Descodificando el At. Madrid - Real Madrid

 de MAROGAR .  artículo leído 104 veces

“Todo en el universo humano está sujeto a la fuerza de alguna lógica. La cuestión reside en comprender cuál es la lógica y cuáles son las claves que permiten descifrarla”. (José Luis Rodríguez Jiménez)

      Una vez finalizado el partido con empate a cero goles (18.11.2017), una conclusión queda clara: El Barça ganó 2 puntos más, tanto al Atlético como al Real Madrid. Con estos datos estadísticos podemos radiografiar muchas cosas: Tiros totales: 7 de Atlético y 14 del R. Madrid; tiros a puerta, 1 y 3; paradas   portero 3 y 0; córners 7 y 9; tarjetas amarillas 6 y 2; faltas 21 y 6. Evidencia un déficit de balón del Atlético, la agresividad para recuperarlo, el doble de llegadas con tiro del Real Madrid, incluso, las pocas paradas de los porteros señalan actitudes globales. Finalmente, la posesión de pelota señala el control del juego, así como el estilo utilizado, el Real Madrid llegó al 65% mientras que el Atlético de Madrid se conformó con el 35% restante.

Ya antes del partido numerosos artículos intentaban traducir las pautas que aplicarían uno y otro equipo, revestido todo de la actualidad de las individualidades que no funcionaban hasta la fecha: Cristiano, Benzema, Griezmann… Tan solo los entrenadores centraban las situaciones, como corresponde a líderes sólidos conocedores de su entorno, y recurrían a comentarios en la línea del proverbio africano:    ”Si no sabes dónde vas, mira de dónde vienes”. Tanto antes, como después del partido, Zidane y Simeone saben dónde quieren ir y conocen el comportamiento de sus equipos.

Pero desentrañar, a priori, un partido de fútbol no es tan fácil, por más información de la que dispongas. El partido no fue eficiente de cara a portería, tampoco llegaron tanto, incluso las dos ocasiones más claras fueron del Atlético con tan solo un tercio de la posesión de pelota. También se vio más favorecido por la cantidad de jugadas dudosas en el área que durante el partido no tuvieron tanta apariencia de penalti. Eso sí, al menos en la patada que Lucas dio a Sergio Ramos impidiendo un gol de cabeza al borde de la línea de fondo en portería, acabó retirándolo con fractura de nariz.

La primera parte tuvo más alternancia en el juego con balón por parte de los dos equipos, se observó con claridad que el Atlético llegó más cansado al descanso de tanto correr detrás del balón. En la segunda parte, el Real aumentó el control del juego y su posesión se produjo en campo contrario, con la actitud permanente de llegar a portería. Eso sí, es de los partidos que menos ocasiones tuvieron tanto Cristiano como Benzema y de Griezmann, que confirmó su actual estado de ánimo muy lánguido… El Real jugó muy bien con los defensas laterales pero sin eficacia final y eso que a Marcelo le habían puesto por su lado a Correa para aprovecharse de sus vacíos permanentes en defensa. Incluso, a los 3 minutos del inicio de partido, Correa falló un gol impensado delante del portero que le venía de un rebote indeseado de Varane. Por el Atlético, Lucas en la izquierda defendía francamente bien, pero en ataque lo dejaban libre y no aprovechó la falta de marcaje. En todo caso, los dos equipos mantuvieron los bloques en su estilo tradicional.

Con superioridad del Real Madrid en el control del juego, el Atlético maniobró con los cambios en el último cuarto de hora, entrando tanto Torres como Gameiro que incentivaron el ataque desde la inferioridad técnico-táctica. De hecho, Gameiro pudo marcar delante de Casilla y Varane libró el gol debajo del larguero. Fue un gesto de ruptura, pasando del “jugar a no perder” al querer sorprender al Real. La realidad es que la mentalidad es muy difícil cambiarla por momentos, no basta con “querer” quince minutos sin haber querido otros setenta y cinco…

Por otra parte, el Real Madrid tiene un punto fuerte muy acusado y fundamental como es el ataque vertical y continuo, demostrado también en este partido. Pero sorprende que el balón llegase tan pocas veces a los rematadores, Benzema y Cristiano. En televisión comentaron en la primera parte que el Atlético estaba neutralizando el juego de Modric y Kroos, observación que no comparto, ambos llevaron el juego de ataque de manera permanente y lo intentaron con acciones propias, sobre todo una muy clara de Kroos después de una secuencia de paredes interesantes. El nivel de acercamientos fue importante, aunque los tiros de distancia se diluyeron, así como la filtración de pases a los goleadores.

De hecho, Cristiano tuvo una ocasión a balón parado que Oblack despejó con dificultades cuando el balón le había botado un metro antes de su posición. Lo que ocurre es que estas ocasiones, en el caso de Ronaldo, nos ha acostumbrado a que realice una docena de ocasiones. Esto no fue así. Pero el sino de los goleadores siempre fue así… Del mismo modo, Griezmann estuvo triste en su juego, fue sustituido a falta de un cuarto de hora, y la crítica externa está pudiendo con él, aunque Simeone lo defendió en rueda de prensa. Estamos en noviembre de 2017, según algunos periodistas muestran las papeleras para tirar a jugadores de este calibre, como el mismo Benzema, y quieren que olvidemos todo lo aportado hasta ahora… ¿Es el sino del fútbol de élite…? Por supuesto, nunca lo compartiré. En todo caso, sin condicionamientos por los puntos que lleva de diferencia el Barcelona, un punto obtenido por el Real Madrid en campo del Atlético es positivo, máxime cuando dominó el partido en su globalidad. Pero es que el Atlético de Madrid también debe sentirse satisfecho porque tuvo más ocasiones de perder que de empatar este partido. Lamentablemente, lo que prima al final de este encuentro es que la diferencia con el Barcelona ha crecido…

Salamanca, 19. Noviembre.2017.