Los futbolistas "imperfectos" también aportan...

 de MAROGAR .  artículo leído 1694 veces

Soy partidario de los “imperfectos” en el fútbol. Los mejores también son “imperfectos”, aunque ellos se crean que no… Pero me refiero a los “imperfectos” que en un partido de fútbol trabajan con el máximo espíritu de ganar, de ayudar, de complementar a sus compañeros. Los “tuercebotas” estropean alguna jugada pero arreglan otras muchas. Los “imperfectos” los asocio con ese tipo de jugador “cenicienta” que asiste a todos y a cada uno de sus compañeros, formando sociedades positivas en cualquier área geográfica del campo para conseguir los objetivos, un compañero casi imprescindible sobre todo por su lealtad…

En una plantilla de futbolistas siempre he distinguido, al menos, tres tipos de jugadores: a). Los que juegan muy bien al balón; b). Los que juegan muy bien al fútbol; c). Los que corren muy bien al fútbol. En esta última categoría pondría yo a los “imperfectos”. En esa conjunción de cualidades, un equipo será de unas características o de otras, ni mejores ni peores, siempre acabarán haciendo un fútbol muy concreto acorde a los perfiles señalados. En todo caso, el jugador “imperfecto” (que corre más que la mayoría) puede perfeccionar su estilo específico y, además, acabará jugando bien tanto al fútbol como al balón. La potencialidad de los “imperfectos” es una de las que más me interesaban cuando yo entrenaba niños y futbolistas jóvenes. Porque la mayoría de ellos necesitaban un marco de actuación, amplias orientaciones, apuntes sutiles que mejorasen la técnica, o la táctica, o el sentido de equipo. A edades tan jóvenes, todos los jugadores son “imperfectos”, incluso hasta los agraciados de la fortuna que suelen acompañarse de las alabanzas de todo el mundo. Sin duda, lo más difícil para los jóvenes es entender el juego y actuar en consecuencia.

Tuve a un futbolista en uno de mis equipos que no era especialmente hábil, pero en su misión de medio centro cumplía con todas las tareas encomendadas, no importaba que se enfrentase a jugadores superiores en calidad, él mantenía siempre el tipo, la posición, la vigilancia, el marcaje, el liderazgo sobre sus compañeros. Otras veces actuó de lateral derecho y, sin ser muy rápido, defendía su actividad con gran entereza sencillamente porque tenía una gran voluntad de cumplimiento y una gran capacidad mental en su desempeño. Aquel jugador, Fernando Álvarez, acabó entendiendo el juego por encima de la media y, aún con carencias en el manejo fino de balón, hacía muy bien lo que sabía hacer. Un “imperfecto” ejerciendo con gran perfección y madurez…

Sé que voy contra corriente, una vez más, pero jugadores como Khedira son muy útiles para un equipo. Recorrido, juego de cabeza, repliegues y despegues, mentalidad de equipo, compañerismo, este tipo de futbolistas son criticados por los “papanatas” del fútbol y más en el Real Madrid, como si para jugar en este equipo que pierde el “alma” con demasiada frecuencia tuviera que alinear a futbolistas que “mean agua bendita”…Y, es curioso, Khedira participó activamente en el último Mundial de fútbol del 2014 en la Selección de Alemania, llegando a ser Campeón, tanto como lo fue Ozil, o Kroos, o Muller, etc. “Lo que uno no quiere ciento lo desean”. Todavía existen muchos equipos que juegan con varios jugadores “imperfectos”.

Me llamó mucho la atención unas declaraciones de Mascherano cuando aseguraba que él jugaba en el Barcelona porque ocupaba la posición de defensa central. Precisamente él que fue un medio centro de fuste, de brega, de pelea, y que su visión del juego era avanzada. O sea, en el fútbol de hoy tan proclive a la individualidad en contra de la polivalencia, resulta que los jugadores capaces de desempeñar más de una función tienen más alternativas para alinearse sobre todo en un gran equipo como Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia, etc.

¿Será por eso que Casemiro, en el Real Madrid, se ha hecho con la titularidad? No es un dechado de virtudes, es “imperfecto”, lucha, corre, cubre espacios, asiste, da coberturas, complementa los déficits de muchos de sus compañeros… Sencilamente, ¡Da equilibrio…! Y es “imperfecto” hasta el punto de que Dunga, Seleccionador brasileño, lo está llevando a su equipo en las últimas convocatorias…

Salamanca, 10 de noviembre de 2015.