¿Los futbolistas saben a lo que juegan?

23.10.2019 10:33 de MAROGAR .   Ver lecturas

“Cuando estés fuerte muéstrate débil y cuando estás débil muéstrate fuerte”. (Sun Tzu).

             Parece la frase más utilizada en el mundillo futbolístico actualmente, no solo los aficionados comunes en “twitter” sino ciertos analistas o comentaristas en programas diarios, qué casualidad muchos de ellos antiguos futbolistas, que tienden a estampar dicha frase para criticar el juego de un equipo, arrastrando con ello tanto a futbolistas como especialmente al entrenador: “Es que no saben a lo que juegan”. Curiosamente, a principios de esta Liga 2019/20, esta crítica fácil fue practicada muchas veces en contra del Real Madrid, sin atender a razones específicas que estuviera sufriendo la plantilla que condicionaban los resultados. A la jornada 7 de la Liga, el Real Madrid ocupa el primer lugar de la clasificación, por delante del Barcelona y del Atlético de Madrid sin haber perdido aún ningún partido. Lo que equivale a que dicha crítica frontal a Zinedine Zidane iba también en perjuicio de sus contendientes porque, si no supieran a qué juegan, ahora mismo van por delante de ellos. 

             En la jornada del 20 de octubre, el Mallorca ganó por 1-0 al Real Madrid. Y comenzaron de nuevo las críticas. Hasta se llega a asegurar que hay filtraciones internas donde los jugadores critican a Zidane y sus “carencias” tácticas. O sea, los hace jugar a todos, pierden un partido con un 65% de posesión y ocho delanteros a lo largo del partido que no superan el gol inicial de un equipo que jugó con 6 jugadores procedentes de Segunda B, y surge de nuevo el mantra: “No saben a lo que juegan”. El Barcelona, afortunadamente para Valverde, ganó por 3-0 en Éibar y, según los titulares, es que apareció el “tridente”: Griezmann, Suárez, Messi. O sea, los demás no debieron contribuir y el entrenador solo hizo que alinear a los mejores. Cuestión que en Mallorca no pudo hacer Zidane y éste parece que improvisó en exceso sacando a un equipo plagado de medias puntas. Y en Turquía, “Champions League”, ganaron al Galatasaray con una alineación más afortunada para enfrentarse en un “partido macho”, con una afición tan agresiva. O sea, en Mallorca no sabían y en Estambul aprendieron (¿?), todo en menos de 48 horas. Zidane iba a ser destituido según los derrotistas y un ambiente carroñero esperaba que perdiera en un aquelarre masivo insoportable. 

             Hace unos días entrevistaban a Rodrigo, del Manchester City, fichado del Atlético de Madrid. Y podemos comprobar cómo los jugadores, cada vez más, no contestan preguntas de fútbol con los tópicos al uso sino con razonamientos muy sólidos. Me gustó especialmente la entrevista (Ladislao Moñino, ElPaís, 9. Octubre. 2019): “Un jugador tiene que ir quemando etapas. En todos los equipos por los que he ido pasando sentí que era el sitio en el que tenía que estar. Ahora en el City tengo un rol totalmente distinto. Nunca he tenido un papel tan importante en una posición tan clave en ese equipo como la de meciocentro. Es diferente de todo lo que me he encontrado. Para mí es un reto personal y profesional”. Añadiendo: “El año en Atlético fue espectacular. Entiendo el fútbol en los dos tránsitos, tanto en lo bonito que a todo el mundo le gusta como tener el balón y asociarte, y la cara menos bonita, los duelos, ser agresivo… Haber tenido dos entrenadores como Simeone y Pep me ha completado como jugador. Pero también digo una cosa, ganarle a un equipo entraña la misma dificultad con un estilo o con otro”. 

              “Al final, para ser el mejor en esa posición tienes que ser el mejor con balón y sin balón. Eso es una de las cosas que he mejorado, la agresividad, los retornos, porque en el City soy el jugador que menos puede perder la posición… Te tienes que adaptar, no te puedes confiar y más en mi posición. En España puedes jugar más con las faltas y allí no, porque el día que no te la pitan el rival te la roba y encara solo al portero… Guardiola me inculcó las ganas de aprender, de entender el juego que él proponía y que me metiera de lleno en la dinámica de un equipo que viene siendo ganador… En el fútbol hay que reinventarse y Guardiola ha sabido hacerlo. Tal y como ha evolucionado el fútbol creo que no se puede jugar igual que hace siete años porque los equipos defienden mejor y están más ordenados. Pep ha dado ese paso, lo importante es que te dé la fórmula para ganar y él lo está consiguiendo en estos años”.

              “Soy el jugador que menos puede perder la posición y tengo que ocupar un radio de acción bastante grande. Se trata de saber posicionarse, elegir bien los momentos, porque si los eliges mal te superan y encaran a los centrales. Es un aprendizaje que me costó un poco en las primeras semanas y que es lógico viniendo de otra Liga y de otro equipo… Para ganar los partidos tal como se nos plantan los rivales muchas veces tenemos que ocupar zonas muy arriba. Todos perdemos el balón y los equipos te hacen transiciones buenas. Lo vimos el otro día con el Wolverhampton, que nos ganaron. Es ahí donde yo creo que puedo dar el salto de calidad que necesita el equipo”.  Preguntándole de nuevo: “Ahora hace muchas conducciones en la salida de balón” – “Es una faceta que antes no tenía interiorizada como mediocentro, antes era más de recibes, pasas, recibes, pasas… basado en que cuanto menos tengas el balón, más velocidad. Pero Pep te demanda conducir para atraer rivales, fijarles y luego dividir con el pase. Antes, eso no lo veía necesario para un pivote”. Y le cuestionan un aspecto del momento: “Usted ahora vive al límite, en un equipo muy ofensivo en el que a veces tiene que defender solo con un central o un lateral como ayuda” – “Es jugar con una parte del fútbol que para mí no era tan habitual, saber parar el juego, las faltas tácticas, saber cuándo tengo que apretar o quedarme… No sé si corría más en el Atlético o ahora, pero la sensación es que con el City acabo muerto los partidos”.

             “Busquets es un referente del fútbol español en los últimos diez años, he intentado aprender de él porque ha sido una figura única en esta demarcación. Él también tuvo a Pep y me dio algunos consejos… Busquets y yo somos parecidos, pero tenemos condiciones diferentes. Entendemos el fútbol de la misma manera, pero cada uno la desarrolla de otra. Me atrae asociarme con él porque creo que somos compatibles.  Creo que yo puedo tener algo más de recorrido, algo más de presencia en área rival y él es más posicional, hay muchas variantes porque en esta selección hay talento, pero seguro que habrá partidos en los que podamos jugar juntos. Hay muchos equipos que juegan con doble pivote de contención y no por eso son defensivos”. Gerard Moreno, delantero goleador del Villarreal, analiza con precisión el juego de los goleadores: “Nos gusta estar cerquita del área para hacer goles, y a la mayoría nos encanta asociarnos con el balón para poder jugar. Salimos de zona para dar soluciones a los compañeros. Los equipos como la selección que tienen tan posesión necesitan delanteros con recursos para poder asociarse y combinar por dentro… Cuando no tienes el balón tienes que ayudar al equipo. Ese 20% que no lo tienes, debes defender. Y cuando los rivales se meten atrás tienes que fijar a los centrales para crear espacios para los compañeros. Muchas vecer los delanteros hacemos movimientos para que otro compañero esté en una situación mejor. Si por un movimiento que tú haces tu compañero no te puede dar el balón, seguramente se crea otro espacio para que reciba otro compañero que puede estar más libre. Cuando juegas contra rivales que se repliegan, como estos de la fase de clasificación, no es lo mejor. Cuando enfrentas equipos que se meten atrás el delantero tiene que fijar centrales y estirar al equipo lo máximo con movimientos al espacio para que los compañeros puedan recibir por dentro”. 

             (…) “Quizás salir de zona es más conveniente contra equipos que están más abiertos y te dejan recibir… Es fundamental que los que estamos de espaldas a la portería dejemos el balón de cara a los que vienen detrás porque ellos son los que mejor ven lo que puede pasar. Cuando le das la espalda al defensa y te viene un balón, si no controlas el espacio, lo mejor es darlo de cara”. (…) “Hay que tener paciencia. Cuando tú tienes el balón el rival también se tiene que mover. Si no te desesperas por rematar y das prioridad a ayudar a tus compañeros a tener la pelota, al final llegas a gol”. (…) “Cuando juegas como único delantero o eres la única referencia tienes que dar más soluciones… Desmarques de ruptura al espacio y apoyo para dar una salida de balón. En España es lo mismo que en todos los equipos pero con más frecuencia porque aquí los rivales están más replegados y para moverlos hace falta que tú estés más activo. Atacar el primer palo es clave: no solo significa que el balón te tenga que llegar a ti. Estas abriendo un hueco para que tu interior, tu segundo punta o tu extremo, puedan ir al punto de penalti. Cuando viene un centro lateral tienes que atacar las tres zonas: primer palo, punto de penalti y segundo palo. El punta tiene que ser el que va al primer palo porque es el que suele estar más cerca. Hay que llegar a tiempo. Pero eso no significa ir más rápido. A veces por querer entrar antes que nadie te quedas sin rematar. Hay que esperar al momento justo. En cada momento debes elegir. A veces tienes que intentar sorprender al portero. Cuando haces siempre la misma los porteros te esperan: ahora todo están tan estudiado que los porteros saben los puntos fuertes de cada atacante, y es bueno ir variando para que tampoco te conozcan solo por una especialidad”.

             Pero el que no sabe a lo que juega su equipo normalmente son los aficionados que no distinguen “el culo de las témporas” o confunden “la velocidad con el tocino”, es decir, las funciones inteligentes y elevadas, propias de la cabeza, se mezclan con otras más vulgares y, definitivamente, solo valoran la victoria porque lo demás les resulta deprimente ya que al día siguiente del partido perdido no pueden presumir de su equipo frente a sus vecinos… Solo hay argumentos negativos para cuando se pierde, qué flaqueza histórica…

            Salamanca, 23. octubre.2019.