¿Cómo se comportan varios gallos en un mismo corral? 1 de 2.

 de MAROGAR .  artículo leído 200 veces

“Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno”.

Cuenta la fábula de La Fontaine: “En un gallinero vivían dos gallos, que nunca tuvieron un conflicto, compartían el lugar en paz y en armonía. Un cierto día el granjero, trajo al corral una gallina hermosa y altanera, de la cual se enamoraron los gallos a primera vista. Así que pasaron de ser amigos, a ser rivales…” En el fútbol, el objeto de discordia puede aparecer en cualquier rincón de cualquier esquina.  Pep Guardiola gana en Inglaterra ahora mismo con el Manchester City. Y como José Mourinho no gana tanto como él con el Manchester United se desencadenan comentarios de todo tipo para que entren en ebullición. El portugués, en su versión más infantil, ha tratado de culpar a todos menos a él de las derrotas, tanto los árbitros como sus futbolistas se equivocan demasiado. Ello denota una inmadurez impropia de un tío que siempre fue muy fuerte mentalmente para enfrentarse a todos sus colegas entrenadores. ¿Mala educación o demasiados gallos en el mismo gallinero?

En la revista de fútbol Panenka, número 52, apareció un excelente artículo: “Sólo con su idea. Descifrando a Pep”. Se asegura que Pep es un “genio complejo”. Haciendo mención a las numerosas obsesiones, a su afán intervencionista, a la prioridad personal sobre la técnica antes que al hombre, la actitud poco demócrata con sus jugadores, permanente “inseguridad” y consiguientes “ataques” de entrenador. Controvertido, absorbente, aprovechándose de las ideas de otros, con evidente perfeccionismo patológico: “La partitura por encima de los intérpretes". Sin duda, el análisis es más psicológico que técnico sobre el entrenador singular, asegurando: “Nunca actúa de forma unilateral, necesita rodearse de personas con las que aliviar ese mal suyo de generar interrogantes a todas horas”.

Con todo, resulta agotador, su cabeza no para. Para trabajar a su lado hay que tener mucha paciencia. Lógicamente, estas actitudes no siempre se entienden porque surgen problemas con el control emocional… De hecho, sorprende esta aseveración: “Guardiola quiere saber por qué la gente le tiene tanta manía…” ¿Hipersensibilidad? Pep no ha criticado en público a sus jugadores, podría haber dicho lo que aquel ejecutivo que afirmó a un consultor de McKinsey: “Nunca he despedido a un ingeniero por errar en su trabajo, sino por no ser capaz de trabajar en equipo”. (Daniel Goleman, “Cómo ser un líder”). Pero demasiados jugadores están declarando, como el jugador Dante: “Él no habla contigo. Como jugador no sabes en qué situación estás… Hay entrenadores que desde el punto de vista táctico son de clase mundial pero humanamente no son tan buenos. Ese es el caso de Guardiola”.  El mismo Cesc Fábregas “…  no terminaba de entender bien el sistema. Yo venía de otro fútbol y coger todo lo que él quería tan rápido era complicado, porque los demás ya lo tenían asumido… Yo soy yo y necesito mi movilidad, participar más…” En 2009, Zlatan Ibrahimovic criticó: “Te cagas encima con Mourinho, puedes irte al infierno… Los primeros meses todo era excepcional, iba muy bien y algo sucedió. Todavía no sé lo que pasó. Todavía estoy esperando la respuesta… Un par de meses después de año nuevo (2010), el filósofo no me habló nunca más”.

Está siendo patético, desmesurado, desusado, que Guardiola se enfrente a su jugador Touré porque el agente criticó al entrenador, diciéndole que “Está fuera” del equipo… ¡Qué mezclas más raras! Con estas actuaciones Pep se quita la razón que podría tener para no alinear a Yaya Touré, ¿qué tiene que ver lo deportivo y particular con lo público…? Aquí el gallo puede acabar sin cresta porque el gesto es desmesurado con su futbolista por más poder que exhiba…

Salamanca, 21 de setiembre de 2016.