La patada cósmica de Asensio

 de MAROGAR .  artículo leído 170 veces

“El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere”. (Anónimo).

Ya va siendo una constante la consecución de esos goles fantásticos, que caen “a plomo” dentro de la portería. Si nos fijamos en los partidos jugados por el Real Madrid, un nobel futbolista va acuñando un modo de marcar con unas características concretas. Confirma Zidane que Asensio, en los entrenamientos, de diez tiros mete ocho con esa excelente ejecución. Asensio es un buen modelo de estudio para biomecánicos, matemáticos o especialistas de otras ciencias no futbolísticas. En la eliminatoria de “Super Copa 2017” jugada por Real Madrid y Barcelona, el futbolista en ciernes consiguió dos goles de larga distancia, absolutamente gemelos en la ejecución y trayectorias, imposibles de capturar por el portero… Las patadas cósmicas relativas al universo físico de un partido de fútbol, genialidades que superan los estándares.

Personalmente, yo practicaba un tiro de distancia, con mucha intensidad, con aquellos balones que pesaban hasta 2 kilogramos en los días de lluvia. Siempre buscaba que el pie de apoyo estuviera muy próximo al balón para garantizar que no se elevase, la puntera paralela a la pelota apuntando al objetivo, exagerando la extensión del brazo izquierdo por delante de la cabeza para equilibrar el consiguiente impulso del cuerpo en el momento del golpeo con pierna derecha. Todo ello sin perder de vista la pelota y fijando con la vista el lugar que deseaba tirar décimas de segundo antes.  Además, empíricamente, había aprendido a golpear el balón ralentizando la carrera momentos antes del encuentro con el esférico, a la máxima velocidad se suele descontrolar el cuerpo en el momento del tiro porque el pie de apoyo tiende a resbalar. Una vez conseguida la máxima concentración sobre la portería y el balón, de nuevo aceleraba en los dos últimos metros haciendo un “skiping” (“Sprint” intenso sobre el mismo terreno, sin avanzar, con elevaciones veloces de rodillas). Con esta pequeña corrección, se conseguía un mejor talonamiento y una total concentración en el golpeo. Recuerdo que uno de mis entrenadores me “persiguió” con insistencia: “No saltes al golpear el balón”…

Norma Ávila Jiménez, en “La jornada semanal”, escribía sobre “Los tiros con chanfle y el Principio de Bernouille”. (Chanfle: Denominación argentina para describir un golpeo curvo con el interior del pie) “Como siempre me ha llamado la atención el gol que le hizo el brasileño Roberto Carlos a la selección francesa en 1997, parecía que el balón iba a salir del campo y en el último momento se curvó para clavarse en la portería”.  A mí también me encantó escribir sobre ello en “Futbolandia. Ensoñaciones, realidades y virguerías del fútbol”, analizando aquella “virguería” maravillosa. Según Norma Ávila, “Los astrónomos mexicanos Javier Ballesteros y Marco Martos ya habían dado entrevistas al respecto. En marzo de 2010, puntualizaban a “Canal 22” que las combas de los balones obedecen al “Principio de Bernoulli o Efecto Magnus”, justo el mismo que se aplica al vuelo de los aviones”. Manejando principios aeronáuticos que dudo mucho si los futbolistas podrían gestionar tales informaciones para obtener sus preciados tiros a puerta.

Asensio ataca la pelota, mira al objetivo en décimas de segundo, y realiza un último impulso que le añade un plus de intensidad, saltando justo cuando la pierna de golpeo se desplazaba hacia delante después de contactar con el balón, equilibrando brazos y piernas, con esa gracia añadida de los zurdos mágicos… Cuando se impulsa con tanta violencia es casi imposible dejar el pie de apoyo fijado al suelo. Además, con otra característica, la superficie de contacto del pie con la pelota es justo con el empeine total, o interior, en el centro de la pelota que inicia el vuelo en trayectoria ascendente para, posteriormente, muy próximo a la portería, el móvil-balón “cae a plomo”. Lo que dificulta sobremanera los cálculos establecidos por el portero. Asensio golpea el balón de la misma manera que hacen los boxeadores cuando golpean con los guantes en el rostro y cuerpo del contendiente, pesadamente. A esos boxeadores que se les reconoce como “guantes de plomo”, es una característica muy personal, como si las manoplas estuvieran llenas de metal. Asensio tiene un “pie de plomo” en los tiros a puerta con su pierna izquierda, aunque resulta muy ágil en las conducciones de pelota en amplios tramos. Y es proverbial ese último impulso con un salto equilibrador (Imagínense ese último esfuerzo de un lanzador olímpico de peso, de disco, o de jabalina con el que consiguen esos centímetros finales para batir sus récords personales…). Pero no debiéramos deslumbrarnos solo por sus puntos fuertes, el futbolista Asensio debe aportar otros registros gradualmente, ampliar su actividad en el campo de juego, intensificar sus acciones cerca del área contraria para tirar más veces a portería, pedir más veces la pelota, evitar ese predominio de su perfil izquierdo mejorando el derecho sin dudas, y buscar remates de cabeza, ¿por qué no…? Si aspira a ser un jugador más completo, indiscutible, no debe conformarse con la actual complacencia de los aficionados…

Por si no bastase con mi explicación, quédense con el criterio de Eduardo Galeano: “La pelota tiene sus veleidades, y a veces no entra al arco porque en el aire cambia de opinión y se desvía”.

      Salamanca, 30. agosto. 2017.