| EDITORIAL Y OPINIóN |
"FLUIR EN EL FÚTBOL/y 3."
20.05.2012 23:54 de MAROGAR .
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"Las malas noticias aumentan las emociones negativas". (Antonio Cano, psicólogo). Y si lo asociamos al mundo del fútbol, esas sensaciones negativas se multiplican por su especial caldo de cultivo y podrían influir decisivamente en las maneras de concebir el fútbol. El abandono de Guardiola en la dirección del Barcelona para la próxima temporada ha sido una noticia indeseada para el entorno barcelonista. Es un claro motivo de infelicidad. Igual que es cuestionable la ostentación negativa de un ex presidente acerca del nuevo entrenador Tito Villanova al manifestar que este nombramiento es una "decisión de pánico", estas opiniones de boca de un ex directivo puede condicionar seriamente el devenir del equipo y del propio entrenador para la próxima temporada. En realidad, pienso que esta deslealtad institucional es tóxica para el Barcelona y denota un interés muy particular por desestabilizar a la entidad. Una vez más, se demuestra lo difícil que es hacer equipo cuando las personas sólo se quieren a sí mismas... Y es que en el fútbol pueden convivir lo excepcional y lo inexplicable (Tanto para lo bueno como para lo malo). El sábado 19 de mayo se jugó la final Bayern de Munich contra Chelsea, precisamente en el campo del Bayern. Eran favoritos los alemanes no solo por el factor campo sino porque se le aventuraban mayores condiciones técnicas después de las respectivas eliminatorias contra Real Madrid y Barça. Uli Hoeness precisaba antes del partido sobre experiencias anteriores del Bayern de Munich: "Fui tan feliz en 2001 desde el palco como cuando la gané por primera vez como jugador". Precisamente Uli lloraba amargamente después de perder esta eliminatoria a penaltis. Son las dos caras de la fluencia, la alegría infinita y la depresión según resulte el tanteador final. Drogba, el delantero centro del Chelsea, declaraba después del partido: ""La vida es fantástica. Creo mucho en el destino. Estaba escrito desde hace mucho tiempo atrás... Le dedico esta copa a todos los entrenadores y jugadores que tuvimos antes..." Ya había olvidado Drogba que en cinco minutos había recibido un gol su equipo y casi sin tiempo él había conectado un cabezazo en un córner, empatando el partido. Pero, sobre todo, ya no se acordaba que a los pocos minutos él mismo hizo un penalti impensado que pudo suponer la derrota de su equipo. Penalti que tirado por Robben paró el portero Cech, otro jugador destacado aunque pudo fallar en el primer gol recibido. El resultado final de uno a uno había que desempatarlo en la prórroga de treinta nuevos minutos de juego... Pero ni por esas. Lo que determinó la tanda final de penaltis. En el Chelsea, Cech volvió a parar dos penaltis, y el decisivo lo marcó Drogba resultando ganador el Chelsea. Es el fútbol, sus circunstancias, sus vivencias, sus penas y alegrías... En esta ocasión el agraciado fue el equipo inglés, aunque jugaran mejor los alemanes. ¿Por qué aseguraba el otro día que el ganador siempre tiene la razón? Es la evidencia empírica, el fútbol es por eso impredecible, no siempre gana el mejor, pero siempre hay cosas de las que disfrutar. Y sí que las hubo, aunque el nivel global fue mediano. Por cierto, las últimas imágenes fueron para mí las mejores, acabado el partido el delantero Drogba abrazaba primero a Robben, consolándolo por su fallo que puso resolver la final, y después a Schweinsteiger por su fallo en la tanda de penaltis después de la prórroga... Una imagen deportiva, inimaginable, significativa, para mí espectacular... Y les aseguro que mi ánimo fluyó por el fútbol y sus futbolistas. Y me olvidé de las carencias técnico-tácticas, de mis expectativas superiores para una final de "Champions", de mis recuerdos para Barça y Real Madrid porque merecieron estar en esta final,... Fui altamente feliz por estas muestras deportivas poco usuales de Drogba con los futbolistas del Bayern... En esta temporada 2011/2012 de Primera División, aún queda por jugar en España la final de la Copa del Rey que enfrentará a Barcelona y Athletic de Bilbao en el Estadio Vicente Calderón. La ilusión de ambos es inquebrantable en estos momentos por conseguir el trofeo deseado. Ambos arrastran fracasos recientes, Guardiola afronta su última prestación al club después de la eliminación en "Champions League" y la pérdida de la Liga por 9 puntos de diferencia con el Real Madrid; y Marcelo Bielsa juega su segunda final en esta temporada, después de una clasificación muy discreta en la Liga y la pérdida del partido final de "Europa League" contra el Atlético de Madrid, además de no haber anunciado su continuidad para la próxima temporada. El flujo de expectativas de ambas aficiones, de ambas directivas, de ambas plantillas, es elevado. Pero uno de ellos perderá autoestima si no gana, mientras que el otro de nuevo experimentará una nueva "experiencia óptima". Sea como fuere, muchos de sus futbolistas continuarán su actividad futbolística cuando Vicente del Bosque los llame para la Selección Española. Ganen o pierdan, no tendrán apenas tiempo de reflexionar por los logros o fracasos de dicho partido, deben incorporarse de lleno a otro objetivo importante, el Europeo 2012. Y olvidando, sobre todo, los fracasos... El fútbol español debe mostrarse positivo porque los valores de su Selección están indemnes como para hacer frente a nuevas gestas deportivas que tan felices nos han hecho en estos tiempos de atrás (Europeo 2008 y Mundial 2010). El psicólogo señor Linaza apunta sobre el ambiente social que nos gobierna en esta época: "Crece exponencialmente la sensación de desesperanza y de horizonte cerrado, aunque a veces responda más a un temor que a una situación real. Y si no hay esperanza ni horizonte, ¿Para qué esforzarse?". La Selección española tiene fundadas esperanzas incluso en un horizonte para optar al Campeonato Mundial de 2014. Aunque, vayamos por partes, nada se gana sin dedicación, sin calidad, sin merecimientos, sin esfuerzo... Esa actitud debe ser una de las columnas vertebrales del éxito futuro. Y dando por sentado que el bombardeo actual de malas noticias sociales no debiera "generar un clima de pesimismo colectivo" y menos a nivel futbolístico. Debemos abstraernos, huir de esa contaminación mental. Es verdad que, como ciudadano, me preocupa el diagnóstico de Gil Calvo: "Hemos pasado de ser los nuevos ricos de Europa, hasta 2008 y con dinero de los alemanes, a ser los nuevos pobres, cuya salvación depende, de nuevo, de Alemania, y quizá de Francia". No creo que en aspectos futbolísticos debamos plegarnos a la tutoría de alemanes ni franceses. Eso sí, serán dos equipos muy a tener en consideración, como ocurrirá con los ingleses, los holandeses, los italianos y los portugueses, por este orden. Seguro que aparecerá la eterna sorpresa, no pensada por ningún experto ni pulpo profeta, como por ejemplo los rusos.... Aparte de España, me parece que Alemania lleva unos años formando un bloque muy distinguido que le convierten, ahora mismo, en un candidato prioritario. Por otra parte, Francia está resurgiendo con fuerza y calidad. Aunque me fastidiaría que se cumpliera lo que señala Gil Calvo: "Lo que me asusta es que se nos dice que somos culpables, que lo tenemos merecido y que tenemos que hacer penitencia por haber vivido por encima de nuestras posibilidades. Estamos interiorizando lo que creen de nosotros". Hoy por hoy, estamos ocupando un primer nivel futbolístico, nos tenemos muy merecida nuestra clasificación mundial y nuestros futbolistas son excepcionales. Afortunadamente, Vicente del Bosque y su equipo de trabajo aportan valores seculares donde el fútbol de la Selección nos aúna a todos los españoles, nos acoge, nos divierte y nos libera de otras tensiones mundanas... ¡Somos felices viéndolos jugar al fútbol! Debemos seguir siendo felices, incluso debemos estar preparados para el caso de que otra Selección fuera superior a nosotros. Tenemos que manejar sabiamente una expresión muy manoseada en estos últimos tiempos: "Tenemos que pensar que nadie va a resolver nuestros propios problemas. O pensamos que somos parte de la solución o no habrá solución". Por eso he buscado algunas reflexiones de pensadores influyentes para que nos ayuden a remontar, ellos podrían gestionar buenos equipos de fútbol si mantuvieran un adecuado trato humano con los profesionales, promovieran el trabajo en equipo y fueran capaces de orientar todos los egos individuales dispersos. Dice Paul Theroux: "Solo un idiota culpa de sus malas vacaciones a la lluvia". Igual que Abraham Maslow nos aconsejaría: "Para ser verdaderamente felices, debemos llegar a ser quienes podemos llegar a ser". George Bernard Shaw nos anima: "El hombre razonable se adapta al mundo; el hombre poco razonable se empeña en intentar que el mundo se adapte a él. Así pues, el progreso depende del hombre poco razonable". Reforzando nuestro poder mental Benjamin Disraeli: "Nunca llegarás más alto que tu pensamiento". Y culminando con el pensamiento de un antiguo futbolista, Albert Camus: "Vive hasta que se te salten las lágrimas". Los futbolistas, en este final de temporada, se enfrentan todavía a nuevos retos profesionales antes de concretar sus sueños futbolísticos para la próxima Liga. Unos continuarán, otros migrarán a por nuevos retos, y algunos serán "arrojados" por el propio sistema por cuanto sus rendimientos habrán sido cuestionados por sus equipos actuales. Del mismo modo, la Selección española se configurará a finales de mayo por Vicente del Bosque, incluso pensando en la próxima temporada a partir de setiembre. Sería deseable que no aparezcan más lesionados como Puyol, o Villa... La gestión de esta ambigüedad compleja y la ansiedad por acertar plenamente es de suponer que no se convierta en tóxica, en este aspecto mi confianza en Del Bosque es plena. Él elegirá a los mejores, o a los que más se complementen, sin ningún género de dudas. Por eso, los profesionales de la Selección española participarán de ese espíritu que detecto en el libro "El cambio de mentalidad", de Willis Harman, trata cuestiones muy interesantes y oportunas para el fútbol: "Los estudios realizados sobre los profesionales de alto rendimiento en diversos sectores demuestran que las personas triunfadoras y eficaces tienden a visualizar los resultados que ellos desean en su vida y en su trabajo, y se autoconvencen de que serán capaces de conseguir esas metas..." Y, seguramente, la "fluencia" consistirá al final en disfrutar de los momentos positivos gobernando la conciencia para superar, previamente, los negativos. Así que, recuerdo, seamos felices viendo los partidos de fútbol y será un buen antídoto para superar algunos aspectos de la crisis actual. MAROGAR (20.mayo.2012) Otras noticias - Editorial y Opinión
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