¿Messi juega en el futuro...? 1 de 2.

08.12.2017 11:22 de MAROGAR .  artículo leído 211 veces

“Aprovechad el tiempo que vuela tan aprisa; el orden os enseñará a ganar tiempo”. (J.W. Goethe).

Ya se celebró el sorteo para el “Mundial Rusia2018”. Las especulaciones están a la orden del día, lógico en el fútbol. Siempre me interesaron los Campeonatos mundiales por si aparecen nuevas formas de jugar, de competir, de emocionarnos. Por supuesto, España es la que nos ocupa más reflexiones a este respecto, lo más cierto ahora es que en el grupo de Portugal (cabeza de serie) juega España, Marruecos e Irán. Julen Lopetegui calificó el grupo: “Es un grupo complicado, duro. Es un Mundial. Portugal es campeón de Europa, Marruecos no ha perdido ningún partido en la fase de clasificación y tiene muy buenos jugadores en el máximo nivel en Europa. Irán fue la primera en clasificarse. Son muy buenos equipos, además Portugal tiene la experiencia de haber ganado un gran torneo. Y están muy bien dirigidos”. (w.todomercadoweb.es). Es una forma de jugar en el futuro…

El 7. noviembre., Cristiano Ronaldo recibió el quinto “Balón de Oro” de 2017. Un fuera de serie que compite a diario para obtener el gusto de los aficionados, en contraposición con la otra figura del momento, Messi. Ambos se contraponen, pero yo disfruto de ambos, ninguno me parece mejor que el otro, uno tiene ciertas cualidades distintivas pero el otro también ostenta otras tan buenas y mutuamente se respetan, se comparan, y mejoran, siempre mejoran… La Liga española lleva tiempo de enhorabuena por compartirlos, aunque no sean muy conscientes del fenómeno. Yo he aprovechado precisamente este momento para comenzar a leer el libro de Ricardo Serrado, portugués, figura de notable relieve en la historia y teorización del fútbol, que profundiza sobre “Messi. El futbolista que juega en el futuro: Cómo la naturaleza humana puede explicar el fútbol”. Y de Serrado me fío totalmente en sus percepciones y su particular manera de expresarlas, entre otras cosas porque de él tomé la que yo considero la mejor definición del “fútbol”, que incorporé entusiasmado a mi último libro “El fútbol y la opinática”. Y proyectándose hacia el futuro, Serrado señala: “La singularidad del cuerpo de Messi, su necesidad de ser creativo con el objetivo de evitar el choque, es una de las razones del éxito del argentino”. De Messi ya se han ponderado muchas cosas, es una fuente inagotable de noticias futbolísticas. También sirve para confirmar que, en un contexto como el del fútbol, siempre complejo, los indicadores físicos nunca son los que justifican el rendimiento final. A pesar de que hace unos días en “Champions”, restregaban al Real Madrid que había corrido unos 10 kilómetros menos que el Tottenham, seguramente los excelentes entrenadores Rinus Michels, o Menotti, opinarían que en el fútbol no gana siempre el más intenso, o el que más kilómetros recorre, sino el que juega mejor.

Se sabe de Messi, sin recurrir al libro citado, que ha minorado el peligro de lesiones y eliminado aquellos incómodos vómitos que aparecían espontáneamente en los partidos, a partir de ser tratado por el nutricionista italiano Giuliano Poser. Entre otras cosas, una nueva forma de alimentarse suprimiendo carnes y grasas saturadas, también poniendo en práctica la kinesiología, determinadas correcciones posturales, rehabilitación, masajes, manipulación espinal, osteopatía, flores de Bach (Sirvió para que Leo Messi sobrelleve mejor los aspectos de su personalidad como la inseguridad, la tristeza, la apatía o la tendencia a la solitud, e incluso terapia emocional). El doctor le ha adaptado sus hábitos alimenticios manteniendo la explosividad y ganando en resistencia. Pose llama a su dieta “Gasolina Super”, al fin y al cabo, una estrategia alimenticia basada en los siguientes principios: Agua, buen aceite de oliva, cereales integrales, frutas y verduras frescas biológicas, frutos secos y las semillas”. Asegurando que “el azúcar es lo peor que hay para los músculos”. Apuntando, además, que las harinas refinadas también son un problema, recomendando precaución con la sal: “poquito, porque la necesitan los músculos y el cuerpo en general”. Por supuesto, ajustó las cantidades de carne, "el cuerpo humano es una máquina que debe comer y alimentarse bien, para que los músculos puedan trabajar bien... y Leo Messi come y trabaja bien. Es un hombre muy inteligente e intuitivo. Es un gran atleta”. Es preciso recordar que Messi había tenido 11 lesiones (nueve de ellas musculares entre 2006 y 2013).

En el libro de Serrado asegura que “Las marcas que Messi alcanza son ilógicas. No están en consonancia con su estatura en relación a las exigencias tácticas y atléticas del fútbol contemporáneo… buena parte de su éxito se esconde en la biología de su cuerpo, cuya estatura y fisiología, por un lado, le obliga a ser más creativo que los cuerpos más musculosos y, por otro, lo dota de una agilidad, aceleración y capacidad de cambio de dirección extraordinarias”. Y otra precisión: “Una de las cosas que siempre me impresionó en el fútbol tiene que ver con la capacidad de un sujeto para manipular un balón bien y deprisa, en contexto de juego, sin la ayuda de las extremidades superiores, en función de un objetivo preciso”.

Salamanca, 8 de diciembre de 2017.