Los peligros de la impaciencia en el fútbol.

 de MAROGAR .  artículo leído 578 veces

"Bendito regalo es este al que llaman presente" (Sebastian Skira)

Por más que nos empeñemos nunca llegaremos a comprender el ritmo que el calendario va imponiendo a unos y otros de manera aleatoria. Porque no es lo mismo que a un equipo lo enfrentes a principios de Liga que al final; no es lo mismo que el equipo que tienes enfrente esté peleando por un puesto de “Champions” o por no descender de categoría… Para bien, o para mal, el calendario siempre condiciona. Pero los entrenadores no pueden controlar esas situaciones, lo mejor es que preparen a sus equipos en motivación positiva antes de negativizar cualquier situación. En todo caso, la impaciencia es un arma muy negativa… Solo hay que recordar sobre lo que comentaba el presidente Jesús Gil cuando los números competitivos no le salían: "Al negro le corto el cuello. A mí no me toman más el pelo. Mañana igual me quedo solo". Y ampliaba: "Son camisetas andantes, que vuelvan nadando de Canarias. No somos más que un circo andante". En otro momento, Samuel Etoo señaló: "Si un compañero dice que hay que pensar en el grupo, hay que pensar en el grupo. Pero yo pienso siempre primero en el grupo y luego en el dinero". Son muestras de impaciencia futbolística.

El Valencia se impacientó con Nuno y se trajeron al inglés Neville, un inexperto entrenador, llueve sobre mojado en Valencia porque Djukic también llegó a comentar en su día: "Igual no somos tan buenos como pensamos, tenemos que bajarnos de la nube y empezar a currar, yo no veo ninguna estrella aquí". Comparen con lo que Mourinho ha dicho estos días cuando le han destituido en el Chelsea: "Somos un equipo sin concentración, sin disponibilidad mental para sufrir. En el descanso he cambiado dos y quería cambiar a seis. Con pocas cabezas comprometidas y concentradas es complicado". Ya lo decía J.B. Toshack hace tiempo en el Real Madrid: "Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a siete u ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos cabrones". Son realidades que cuesta aceptarlas… También el veterano Giovani Trapattoni llegó a asegurar aporreando una mesa: "El entrenador no es un idiota, aquí hay jugadores que faltan a su profesionalidad", refiriéndose al Bayern de Münich.

A mayor impaciencia, más retraso en la respuesta esperada. “Benítez está en la cuerda floja”; “los jugadores no le soportan; “el Director General del R.Madrid le dijo a Florentino Pérez que “nos hemos equivocado”… Pero llegó el presidente al programa “El Larguero” de José Ramón de la Morena, y le respondió que nada de lo que se estaba diciendo es cierto… “Benítez es el entrenador actual del R.Madrid y nadie ha pensado en cambiarlo”… Impaciencia periodística al respecto, De la Morena se ponía nervioso por las respuestas presidenciales. ¡Qué impaciencia del presentador por preguntar…! El director del programa quería pasar de puntillas cuando el presidente aseguró que un medio estaba dando cobertura a los “ultra”… Y a pesar de la impaciencia, J.Ramón De la Morena no preguntaba el nombre de dicho medio, más bien le urgía hablar de otros temas…

El periodismo especializado de fútbol devora entrenadores, sin miramientos. En la diana estaba Mourinho y ya no lo está, ha sido destituido. Y también Van Gaal, con Benítez, precisamente ninguno de los tres fueron futbolistas destacados. Igual que tampoco lo fue Arrigo Sacchi que contestó así a este respecto: “Para convertirte en un jinete, no tienes que haber sido un caballo”… La impaciencia a corto plazo requiere un triunfo en cada partido jugado… al menos. Mourinho reanimó al Oporto en Europa 17 años después de lograr su primera orejona. Van Gaal con el Ajax 22 años después de su último gran trono continental. Benítez con el Valencia conquistó de nuevo la Liga tras 31 años a la sombra. Mourinho señaló en estos días: “Llevé a los jugadores a un nivel más alto del que tenían y me han traicionado, es frustrante lo que hacen en los entrenamientos y lo que luego hacen en los partidos”. Los futbolistas se amparan en “Hacemos lo que se nos pide”. También se asegura que “el fúbol es de los jugadores” pero cuando el equipo pierde toda la responsabilidad se la cargan a los entrenadores. Falta de coherencia por falta de paciencia.

"El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla" (Lao Tse) Y se cuenta esta historia metafórica: Un hombre paseaba por el campo y se encontró un capullo de mariposa, tras veinte minutos observando la crisálida, empezó a notar cómo la mariposa luchaba para poder salir a través de un diminuto orificio…. pasaron las horas y allí no ocurrió nada. El cuerpo del insecto era demasiado grande, y el agujero, demasiado pequeño. Impaciente, el hombre decidió echarle una mano. Cogió unas tijeras y, tras hacer un corte lateral en la crisálida, la mariposa pudo salir sin necesidad de hacer ningún esfuerzo más. El hombre se quedó a su lado, esperando que en cualquier momento el cuerpo de la mariposa se contrajera y desinflara, viendo a su vez crecer y desplegar sus alas. Estaba ansioso por verla volar. Debido a su ignorancia aquel hombre impidió que la restricción de la abertura del capullo cumpliera con su función natural: incentivar la lucha y el esfuerzo de la mariposa, de manera que los fluidos de su cuerpo nutrieran sus alas para fortalecerlas lo suficiente antes de salir al mundo y comenzar a volar. Su impaciencia provocó que aquella mariposa muriera… ¡Cuántas veces hemos visto esta misma faena queriendo precipitar la evolución de un joven futbolista…!

La impaciencia personal, directiva, institucional, lleva a decisiones precipitadas e inmaduras… El calendario de la Liga se va desenvolviendo conforme al sorteo, ya son varios los equipos de Primera que han echado a sus entrenadores y, de momento, no se ven mejoras evidentes en la clasificación correspondiente. Seguro que si, cada vez que se echa a un entrenador, hubiera un reparto equitativo de su coste y se repercutieran las partes alícuotas a los carnés de los socios, veríamos que se identificarían con más responsabilidad en este tipo de decisiones que, la mayoría, obedecen a la enfermedad de la impaciencia… En todo caso, la semana finaliza con dos noticias que trascienden: Barcelona ganó el Mundialito de Clubes, ganando 3-0 a River Plante con un juego superior. Y el Atlético de Madrid perdió su partido en Málaga, por 1-0, descolgándose del liderazgo compartido con Barcelona.

Salamanca, 21.diciembre.2015.