Lecciones de Steve Jobs para el mundo del fútbol...

24.09.2014 16:00 de MAROGAR .  artículo leído 1799 veces

“El hombre razonable se adapta al mundo; el no razonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre no razonable”. (George Bernard Shaw).

Es un personaje que, de vez en cuando, me gusta utilizar para marcar un estilo en las maneras de hacer, en la manera de dirigir, en la manera de mejorar sus productos para conquistar mercados, incluso en la manera especial de dirigir personas que unos comparten y otros no. Pero la cuestión es que yo quiero extender sus virtudes, quizás también sus defectos, al mundo del fútbol como líder distinguido. El libro “Steve Jobs. Lecciones de liderazgo”, escrito por Walter Isaacson precisa unas recomendaciones muy útiles para extenderlas a directivos, entrenadores y jugadores… “No os conforméis”, un consejo para todos los equipos que no tienen un presupuesto boyante… Es un mensaje motivador, incita a la superación constante. Pero no creo que la misión principal del Rayo Vallecano o el Deportivo de La Coruña sea quedar Campeones, cualquier exigencia en ese sentido sería inútil o desmesura… Es muy bueno aceptar otra recomendación de Jobs: “Piensa en los productos antes que en los beneficios”. En este punto de idealidad, equipos como Elche, Rayo Vallecano, Villarreal, Granada, Levante, están haciendo esfuerzos por mostrar un fútbol de buen nivel aunque los beneficios están por ver… Por el contrario, el Real Madrid de Florentino sigue pensando que primero los beneficios y después los resultados deportivos, pero la fórmula idónea está por ver…

También Jobs aseguraba: “La gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas”. Es muy difícil concretar lo que el público desea en términos de fútbol jugado, lo más repetido casi siempre es que “Hay que ganar como sea…”, lo cual es indescifrable todavía en el siglo XXI. Ese debate ya ha sido formulado… Aseguran que Henry Ford dijo en cierta ocasión: “Si les hubiera preguntado a los clientes qué querían, me habrían contestado: ¡Un caballo más rápido!”. Aunque no nos equivoquemos, es mi pensamiento, la gente quiere ganar por delante de cualquier otra consideración de estética futbolística… Y siempre apoya su deseo con aquel voluntarismo proverbial: “¡Como sea…!” Pero no es tan fácil conjugar el “qué” con el “cómo”… El día 14 de setiembre tenemos un ejemplo muy próximo. El Atlético de Madrid con un juego especulativo de 75 minutos ganó por dos a uno al Real Madrid, dos buenos goles y válidos, mientras que el mejor fútbol de los madridistas no le sirvió ni para empatar… Y los atléticos tan contentos. ¿Habrían aceptado los aficionados del Real Madrid una victoria obtenida con el estilo del Atlético de Madrid…?

Se ha dicho que los colaboradores de Steve Jobs aseguraban: “Lograbas hacer lo imposible porque no te dabas cuenta de que era imposible”. Claro que también el líder contaba con un principio fundamental: “He aprendido con el paso de los años que cuando cuentas con gente muy buena no necesitas estar siempre encima de ellos. Si esperas que hagan grandes cosas, puedes conseguir que las hagan”. El presidente del Real Madrid lo tiene claro sobre todo en relación con los fichajes de jugadores, menos con los entrenadores en general. Por eso es tan difícil entrenar a este equipo, o hacer debutar a jóvenes en formación que provienen de la cantera. Es la misma táctica que utilizaba Fabio Capello para defender las jugadas de córner, decidía no entrenarlas y manejaba siempre el fichaje de defensas y porteros altos para que sus capacidades resolvieran el problema… Para estas situaciones Steve Jobs manejaba este criterio: “No tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan lo que tenemos que hacer”. Algo tan sencillo es difícil luego llevarlo a la práctica.

Hay entrenadores que manejan sus relaciones con los futbolistas con estilo de algodón: “Si quieres miel no des patadas a la colmena”, dice el viejo adagio. Pero Jobs en este aspecto era abrupto, agresivo, y a pesar de ese estilo poco amable tenía el aprecio de sus colaboradores: “Si algo es un asco, se lo digo a la gente a la cara. Mi trabajo consiste en ser sincero”. Pero cuando públicamente dejas al descubierto algunos defectos de los grandes futbolistas, los problemas afluyen… Jobs “Se comportaba como si las normas no fueran con él, y la pasión, la intensidad y la emocionalidad extrema con  las que vivía su vida fueran elementos que también vertía en los productos que creaba. Su mal genio y su impaciencia eran una parte esencial de su perfeccionismo”. Una especie de Mourinho, incluso Van Gaal o Ferguson, o Marcelo Bielsa…

“Las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo son las que lo cambian”. (Anuncio “Piensa diferente”, Appel 1997). Y aplicado al fútbol, a la competición, al desempeño en los partidos, es muy importante adherirse a esta reflexión muy concreta: “Mantén una visión general sin olvidar los detalles”. Todas las temporadas vemos con estupor cómo alguno de los grandes equipos llegan a perder la Liga precisamente en los partidos pequeños… O en los partidos jugados en campo propio por exceso de confianza… Incluido el apoyo desmedido de la afición lleva a los equipos a olvidarse de los pequeños detalles. Quizás la Selección española sufrió este síndrome con Holanda el primer partido del  “Mundial 2014-Brasil… Todos podríamos recordar algún partido de esta naturaleza…“La sencillez es la máxima sofisticación” es un mensaje publicitario de Appel con el liderazgo de Steve Jobs. Y esa simplificación de ideas es lo más difícil en fútbol, “decidir lo que no hay que hacer es tan importante como decidir lo que hay que hacer”. Veamos esos futbolistas muy dinámicos, muy activos, toda la grada le aplaude porque es un ejemplo de esfuerzo digno de mención… Pero esa locura, esa rebeldía, tiene que estar dirigida con una determinada orientación práctica… Los futbolistas del Barcelona tienen una máxima fundamental: “Primero, no perder el balón”. Y luego ya se juega, centrándose en la esencia del juego. Sin embargo, las locuras también tiene su premio según aseguraba  Steve Jobs: “Sigue hambriento, sigue insensato”. La inconformidad también es un valor fundamental…

Salamanca, 24 de setiembre de 2014.