Naturalmente, después de haber ganado el Mundial 2010 de Sudáfrica, el fútbol español adquiere una gran responsabilidad para el futuro. Comienza la temporada 2010/11 y se han consolidado unos excelentes cimientos del fútbol nacional, aportando un magnífico bagaje cultural aportado tanto por el ganador de la Liga pasada, el Barcelona, como por el éxito que obtuvo la Selección Española. Señalaron, definitivamente, unas tendencias claras para un fútbol bien jugado.

          Sin duda, en la Liga pasada el Barça de Guardiola batió todos los récords de puntuación, marcó muchísimos goles casi como el Real Madrid, ambos ganaron más partidos que nunca, pero sobre todo los barcelonistas recibieron muy pocos goles, los que menos. Y las tendencias están para aprender de ellas incluso para seguirlas y superarlas, si cabe…

          Pero no únicamente por la disputa hacia la excelencia entre esos dos únicos equipos, sino que me gustaría ver el progreso de otros equipos importantes en la Liga española: Valencia, Sevilla, Atlético Madrid, Mallorca, Villarreal, etcétera. Ni tampoco los equipos más modestos debieran rendirse antes de tiempo: Getafe, Ath. Bilbao, Sporting de Gijón, Deportivo de La Coruña, Almería, Español, Málaga, Osasuna, etc., por cuanto son equipos con muy buenos entrenadores, eso sí adaptándose a presupuestos más exiguos y razonables.

         Espero más variantes tácticas la próxima temporada; más estrategia a balón parado; más tiros de distancia que resuelvan los partidos bloqueados; que evolucione la dictadura del dibujo 1.4.2.3.1., ó 1.4.1.4.1.; que algún equipo más se atreviese con el 1.4.3.3. ó con el 1.3.4.3.; que, incluso, nos olvidásemos de las formaciones y nos acordásemos del juego; que la media de goles por partido aumente considerablemente; que los árbitros dejen jugar más y que las interrupciones por juego mentiroso de los equipos se sancionen con mayor rigor.

          Y, aunque tendría que ser un pacto entre caballeros, sería bueno que los futbolistas decidieran no volver a tirarse al suelo salvo una lesión evidente y limitativa. Pero, sobre todo, sería una revolución que todos los equipos salieran al campo a ganar. Dando por sentado que no todos los equipos podrán jugar como Real Madrid o Barcelona, pero sí aportando otras fórmulas también válidas para obtener resultados. No sería deseable que los medios periodísticos fomenten la envidia nacional hacia los dos grandes clubes porque la Liga, al fin y al cabo, es de veinte equipos acreditados. Y todos deben aportar a la competición.

         Me sentiría más feliz si el nivel de la información deportiva aumentase, que nos enseñasen a ver mejor el espectáculo deportivo, el partido, el fútbol en general. Me apuntaría a profesionales que nos diseccionen los equipos y las maneras de jugar, aunque me negaré siempre a leer, ver o escuchar “crónicas de sucesos”. Por supuesto, del árbitro solo me interesa que haya uno principal y otros ayudantes que piten exclusivamente lo que vean…

          El fútbol es sociología, es deporte, es lucha entre inteligencias, es negocio abierto o entre bambalinas. Pero debates como el del año pasado sobre el entrenador Pellegrini en el Real Madrid denigra al que los fomenta, además de que la calidad de la información desmerece en exceso con tales visiones. No digamos ahora que se incorpora a nuestra Liga un entrenador importante y controvertido como José Mourinho. No me gustaría que todo girase en torno a él, salvo para aprender de sus métodos y establecer mejoras generales al Campeonato.

         Es bueno que cada cual reflexione, tome bolígrafo y papel, y defina su propio posicionamiento sobre el fútbol. Y concrete su respuesta a la pregunta: “Y tú, ¿De qué fútbol eres…?”

         MAROGAR (Agosto.2010)

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Mar 31 agosto 2010 a las 22:06
Autore: MAROGAR .
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