Jugar a la pelota es distinto que jugar al fútbol

15.10.2019 00:00 de MAROGAR .   Ver lecturas

“El nivel de los futbolistas de antaño era mucho mayor que el actual. Esto es como estudiar, el que se pone diez horas al día saca mejores notas que el que estudia media hora. En el fútbol igual”. (Javier Clemente).

            Entrevistaron a Javier Clemente (Jot Down, octubre 2016, Alvaro Corazón Rural) y casi con insultante seguridad nos transmitió su visión pasada, presente y futura del fútbol. Todas discutibles, pero opina con razonamientos, con su experiencia acumulada. “Ahora se está muy encima de los críos. Todo es “peligro”, “prohibido”, “no se toca”. Nosotros teníamos unas restricciones que ahora me hacen gracia. Si se me rompían las zapatillas, me ponía un cartón; sabía que hasta el mes siguiente no podían comprarme otras… Los críos de ahora están un poco perdidos porque se lo hemos dado todo hecho”. 

            (…) “En nuestra época, desde los seis años hasta los quince, jugábamos todos los días del año unas cuatro horas diarias. No había otra cosa. Cada día era: fútbol, clase, fútbol, clase… y a dormir. Cuatro horas diarias de fútbol a la semana son veintiocho. Ahora no es así… Nosotros teníamos horas deportivas infinitas, por eso teníamos más calidad que ahora”. (…) “No creo en estos métodos nuevos. En la calle aprendes a jugar al fútbol y en las escuelas aprendes a jugar a la pelota. En la calle tienes que ganar, cuatro contra cuatro. Un vecino contra otro. Y aprendes a hacer cosas que te sirven para ganar, porque no existe otra cosa. Ahora la cultura ha cambiado, el dinero ha cambiado y la prensa es gilipollas”. Le preguntaron, además: “Miguel Muñoz decía que usted probablemente era el jugador más inteligente y de mayor calidad del momento. Le llamaban “Bobby Charlton”. Es que Miguel Muñoz era amigo mío. Me quería mucho. Y eso es lo más bonito que me han dicho. En aquella época el Manchester era el mejor equipo del mundo y Bobby Charlton una figura mundial. Como yo también era rubito y el Athletic era tan inglés, me pusieron Bobby Charlton. Luego me han llamado de todo, hijo de tu madre también”. Y le pidieron una precisión curiosa: “¿A quién se parecería de los jugadores actuales?” – “Creo que estaba en la línea de Messi, en malo y zurdo. Aunque con un fútbol más vasco, donde el trabajo era más notorio. Pero más o menos tenía ese estilo de dámela, toma, dámela, reparto, doy, llevo…”

            (…) “Lo realmente bonito es jugar. El entrenador manda y tiene que apretar, te cagas en su padre, pides lucha, cuesta hacer que todos se lleven bien, es complicado dirigir. Pero lo bueno, lo bonito del fútbol, es para el que juega, el que mete el gol, o se mata a correr en una final… Aquel día corrimos todos como bestias. Yo acabé extenuado. Me mareé después del partido”. (…) “Ahora hay mucha protección arbitral y los jugadores habilidosos pueden hacer cosas que hace quince años no podían. Los marcajes eran mucho más fuertes, se permitía la entrada por detrás y ahora no. El “tackle” inglés estaba permitido, ahora te expulsan en el acto. Te driblan y tú no les puedes entrar. Es otro tipo de fútbol. Antaño la constitución física, el ímpetu, el espíritu, la entrega o la agresividad eran factores que determinaban la calidad de un futbolista. Ahora predomina la condición técnica… El fútbol antiguo era correr, de carga, del barro, del invierno, del frío… ahora son todo moquetas. El balón pesa cuatrocientos gramos, no hay “tackle”, no hay cargas… Es toreo de salón. Antes había muchos que te hacían las cosas que hace Neymar. Esto de pasarse el balón de tacón por encima del contrario. Lo que le hizo al Celta el otro día yo ya se lo vi hacer a José María Argoitia en el Athletic. No te voy a decir que Neymar no sea un monstruo, pero lo tiene mucho más fácil que los de antes”.

            Cuando el Athletic fue campeón, “Los periodistas, por supuesto, nos decían: “¿Cómo vais primeros si no jugáis ni hostias?”. Jugábamos de la hostia, lo que pasa es que no querían reconocer que éramos buenos”. A la pregunta “¿Fue a Inglaterra a aprender las técnicas de Bobby Robson con el Ipswich Town?” – Clemente señaló: “De ahí trajimos a España la defensa en zona o en línea, más bien. Hasta ese momento aquí había de todo, era un poco mezcla, pero básicamente se defendía al hombre. Vi aquello en Inglaterra y me gustó. Lo puse en práctica en el Bilbao Athletic. Cuando subí al primer equipo, los críos que había entrenado dominaban ese concepto defensivo y el Athletic empezó a jugar de esa manera. No pasó mucho tiempo hasta que los otros equipos empezaron a hacer lo mismo”. (…) “Di Stéfano dijo que solo sabíais echar balones a la olla” – Clemente aclaró: “Alfredo era muy nuestro, hombre, le gustaba mucho el fútbol fuerte, viril, de ritmo y de velocidad, como el que hacíamos. Porque, ¿cuál es el objetivo del fútbol? Juegas para meter goles, pero para enchufarlos tienes que llegar arriba. Yo aplico un ejemplo que es el que mejor se entiende: si llego cien veces arriba, tengo más posibilidades que si llego tres. Claro, que para llegar cien veces no puedo estar dos minutos cada vez, porque cien por dos minutos son doscientos minutos y el partido tiene noventa. No podría ser. Y nuestras condiciones por tanto propiciaban más ese estilo que cualquier otro. San Mamés no era la moquetita que hay ahora, había que ver cómo era eso en invierno” (…) “Menotti también se quejaba de Vd., cuando estaba en Barcelona”. A lo que Clemente respondió: “Mira, yo respeto a todos ellos, pero Menotti vino a España y nos soltó un pregón en plan “Vengo a España a entrenar porque estos chicos no saben nada”. Pues no, qué quieres que te diga. Tú, Menotti, sabrás de lo tuyo, pero oye, primero aterriza y después igual coges otra vez el avión de vuelta. Los tontos no somos nosotros, no vengas aquí agrandado con tu fútbol y tus rollos”.

             (…) “También crearon la dicotomía de o “el estilo Valdano” o “el estilo Clemente” y resulta que el modelo Valdano era el mismo que el mío, teníamos el mismo objetivo: ganar. Los entrenadores en España cuando empiezan a trabajar en un club se suelen poner a hablar de fútbol espectáculo. ¿Por qué? Porque está bien visto. La frase “hay que dar espectáculo” no paran de repetirla, pero están vendiendo una lechuga congelada en pleno invierno que no hay quien se la coma… ¿Fútbol espectáculo tú? Oye, mira, vete a la mierda. Fútbol espectáculo lo darán los jugadores. A ver, pon a mi padre a jugar, dile lo que tiene que hacer y a ver si das espectáculo. Si tienes a Neymar, a Messi… con esos pollos, pues hombre, con que no los estropees te van a dar el espectáculo solos. Todo eso son mentiras… Pero si tienes un chaval que no es Messi hay que enseñarle a ganar. Porque no puede hacer lo que hace Messi, no tiene esas capacidades y no puede intentarlo porque va a hacer el imbécil...”

              (…) “El objetivo es buscar once tíos que sean útiles en su trabajo. Eso es un equipo de fútbol. Esto es lo bonito. Por eso tengo sesenta y cinco años y el fútbol me apasiona, pero estoy fuera de toda la morralla que mangonea el fútbol. No digo lo que la gente quiere oír ni me doy el pico con los periodistas. Desde que era jugador he sido así con la prensa, desde que tenía dieciocho años”. Pero lo que no se ha quitado es el estigma del modelo “Patapum” que tanto se le criticó incluso en “Los Guiñoles” de Canal Plus, durante tiempo Clemente manejó en exceso su fútbol a base del estilo inglés antiguo de pase largo y acudir a la segunda jugada. Porque, como jugador, fue amante de la pelota para explotar sus propias cualidades muy próximas al Messi actual hasta que fue lesionado que lee provocó la retirada después de reiteradas recaídas. De hecho, él está convencido de que los futbolistas de antes eran superiores a los de ahora porque entrenaban más con la pelota. Cuestión que conceptualmente tiene su razón de ser pero que, en realidad, el fútbol de hoy se practica con mayor conocimiento táctico y mejor trato técnico de la pelota, según mi opinión contrastada sucesivamente. De hecho, la Selección española de Clemente siempre jugó peor con el balón que las Selecciones de Luis Aragonés y posteriormente de Vicente del Bosque. Por supuesto, también los equipos de Lopetegui y de Luis Enrique, a la espera de una evolución positiva de la actual de Robert Moreno.

            Salamanca, 15. octubre.2019.