Aún soy joven...

 de MAROGAR .  artículo leído 306 veces

** Aún soy joven… y creo en los Reyes Magos, ellos me trajeron mis primeras botas de fútbol, mis primeras rodilleras, mis primeros balones de reglamento, mis primeras medias, mis primeras camisetas de equipo… Son ejecutores de sueños irrealizables desde nuestra niñez.

** Aún soy joven… para no deprimirme con esos partidos jugados “a la posesión”; o “a la posición”; igual que jugar “al tuya mía “Federico García” de nuestra niñez; o al cacareado “Tiki-taka” ultramoderno que ya fue repudiado por el mismo Pep Guardiola, asegurando que si no sirve para ganar se trataría de un fútbol mentiroso, rutinario, sin la actitud de ganar a base de superar líneas, creando superioridades para llegar al gol.

** Aún soy joven… como para aceptar que “ya está todo inventado en el fútbol”. Esa negatividad manifiesta donde todos juegan a lo mismo y piensan igual, olvidando fundamentos básicos como saber para qué se juega un partido de fútbol; o para quiénes… Este es el auténtico compromiso…

** Aún soy joven… por lo que aún no me convence el juego de los “medias-puntas”, esos que maniobran en tierra de nadie, que solo contactan con el balón si éste les llega, que ahorran esfuerzos por conseguirlo de propia iniciativa, concretan poco el juego, dan “pasecitos” estéticos y “maravillosos” según el periodismo pero, al final, tienen que golear otros futbolistas más decididos.

** Aún soy joven… para aceptar a los jugadores “mentirosos” que se tiran al suelo al menor contacto con el contrario, que solicitan tarjetas amarillas de los contendientes en plan alcahuete, que nunca “cuerpean” lo suficiente para hacer valer su fortaleza en el mantenimiento del balón como un hombre hecho y derecho… Eso sí, juegan siempre para la “galería” y destacan, sobre todo, a final de temporada para ampliar su contrato.

** Aún soy joven… para no soñar con grandes jugadas de fútbol, contra “monstruosos” defensas que me superan en tamaño y agresividad, a los que supero al final con mis regates virgueros, sutiles, que duran toda la noche… Goleo en todas las posturas, las más extravagantes, haciéndome fotos, vídeos, hasta “selfies”… De pronto, me despierto y todo el cuerpo me duele…

 ** Aún soy joven… para soportar a los futbolistas que se posicionan, exclusivamente, pensando en términos económicos, sin aceptar su responsabilidad social, sin imbuirse de que son modelos éticos y un reflejo para todos los jóvenes en formación…

** Aún soy joven… para prescindir del fútbol de barrio, del estilo “canchero”, de la heterodoxia en el fútbol, de la agresividad deportiva del jugador esforzado y leal, del fútbol a todo campo que los jugadores “desorganizados” son capaces de desarrollar y que tanto molesta a los entrenadores por ser revolucionarios…

** Aún soy joven… para dedicarme a sucedáneos del fútbol como las quinielas, porras, futbolín y juegos colaterales que me distraigan del fútbol auténtico.

** Aún soy joven… y no entiendo las luchas intestinas entre medios de comunicación que defienden a uno u otro equipo, a jugadores distintos, como si tuvieran acciones invertidas en ellos… Nunca compartiré que el periodismo deba informar a gusto del consumidor…

** Aún soy joven… y empiezo a perder las esperanzas de que los grandes clubs formen a sus jugadores, en un determinado estilo, en el desarrollo de unas cualidades distintivas, en la educación de unos valores concretos para esgrimir en los terrenos de juego. Los buenos futbolistas siguen creciendo a su albedrío, como “boletus” salvajes…

Salamanca, 4.ENERO.2017.