Odiosas, o gozosas, modernidades del fútbol. 6/6.

 de MAROGAR .  artículo leído 85 veces

“Supongo que ustedes no están preparados para esta música. Pero a sus hijos les encantará”. (Michael J. Fox).

Con todos los genios del fútbol que ha habido, con todas las nuevas tecnologías que mejoran muchísimas percepciones futbolísticas, con la cantidad de literatura y prensa que nos permiten contrastar muchos conocimientos, con tantos sistemas de aprendizaje, sin embargo no existen fórmulas mágicas para fabricar al jugador perfecto, ni al entrenador que lo gana todo.

Precisamente, en estos últimos días, se aseguró que las hamburguesas dependen de una fórmula matemática y el campeón del mundo Raul López dio su fórmula mágica: “Cocinada durante 4 minutos y 45 segundos por cada lado, a entre 150º y 180º, y con extras que pesen un 60% del total (el otro 40% debe ser carne y pan)”. Por otra parte, el científico Stuart Farrimond habló de su hamburguesa perfecta: “120 gramos de carne, 9,2 gramos de lechuga, 20 gramos de tomate, 13,3 gramos de queso y 5,7 gramos de Ketchup”. ¿Con parecido sistema de precisión podríamos encontrar fórmulas modernistas que nos acerquen a un nuevo fútbol…? Pero no, no acabamos de encontrar a ese líder infalible que haya descubierto la pócima salvadora… Siempre lo he dicho, el fútbol progresa porque no hay nada perfecto en sus concepciones, nada es definitivo. Lo que me recuerda que ya soy mayor, que todos los días quiero descubrir nuevas ideas; y mis reflexiones de un fútbol cambiante me mantienen joven porque ninguna sea la “única”, inamovible y ganadora. Eso sí, creo que cada día sé más de fútbol…  ¡Una gozada!

David Sumpter, autor de “Fútbol y matemáticas ya nos anticipó en su obra: “Puedes regatear como Messi o tocarla como Beckham, pero si el equipo carece de estructura, nunca tendrás la oportunidad de demostrar tus habilidades”. Y significa: “La mayoría de nosotros no tenemos problemas para aceptar que lo que ocurre en la práctica es muy diferente de lo que la teoría dice que debería ocurrir. Si todo el mundo se atuviera a la teoría, entonces los partidos de fútbol – y la vida en general – serían muy aburridos”.

Estamos en noviembre, hay pequeños vestigios que van señalando novedades, nada definitivas. Luis Enrique, después de ganar por un exiguo 1-0 al Granada, comentó: “Se puede evolucionar el sistema, claro. Se trata de encontrar los espacios libres. No hay dos equipos que defiendan igual. La lectura del juego, la toma de decisiones… todo se puede mejorar… Los jugadores no son máquinas, no estuvimos brillantes”. Messi asegura: “Con Luis Enrique somos más agresivos cuando atacamos en velocidad, mientras que con Pep hacíamos menos contraataques”. Del mismo modo, Simeone señaló: “Cuando se juega con 1.5.4.1., tienen menos gente en ataque nos permite jugar más en campo rival. Y el equipo lo está haciendo mejor que otras veces… (4-2 ganaron a Málaga). Me río y me acuerdo de la final de la “Europa League” que jugamos con Adrián a la derecha, Gabi, Arda, Falcao, Mario Suárez… Los hechos hablan más que las palabras”. Mientras tanto Guardiola justificaba en la BBC Sport: “Seis partidos seguidos sin ganar es mucho tiempo. Cuando pierdes siempre tienes dudas. En la segunda mitad, que no jugamos tan bien como en la primera, tuve dudas de lo que teníamos que hacer para mejorar… Pero para conocer a los jugadores, saber cómo juegan juntos, cómo juegas en diferentes sistemas, a veces es normal dudar”. (Aprovechó para alabar a Agüero, marcador de dos goles al West Browm.) “Me encanta trabajar con buenas personas y Sergio lo es”. Raul, del Athletic de Bilbao, también nos ilustró: “Asumir es diferente a creerme que lo soy. No me considero un líder. Tengo mi manera de ser, de actuar, y lo único que hago es ayudar al grupo como puedo. Quizás la experiencia me ha dado cosas que la gente joven no tiene, y si me ven como un espejo positivo, pues mejor. Lo importante es remar todos hacia delante. Y yo el primero”. Este tipo de reflexiones ayudan mucho…

Salamanca, 1.noviembre.2016.