Las modas y los modos del fútbol...

 de MAROGAR .  artículo leído 222 veces

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. (Mario Benedetti).

            El “Football Pressing” de Rinus Michels me cautivó, era la mayor novedad del fútbol contemporáneo. De aquella presión sin balón, atacándolo para poseerlo de nuevo lo más adelantado y en el menor tiempo posible después de pérdida, el enfoque acabó desvirtuándose y llegó a asegurarse que el Ajax, o la Selección holandesa, o el Barça de Rinus Michels jugaba “al fuera de juego”. Nada más lejos de la realidad. Ya en el 78, Mundial de Argentina, Menotti hablaba de “achique de espacios”. De manera que el periodismo mezcló conceptos y desinformó: “pressing”; “fuera de juego”; “achique de espacios”. A principios de los ochenta, los entrenadores argentinos de la época “presionaban” para introducir la “defensa en zona”, un avance intelectual en la concepción del fútbol. Sacchi la introdujo en su Milán y fue una ruptura en una Italia de marcajes individuales, incluso “catenaccio” que fue desapareciendo. Por otra parte, “la defensa en línea” fue otro “mantra” durante un tiempo aplicándola con muy poca profundidad, de hecho eran pocos los que aplicaban la “diagonal brasileña” para que la alternancia de funciones de la defensa hicieran coberturas útiles. Si los equipos no jugaban “en zona”; o “en línea”, los entrenadores eran poco considerados. Los líberos ya jugaban más adelantados y cerca del “stopper” o central marcador, hasta cubrían las espaldas de los carrileros desmadejados en subidas y bajadas permanentes. Era de equipos distinguidos jugar en “rombo” en el dibujo 1.4.4.2. Con lo que las crónicas simplificaban: “El equipo “X” jugó en rombo”. ¡Que hallazgo…!

            Hasta que alguien decidió que el 1.4.4.2. era “antiguo” incluso con “rombo”, por lo que los equipos empezaron a prodigar el 14.2.3.1., donde el gran avance era lo de “los dos pivotes”, un centrocampista ofensivo y otro defensivo. Ahora las crónicas relataban: “El equipo “Y” juega con dos pivotes”. Nadie se preguntaba cómo se posicionaban los otros nueve futbolistas del equipo, incluido el portero. Se fueron introduciendo otras manías: Conducciones prohibidas en las salidas de los laterales o centrales; los marcajes “persecutorios” al hombre en saques de esquina se transformaron “en zona”; si un equipo jugaba en 1.4.3.3., los centrocampistas eran “tres” pero no se les denominaba “trivotes”; ni tampoco “tetravotes” en el dibujo 1.4.4.2. Comenzamos a ver a delanteros jugando “a pierna cambiada” (Mis equipos ya jugaban así en los años setenta); no se llevaban los “defensas a pierna cambiada” aunque Benítez tuvo éxito con Arbeloa en alguna ocasión en Liverpool; el 9, delantero centro “tanque”, se convirtió en un jugador más sutil, desmarcando hacia dentro del campo o a las bandas, creaba espacios que ocupaban desde atrás los centrocampistas (Ejemplo perfecto Cruyff y Neskens), más tarde Bakero o Amor en el Barcelona llegaron a jugar de dicha forma; muchos años después casi excomulgan a Vicente del Bosque porque habilitó dicha fórmula, fundamentalmente porque España se quedó sin un buen delantero centro en forma. El “falso nueve” fue una moda negativa por la reiteración de las críticas. El colmo de los colmos fue que un entrenador del Español se atrevió a llamar “antiguo” a su colega Van Gaal simplemente porque decidió jugar en 1.3.4.3., incluso en 1.4.3.3., los españolistas jugaban por entonces en 1.4.5.1., acumulando centrocampistas, pero sin grandes éxitos de títulos y trofeos…

            Cuando Cruyff decidió aplicar nuevas formas y criterios en el juego de equipo, Clemente se apresuró a criticarlo porque “no sabía defender”. Lo peor fue que no eras un buen equipo si no entrenabas con “rondos”; al toque corto; posicionamientos estrictos; extremos abiertos y muy altos; pausa; etcétera. Hasta que llegase Pep Guardiola y ampliase sus sutilezas tácticas. Y volvió a confundirse “el culo con las témporas” porque el juego de “contraataque” de toda la vida era una versión mala de fútbol. Luis Aragonés, heredero de las esencias del Atlético de Madrid implantadas por Marcel Domingo, no era considerado uno de los mejores después de tantos años sentando cátedra. Hasta que en 2008 ganó el Europeo con el “Tiki-taka” de Xavi, Iniesta, Busquets, Cesc, etc.,  contra viento y marea del periodismo. Ni siquiera el “fútbol torbellino” del Real Madrid tenía una gran aceptación porque “no jugaba como un equipo grande”. Confundiendo el “fútbol de ataques rápidos” con el “fútbol de contraataque”, aunque algunas veces se produjeran ambos modelos.

            Hasta Guardiola repudió la expresión “Tiki-taka” (A mí me llevan los demonios); igual que al “falso delantero centro” en los años setenta yo lo llamaba “punta flotante”. El último alarido es que algunos equipos “juegan con tres centrales”. Nunca peor dicho. En toda mi experiencia deportiva nunca vi a un equipo jugar con tres delanteros centro. Por tanto, se ha creado la falacia de los “tres centrales”. Con defensa de tres jugó Rinus Michels, Van Gaal, Cruyff, Guardiola, incluso John Toshack cuando recaló en el Real Madrid aplicando un dibujo de 1.3.3.3.1., pero la prensa lo dibujó como 1.5.3.1. La práctica acabó dando la razón al entrenador, su sistema no era defensivo, batió todos los récords goleadores de la época llegando a realizar 107 goles. Van Gaal jugó contra España en el “Mundial 2014” ganando 5-1 y utilizando “tres defensas”… José Sámano, (ElPais,13.junio.2014), firmó: “Antes del vuelo de Van Persie, a España le había costado dar con las primeras teclas del partido. Quizá porque no se esperara que Van Gaal subiera varios escalones su defensa de tres centrales y dos laterales y kilométricos. El seleccionador holandés, sabedor de que para su adversario el centro del campo no es un apeadero cualquiera, quiso convertir en un zulo esa zona vital para La Roja. Ahí cuece todo…” Por tanto, cuidado con las ideas prefijadas y las simplificaciones futbolísticas a las que se nos lleva tan solo con criterios comerciales e invención de eslóganes. Y esta es una muestra no exhaustiva…

            Salamanca, 9.diciembre de 2016.