¿Los futbolistas piensan distinto al retirarse?

 de MAROGAR .  artículo leído 224 veces

“La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oir”. (George Orwell)

Hemos conocido, recientemente, manifestaciones de dos futbolistas retirados Xabi Alonso y Xavi Hernández, el primero asociado al Real Madrid y el segundo al Barcelona. Ambos centrocampistas y sostén que fueron de la Selección española en sus últimos grandes logros.

Decía últimamente Xabi: “Al retirarme sentiré nostalgia al cerrar definitivamente, y no sé si soy consciente de ello, una parte de mi vida. Sentiré tristeza. Si se me escapa alguna lágrima o no, es al que no puedo preparar. Lo que tenga que pasar que pase…” A la pregunta de “¿Cómo lo recordarán los aficionados…?”, Xabi Alonso contestó: “Como un jugador de fútbol puro. Para mí lo más importante ha sido el juego y no el alrededor, el ruido mediático… A mí lo que me ha gustado ha sido vivir el ambiente del fútbol… respeté al deporte, al compañero, al juego… la percepción general de la gente no la puedo controlar. No me atrevo a ponerme nota… Diría que estoy satisfecho. Creo que me ha salido bien…”

Pensando ya en futuro: “Yo creo que voy a tener un poco defecto de mediocentro. Me gusta el control. Pero, al final, pese a los principios y las ideas, que yo pueda tener, son los jugadores los que juegan y a los que les puede sacar todo lo que ellos tienen. El buen entrenador es el que sabe adaptarse manteniendo los principios y unas ideas de juego…” (…) “El Madrid representa la grandeza, es como la excelencia del fútbol. Toda la dimensión y repercusión que tiene el Madrid es por todo lo que ha conseguido en los años, por lo que está consiguiendo y luego es el prestigio y la admiración que tiene en el mundo… Yo me he dado cuenta un poquito cuando he salido, cuando estás dentro estás en la vorágine y no te paras a pensar. Es la grandeza del fútbol…”

Xavi Hernández, como ex jugador del Barça, declaró a “The Tactical Room: “Seré entrenador, pero ahora mismo no podría serlo. No puedo engañar a nadie, me falta muchísimo por aprender para poder ser entrenador. Conozco la metodología, pero he de aprender a usarla” (…) “Mi idea como entrenador pasa por parámetros de ser protagonistas, tener el balón, recuperarlo pronto y si puedo tener el 90% de la posesión, pues mejor que el 89%. Yo sufro si no tengo la pelota y como entrenador me ocurrirá igual”.

“En general el Barça se ha dormido. Se creyó que el barco iba solo. Hay que potenciar la cantera y su modelo de juego. El futbolista joven ha de mamar esta forma de jugar para que cuando llegue al primer equipo tenga todos los conceptos bien aprendidos. Los entrenadores de la cantera han de formar jugadores, han de enseñar. ¡Qué más da ganar la liga infantil! ¡Hay que formar a los infantiles! Si ganas, mejor, pero no es el objetivo” A los pocos días, el presidente Bartomeu dijo al “New York Time” que Piqué, Xavi, Iniesta, etc., eran culpables de lo que ocurrió con la cantera:” Quince centrocampistas tuvieron que marcharse mientras Xavi era el titular durante quince años”. ¡Sorprendente visión! Días antes Xavi había significado que “Con la llegada de Valverde supone regresar al estilo ortodoxo” (…) “El Madrid ha fichado muy bien. Hoy en día domina todas las facetas: el contraataque, el ataque posicional, el balón parado, el repliegue, son fuertes, rápidos, son un mix muy bueno. Y Zidane. El jugador se cree a Zidane”.

Jugadores de este nivel, con personalidad acusada, se vuelven más mundanos a raíz de que se sienten libres para hablar con claridad por su retirada del fútbol activo, sin ataduras institucionales. Los prefiero así que cuando hablaban “ex cátedra”. Aunque es de agradecer su transparencia actual, aflorando los puntos fuertes y débiles de sus clubes de fútbol, sus sentimientos, sus pensamientos, sus ideas, sin verse forzados a “barrer para casa”. ¿Algún día sabremos las auténticas razones de Neymar acerca de su visión del fútbol, de su lealtad con los clubes, de la importancia primordial, o marginal, del dinero en sus decisiones de cambios de equipo…?

Salamanca, 4. agosto de 2017.