El fútbol y las matemáticas.

 de MAROGAR .  artículo leído 322 veces

“Cuando dejas todo al albur del azar, de repente tu suerte se agota”. (Pat Riley, entrenador baloncesto).

David Sumpter publicó su libro “Fútbol y matemáticas. Aventuras matemáticas del deporte rey”. Hasta ahora siempre creímos que las triangulaciones, las parábolas , los ángulos y las escuadras eran meras “palabras” para comprender gráficamente algunos aspectos futbolísticos… Por supuesto, siempre están presentes en las narraciones de los partidos.

Tiempos atrás los grandes teóricos desarrollaron la “defensa en línea”; en su día, se jugó con la “diagonal brasileña” y todo fue evolucionando igual que lo fue el ataque en “V”; o en “V” invertida (flecha); o en “raiz cuadrada”; o con el “cuadrado mágico” de la Hungría del 54; o el “rombo”, etc. Por supuesto, en los últimos años, se impuso el “juego de posición” hasta con “siete niveles” de escalonamiento como propugna Van Gaal y que Guardiola perfeccionó con asociaciones de jugadores en torno al balón “triangulando” de manera permanente. Por tanto, la antigua “WM” tuvo otra representación en el siglo XXI por parte de Guardiola que los más geométricos titulan doble “WW”… Pero los jugadores no salen a competir en el terreno de juego ni con metro, ni con cartabón, ni con compás ni bigotera…

El texto de David Sumpter, experto matemático, me invita a profundizars en los próximos meses. Aunque ya en las primeras líneas nos anticipa: “Las matemáticas no pueden competir con el fútbol”. Y, además, da por sentado: “Es posible que existan algunas personas que disfruten con las matemáticas, pero hay muchas, muchas más que están locamente enamoradas del fútbol”. Y señala: “Ser un matemático es respetable, pero no se parece en nada a tener éxito en el fútbol”.

Ya en el preámbulo nos hizo reflexionar… “¿Cuál es la probabilidad de marcar un gol en “Champions League” en los últimos minutos? Es una cuestión relacionada con la naturaleza del “azar puro”; el toque en el juego del Barcelona es una cuestión de “geometría y dinámica”; los tres puntos por ganar un partido es un tema de la “teoría de juegos y de incentivos”; quién es mejor si Messi o Cristiano sería una cuestión de “desviaciones estadísticas”; los mapas de calor que sitúan la actividad de los futbolistas en el campo y las estadísticas de pases son asuntos de “big data y de sistemas en red”; etcétera. Según el autor, para obtener patrones y establecer analogías, tratará de crear modelos matemáticos por otra parte los aficionados siempre comparamos a ojo respecto a un estándar aprendido (Cada observador el suyo), más o menos pautado, más o menos estético, más o menos efectivo. De ahí que haya tantas opiniones en torno al fútbol pero ¿Cuál es la verdad auténtica…?

También encontramos esta reflexión alentadora: “El entrenador debe explicar la importancia de que cada jugador mantenga su posición, pero si el defensa central roba el balón  en su propio campo, corre con confianza hacia la portería contraria y lo mete por la escuadra, ni siquiera Louis Van Gaal podrá quejarse. La mayoría de nosotros no tenemos problemas para aceptar que lo que ocurre en la práctica es muy diferente de lo que la teoría dice que debería ocurrir. Si todo el mundo se atuviera a la teoría, entonces los partidos de fútbol – y la vida en general – serían muy aburridos… ” (…) “A veces, como los entrenadores de fútbol, elaboramos una idea teórica muy hermosa, solo para ver cómo nuestras observaciones salen volando en una dirección completamente diferente…”

En las últimas jornadas, la clasificación general de la Liga 2016/17 se ha concentrado más de lo habitual, los grandes Barcelona y Real Madrid perdieron más puntos de los previstos. Y los expertos no encuentran muchas razones prácticas sobre las pérdidas de puntos salvo las ausencias de los buenos jugadores por lesiones. Y es que los mejores no están sumando de 3 en 3 puntos de manera sistemática. Lo que le añade sorpresas siempre positivas para la Competición…

Salamanca, 5 de octubre de 2016