El "buenismo" tampoco gana...

23.02.2016 09:27 de MAROGAR .  artículo leído 806 veces

Durante dos meses hemos asistido en la prensa deportiva diaria a unos “juegos florales” en favor de los buenos oficios como entrenador de Zidane; mientras que, gratuitamente, se hacía leña del árbol caído en este caso Rafa Benítez. También los jugadores han contribuido ladinamente: “Estamos todos muy contentos con Zinedine”. Y entre besos, abrazos, y parabienes se han ido celebrando partidos de Liga y de “Champions League”. El día 21 de febrero, el Real Madrid no logró ganar en Málaga, empatando a uno, lo que confirmó al final de la jornada una diferencia de 9 puntos que ha obtenido ya el Barcelona. Ese mismo día, el Atlético de Madrid también empató contra el Villarreal. Por lo que, prácticamente se puede aventurar, sin haber llegado al 29 de febrero de este año bisiesto, que el Barça ya es el Campeón de Liga. ¿Qué está ocurriendo a este respecto con la competitividad del resto de equipos?

Seguimos asistiendo al estado de confort de los futbolistas del Real Madrid, rayano en lo catatónico, donde juegan todos “los buenos” y están muy contentos con el trato recibido del entrenador, si bien los resultados prácticos no se corresponden con un grupo agradecido a su nuevo entrenador. Quien les dirige con buen carácter y afabilidad, sin embargo, no está consiguiendo los resultados apetecidos, sería oportuno modificar alguna actuación. El “buenismo” de Zinedine Zidane ha estado muy bien para hacerse con el grupo, conseguir sintonía y aceptación, pero esta caballerosidad puede mal interpretarse por unos jugadores que se acomodan y no reaccionan en las derrotas o pérdidas de puntos. Y no es la primera vez. Se observa en los entrenamientos con Z.Zidane que hay mucha diversión, partidos reducidos, rondos, mucho cachondeo, muchas bromas entre unos y otros, siempre el balón de por medio y mucha amabilidad en las declaraciones públicas: “¡Qué felices somos…!” se les llena la boca a los jugadores que actúan como niños jugando en el patio del colegio…

Estamos a finales de febrero y el Real Madrid ya no tiene opciones para competir por la Liga de esta temporada 2015/2016. En una situación mucho peor que la de Ancelotti respecto a quien lidera, el Barcelona en este caso… Por lo que los jugadores, ahora, deben responder a esa situación sin ampararse en ningún entrenador protector y sacando otras esencias posibles de su fútbol. El equipo juega de salón, sin emoción, de manera rutinaria, posesión, combinación, llegadas propias al área y también dejando aproximarse al contrario con excesiva facilidad, esperando como un oficinista apático la hora  del gol y que éste llegue siempre con la colaboración de Cristiano Ronaldo, el goleador oficial del equipo. Éste se permitió el fallo en un penalti contra el Málaga que, a la postre, resultó una pérdida de dos puntos (Son ya 16 los penaltis fallados de 103 ejecutados). La apuesta del entrenador por jugadores superprotegidos por la afición y la prensa no acaban de rendir a tope, quizás se conforman con algunas virguerías a tiempo parcial y en posesión del balón, apareciendo y desapareciendo en su juego poco sólido y un tanto infantil (Señalo preferentemente a Isco y James). Pero alguien debe “cantar las cuarenta”, por otra parte el equipo necesita de “hombres”, futbolistas que dispongan de un juego constante sobre todo cuando no se gana, o se pierde, en muchas fases del juego… Sin fijaciones negativas en ningún futbolista por más que falle.

En este equipo nadie denota un liderazgo que haga reaccionar a sus compañeros, que oriente, que le sigan, echo en falta un tío con “carácter”, como es el papel de Nocioni en el equipo de baloncesto. Incluso guerrero, “macarra” en ocasiones, que se haga notar y hasta sean incómodos para el equipo arbitral. Ramos se ha aburguesado cuando aseguró su mejor contrato de por vida y arrastra lesiones seguidas que le han restado confianza. Y Cristiano solo aporta lidetazgo técnico pero no organizativo ni mental. Zinedine Zidane tendrá que aportar más rotaciones de jugadores, también “mala leche”, este equipo tan acomodado no reaccionará con gestos elegantes y “buenismo”, están tan acostumbrados a ganar que cuando pierden puntos ni se inmutan, entre otras razones porque la prensa y el presidente culpabilizan a otros, normalmente el entrenador, o el preparador físico, o el médico de turno… Por el contrario, el equipo no se siente concernido creyéndose que el problema, como tantas otras veces, es de otros… Son demasiados vicios ocultos que no salen a relucir con naturalidad y transparencia, ni tampoco se resuelven porque el diagnóstico suele ser falso…

Es posible que la “candidez” de Zidane desvíe la crítica hacia el presidente en el momento que no se obtengan resultados claros. Un equipo que se precie debe hacerse cargo de la situación, se responsabilice, renueven sus intenciones de superación, intenten romper con el status actual de acomodados, que toda la plantilla se integre y no solo los once titulares, además de confabularse en el objetivo común de rendir a plena satisfacción. Sería la mejor fórmula de dejar bien a su “querido entrenador”… El equipo sigue jugando “de carril”, siempre al mismo ritmo, sin aceleraciones, sin sorpresas, sin romper pautas, en Granada me pareció que hubo reacción oportuna y aquello serviría para el futuro. Tomar sentido de las cosas, no renunciar al combate, a las ayudas, a la intención de golear con mayor intensidad por más jugadores… Y, por favor, que nadie se ampare en las bajas médicas porque el panorama que dibujamos es el mismo desde principio de temporada, y de la anterior, dicho sea de paso yo no he encontrado excesivas diferencias entre el Real Madrid de Benítez y el de Zidane… Porque ambos tenían estas mismas carencias de “carácter”…

Salamanca, 23 de febrero de 2016.