"Las reglas del emperador". (3) César L. Menotti.

 de MAROGAR .  artículo leído 129 veces

"Yo tengo la suficiente autoridad ética y moral como para venir diciendo desde 1979 que el fútbol necesita una reestructuración, un debate más profundo y serio". (Menotti)

Fue uno de mis “consejeros” en asuntos de fútbol allá por los años 70. Especialmente recuerdo su informe sobre el “Mundial78” editado por “El Gráfico”. Procesos de selección, entrenamientos en detalle, conversaciones con los jugadores, marcaban bien a las claras su filosofía del juego. Allí leí un “decálogo para entrenadores”, lo más ilustrativo de aquel momento y con vigencia actual. (Transcrito en mi primer libro “La Ignorática y el fútbol”). Singularmente me acuerdo del 1º y 10º que señalan, respectivamente: “1. El primer cuidado que debe tener el técnico es no equivocarse en la elección de los jugadores…” (…) “10. Quiero que mi equipo juegue con honestidad. Hay un público que paga por mirar un espectáculo y a ese público no se le puede defraudar simulando lesiones, demorando el juego, tirando la pelota afuera, jugando a no jugar”.

Más adelante tuve ocasión de ilustrarme con más profundidad en su inigualable libro “Fútbol sin trampa”, uno de los mejores libros de fútbol que yo haya leído, escrito con la colaboración de Angel Cappa… Ambos dialogando sobre su visión del fútbol, la palabra justa, la metáfora, su concepto estético del juego en torno al balón, la técnica muy por encima de lo físico, el toque (No el “tiqui-taca”), el marcaje zonal, la defensa en línea, el achique de espacios y sus objetivos, creando escuela aunque con una cierta inflexibilidad hacia otras metodologías como por ejemplo la de Bilardo…

Todavía hoy, cuando leo alguna de sus entrevistas, me encuentro siempre con nuevas enseñanzas. “Napoleón no era un táctico, sino un estratega. Si tenía que cambiar, cambiaba. Eso vale para el fútbol también”; “El 90% de los jugadores actuales no sabe jugar al fútbol entendiendo por tal un juego colectivo”; “La pelota se puede recuperar no por acumulación de efectivos sino desde la recuperación de espacios, como hacía la Holanda de Cruyff”; “Se puede dejar de correr, o dejar de entrar en juego durante largos minutos; lo único que no se puede dejar de hacer es pensar”; “Los italianos no es que defiendan bien, es que defienden con muchos”; “Nadie me va a quitar ser el entrenador de la selección del 78. Era un equipo invencible, el equipo del pueblo. Mi relación era con el futbol, no con el Proceso”. Sin duda, Menotti tenía las ideas muy claras respecto a una manera concreta de jugar al fútbol, curiosamente en España lo practicó tanto con el Barcelona como con el Atlético de Madrid, dos equipos dispares, históricamente, sobre la forma de enfrentarse a los partidos y con métodos enfrentados.

Menotti aseguró: “A lo único que doy importancia en el futbol es a poder quitarle un defecto o agregarle algo a un futbolista”; "De un futbolista talentoso, trabajando, puedes hacer un atleta; de un atleta sólo se puede hacer un atleta mejor"; “Messi es un gran jugador en los últimos 15 metros y un jugador lleno de errores cuando parte desde 50 metros lejos de la portería";  Pero a su pesar, el fútbol sigue siendo lento en admitir normas que mejoren el espectáculo o el juego en sí mismo. Es excesivo el foco sobre la ayuda de las nuevas tecnologías que, en realidad, se centran en mejorar las decisiones de los árbitros. Y sigue vigente aquel pensamiento: "El problema no es porqué echan a los entrenadores, sino el que no sepan para qué los contratan"; "Un entrenador genera una idea, luego tiene que convencer de que esa idea es la que lo va a acompañar a buscar la eficacia, después tiene que encontrar en el jugador el compromiso de que cuando venga la adversidad no traicionemos la idea. Son las tres premisas que tiene un entrenador”.

Tipos como éste, personajes irrenunciables del fútbol, tienen las ideas muy claras y debiera favorecerse su permanente “transmisión de cultura”, los organismos oficiales del fútbol tendrían que contratarlos como consejeros permanentes. Aunque suelen ser incómodos para el poder establecido y la sociedad los margina a un segundo plano, a preguntarles superficialmente, a enfrentarlos a otros personajes con metodologías distintas...

Y una nueva referencia a los textos de “Las reglas del emperador”, reflexión de Zeng Guofan: “En primer lugar, un hombre debe tener un objetivo noble; en segundo lugar, un deseo de conocimiento; en tercer lugar un espíritu perseverante. No aceptará un mal resultado si tiene un objetivo noble; no se contentará con un poco de conocimiento si comprende que no hay límites para el conocimiento; y estará destinado a triunfar en cualquier ámbito si persevera. No puede prescindir de ninguna de estas cualidades”. Sin duda, un buen ejemplo para los hombres del fútbol y no solo para entrenadores…

Salamanca, 26 junio de 2017.