¿El Castilla de Solari se arrastra...?

 de MAROGAR .  artículo leído 155 veces

“Más importante que percibir el resultado es percibir los procesos que conducen a determinados resultados”. (Julio Garganta).

Resulta que el Castilla, filial del Real Madrid, compite en una categoría donde la mayor exigencia externa, según algunos, es la de clasificarse para jugar la promoción de ascenso. Y todo ello lo pretenden con jugadores, la mayoría, procedentes de juveniles. Por más que lo hicieran magníficamente en su categoría de procedencia, tales futbolistas siempre precisarán de un tiempo razonable de adaptación a la categoría. Insisto que son los jugadores los que deben adaptarse, el entrenador ya pasó por ese proceso anteriormente. Tal como se publicó la noticia (Diario As, 9. octubre.2017) pareciera un descrédito para los futbolistas, pero, en el fondo, aporta una carga de profundidad contra el entrenador Solari. Y el periodista asegura que el equipo “se arrastra”, una percepción un tanto “denigrante”. Un calificativo para hacer daño…

Repasemos los textos periodísticos: “Miro la clasificación y se me parte el alma. El Grupo 1 de Segunda B refleja una realidad incontestable: el Castilla va de mal en peor. El equipo de Solari marcha decimocuarto, a sólo dos puntos de los dos primeros equipos que están en puestos de descenso (Guijuelo y Talavera)”. Al periodista, de pronto le entró la cordura: “Sabemos de sobra que la misión número uno del filial madridista es formar y desarrollar a los chavales que va dando La Fábrica, con la vista puesta en que un día puedan ayudar al primer equipo. Así fueron saliendo los Carvajal, Nacho, Marcos Llorente, Lucas Vázquez, Morata, Mariano o Borja Mayoral”. Impecable razonamiento antes de perder la coherencia…

Veamos la continuación: “Pero el Castilla tiene una obligación, que va en el ADN de la casa, de competir al máximo y buscar la misma excelencia que siempre le pedimos al primer equipo. En el Castilla no existen las derrotas intrascendentes. El plan no era estar más cerca del descenso que de los playoffs de ascenso. Ese era el verdadero objetivo trazado desde que Solari se hizo cargo del banquillo sustituyendo a Ramis hace dos veranos…” Por ejemplo, el Barcelona B llegó a subir a Segunda A fichando a varios jugadores fuera de la cantera, incluso con edades de 25 y 26 años, yo mismo critiqué esa línea de trabajo para un equipo filial. Ahora mismo, la contabilidad del Castilla debería reflejar sus aportaciones en jugadores, su principal objetivo es su proceso de producción de futbolistas de nivel. Solo con la incorporación de Achraf a la primera plantilla del Real Madrid ya habrían cumplido con creces…

Antes de leer el artículo, La crítica hacia Solari me parecía un caballo de Troya. Y así se descubrió:” …habrá que pensar en otras alternativas. Yo me mojé el verano pasado y dije que era la hora de Guti”. ¡Diana! El periodista se da la razón a sí mismo y de nuevo descubre el gran problema de los “entrenadores-figura” que tienen poca paciencia en el trabajo con los jugadores en formación y se produce una lucha interna indeseable. Pero, no lo puedo remediar, el olfato de veterano me orienta hacia un cierto “contubernio” del propio periodista que quiere hacer méritos con el exjugador. Su idolatría por el líder le lleva al ridígulo: “Genialoide”. ¡Toma ya…! Y a continuación se contradice, porque muchos futbolistas del Juvenil A entrenados por Guti no acaban de rendir en estos momentos. Ahora mismo, Guti tendría el mismo problema con el Castilla más su propia adaptación por cuanto su trayectoria personal aún es corta. Por cierto, el arranque esta temporada del Juvenil A no está siendo tan triunfador como el del año pasado.

Pero mi misión no es la de desacreditar a Guti, sino reflexionar lo más objetivamente posible. El periodista mete prisa: “El Castilla no puede arrastrarse por Segunda B como si fuese un equipo del montón. La historia de este club prohíbe aceptar una realidad tan dura”. Y se vuelve a olvidar de lo fundamental de este equipo: Aflorar, formar y hacer llegar buenos futbolistas al primer equipo del Real Madrid. El libro del portugués Antonio Barbosa: “Os jogos por tras do jogo” (Los juegos por detrás del juego, en traducción libre al español) me ilustra con la opinión de Saviola: “De los entrenadores que tuve, quizás haya sido Van Gaal el mejor de todos. Pero, muchas veces tengo la sensación que de fútbol sabían todos lo mismo”. Y concluye con una clave poco manejada por el periodismo: “El mejor es siempre el mejor en las relaciones humanas”. También me encontré con la opinión del profesor portugués Manuel Sergio: “Lo vengo diciendo hace muchos años, no hay remates, hay personas que rematan; no hay fintas, hay personas que fintan; no hay defensas, hay personas que defienden… Si no entiendo a esas personas, no comprendo ni los remates, ni las fintas, ni las defensas”. No nos olvidemos de lo que guía a los equipos: “Un gran equipo vive de una gran creencia”.

Por lo que el Real Madrid debe mantener sus principios, no debiera dar palos de ciego con los entrenadores, y demostrar que es un gran club sino desvirtúa sus objetivos fundamentales para estas categorías de futbolistas en formación. Incluso los jugadores, sabiendo orientar estos momentos de pérdida de partidos, los futbolistas pueden formarse mucho mejor que en la victoria. De ahí el comentario de Tomas Moraiz: “Considero que la palabra justa, en el momento justo, con honestidad y franqueza que una acción de motivación precisa, son las mejores herramientas para mantener a las personas con actitud positiva”. Por tanto, las soluciones “genialoides” siguen siendo otra de las pugnas indescifrables del fútbol…

Salamanca, 14 de octubre de 2017.