Evidencias del fútbol que no lo son tanto...

21.01.2018 23:25 de MAROGAR .  artículo leído 217 veces

“Nada, en todo el mundo, es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”. (Martin Luther King).

            El Getafe es el equipo que menos pases da en Europa, también es el mejor recién ascendido de la temporada.  En la temporada 2009-10 terminó sexto, su mejor clasificación en Primera, habiendo encadenado dos finales de Copa consecutivas en 2007 y 2008, un hito importante para este equipo. En la actualidad, antes del último partido en diciembre de 2017, el Getafe ostentaba la marca de tercer equipo con menor porcentaje en Europa (España, Inglaterra, Alemania, Italia y Francia) de posesión de pelota, un 37,8%; le ganan el Crotone con 35,5% y West Bromwich con el 37,6%. A estos datos se pueden incorporar otros muy interesantes: 4.163 pases por partido con 297 de media, ocuparía el Getafe la cola europea, de los que solo llegaron a su destino 2.735; con 150 remates realizados que supone el cuarto lugar junto con el Español.  Sin embargo, en 14 encuentros, permitieron tan solo 151 tiros, siendo Eibar y Real Madrid con 124 los que concedieron menos a sus rivales.

            Bordalás, el entrenador actual del Getafe, entrenó al Benidorm en 1995, salvándose del descenso por los pelos. Uno de los pocos técnicos que ha pasado por todas las categorías del fútbol español y su modelo de entrenador fue Cruyff aunque sea difícil identificar al Getafe con aquella metodología. “La esencia del fútbol es igual en todas, pero en las categorías amateurs te tienes que adaptar y ves cosas increíbles. Todas te marcan y de todas aprendes… La profesión de entrenador no es fácil. Hay que proponerse metas, confiar, no derrumbarse y, sobre todo, trabajar mucho”. (…) “En Tercera tuve jugadores de gran talento, pero al final, el que mentalmente es más fuertes es el que llega. Hay muchos jugadores y técnicos que en la base destacan, pero es un porcentaje muy pequeño los que llegan arriba”. (…) “Sea cual sea la categoría, y de forma diferente, hay que ser entrenador psicólogo, ya que cada jugador es diferente y hay que darle su espacio, y el buen ambiente de un vestuario es fundamental”.  (…) “Hay que mejorar día a día y con la misma ilusión que cuando comencé o, incluso, más, y siempre con buen talante hacia el grupo, ya que los jugadores son los protagonistas”.

Es evidente que todos tenemos claro las virtudes y defectos de los entrenadores renombrados: Guardiola, Ancelotti, Del Bosque, Unay Emery, etc. Sin embargo, no dejan de ser visiones superficiales, estereotipadas, todo lo que conocemos de ellos futbolísticamente es a modo de “espuma de cerveza”. De hecho, antes podíamos ver a diario los entrenamientos y la forma de proceder de los jugadores y las interrelaciones del entrenador con las individualidades o con el equipo, cuestión ahora imposible. Por tanto, más complejo será reflexionar sobre entrenadores de equipos modestos, bajando a pie de obra se podrían descubrir grandes virtudes y dificultades que puedan tener para sostener a sus equipos en categorías tan importantes del fútbol nacional. ¿Por qué Valverde obtenía unas determinadas cotas con el Athletic de Bilbao y de ahí no podía pasar, mientras que en el Barcelona lo ha puesto en candelero? ¿Quién es ese tal Garitano, entrenador del Leganés; o el tal Muñiz que dirige al Levante; o el modesto Machín que sorprende con las excelentes prestaciones de su Gerona actual? Este tipo de entrenadores reflexionan con firmeza y tranquilidad sobre sus equipos, no se doblegan a las primeras de cambio contra equipos superiores; no muestran complejos de inferioridad como correspondería a sus diferencias presupuestarias y trabajan con rigor exponiendo las mejores condiciones de sus futbolistas. Son personajes que precisan de reconocimiento público con más asiduidad… Pero, en esencia, en la actualidad, ningún entrenador deja ver los entrenamientos, ni ponen en práctica aquellos “partidos de los jueves” donde los aficionados tomaban el pulso al equipo, veían el partido de entrenamiento donde se vislumbraba la alineación del próximo partido y el estado de forma de cada jugador de la plantilla, con visión de aficionado por supuesto…

Una delicia de libro, firmado por Carlos Lago Peñas, “¿Por qué? – Verdades y mitos sobre el rendimiento en el fútbol”, nos ilustra sobre esas verdades generalmente aceptadas como indiscutibles, que se entienden como paradigmáticas y resulta que no. Una primera pregunta que luego va desarrollando es la típica: ¿Corren menos los equipos que no tienen la pelota? Algo que durante tiempo resultó indiscutible que los equipos en posesión de la pelota corren mucho menos que los que pelean por conseguirla y quitársela a los otros. Y después de un trabajo de investigación, sacan conclusiones: “…Ni en la distancia total recorrida, ni en los metros cubiertos a máxima intensidad. Los resultados muestran que los requerimientos físicos de ambos estilos de juego no son muy diferentes entre sí. Tener o no tener la posesión del balón no tiene una influencia muy importante en la prestación física de los jugadores… En el caso de apostar por la posesión del balón, será necesario disponer de jugadores con un elevado nivel técnico-táctico que les permita dominar el pase y la recepción del balón. Es posible entonces que el talento técnico-táctico de los futbolistas deba condicionar la elección del plan de juego por parte del entrenador. No todos los equipos pueden apostar por la posesión del balón si quieren tener éxito”. ¿Una contradicción sobre los criterios “evidentes” actuales? Por supuesto, dicha opinión está reforzada por pruebas objetivas y datos estadísticos. Incluso leemos: “puede observarse además como la posesión del balón se produce en distintas zonas del campo dependiendo de la localización del partido y del marcador parcial. Cuando van perdiendo los equipos incrementan la posesión del balón en el tercio ofensivo del campo con el objetivo de marcar un gol y reducen su posesión en el tercio defensivo. De forma contraria, cuando van ganando la posesión es mayor en el tercio defensivo y menor en el sector atacante. Este efecto es mayor para los equipos locales que para los visitantes”.

Y otras precisiones no tan evidentes: “Los equipos que tienen altos porcentajes de posesión del balón: dan más pases, tienen más éxito en ello, contactan más veces con el balón y reciben más veces la pelota. Los entrenadores deberían tener en cuenta estas evidencias a la hora de seleccionar el planteamiento de juego…” (…) “Los equipos que van perdiendo acaban incrementando la posesión del balón en el partido con el fin de llevar la iniciativa en el juego e intentar recuperar la desventaja existente en el marcador. Cada partido puede tener entonces distintos episodios (iniciativa, expectativa) que el entrenador deberá preparar específicamente cuando cree que el encuentro puede evolucionar hacia esa situación”. Afortunadamente, no todo está tan claro en el fútbol… “El Periódico” publicó unos datos llamativos, no obstante, es la corroboración de otras informaciones que ya hemos dejado constancia en otras ocasiones… “Messi se pasó el 83,10% del tiempo andando sobre el césped de Chamartín”. Afortunadamente para Messi su equipo ganó con su excelente colaboración; de haber perdido, este dato se hubiera utilizado negativamente en su contra. “El argentino estuvo un 10,8% del tiempo trotando en busca de su mejor posición para incidir en el juego, un 4,95% corriendo sin necesidad de ir a fondo y sólo un 1,15% en sprint, con una velocidad punta de 33,6 kilómetros por hora”.

Sea como fuere, la primera jornada de la segunda vuelta de la Liga 2017/18 agravó la clasificación de los perseguidores del Barcelona, después que éste ganase en Sevilla, contra el Betis, por 5-0. El Valencia y el Atlético de Madrid perdieron 3 y 2 puntos, respectivamente, lo que dificultará aún más su hipotético acercamiento. De paso, permite la aproximación a ellos mismos de un Real Madrid que en esta jornada goleó 7-1 al Coruña. Se produce la paradoja de ver al Barcelona jugar con suficiencia y ganar tan claramente que “aburren” al personal con su superioridad.  En este aspecto de la clasificación, todo parece evidente a estas alturas del Campeonato…

Salamanca, 21. Enero. 2018.