran entre 10 y 20 minutos, a ritmo muy intenso. Disponiendo de tiempos para hidratarse; 14. Cíclicamente, los partidillos de fútbol en grupos de 11, para el juego para perfeccionar automatismos defensivos y de ataque. Etcétera.

Es una muestra más de que hay mucha más ciencia que una ristra de opiniones sin ninguna confrontación ni comprobación. Este tipo de entrenadores han llegado a ganar mucho en el fútbol y nada es por casualidad… Y podríamos poner más lupas a más aspectos del juego, a más concepciones de los entrenadores, también a ciertas informaciones periodísticas interesadas y de poco rigor…  Y sigo observando que se cumple demasiadas veces aquella frase periodística: “Que la realidad no estropee una buena noticia…” Estoy deseando que llegue el miércoles próximo a ver si Benítez dirige, o no, al Real Madrid como vaticinó negativamente el director de El Larguero. Por si no lo había dicho antes, me gustaría que automáticamente dimitiera dicho periodista por su fracaso informativo, al que le secundó en La Sexta el señor Pedrerol…

La verdad es que me estoy volviendo muy “radical” aunque en la concepción tan desconocida de la palabra, o sea, “Radical = Que va a la raiz de las cosas…”

Salamanca, 27 de diciembre de 2015.