En “La Ignorática y el fútbol” decía yo que “El fútbol es amistad. Y cooperación. Y solidaridad. Y emoción… El fútbol es un juego y en consecuencia hay que jugarlo, porque nada está definido de salida”. Nada mejor para un “fútbol sistémico” que nada sea definitivo, ni lo antiguo por serlo ni lo moderno porque ello no te garantiza nunca un mejor fútbol. Cuando las personas dicen trabajar en equipo muchas de ellas en realidad saben muy poco lo que ello significa: “Los equipos son sistemas que pueden sumar o restar el potencial de las personas que los componen”, dice Pilar Jerico. Dejábamos abierto en el documento anterior que los éxitos de un equipo, en este caso la victoria en un Mundial de Fútbol como el recién finalizado con la victoria de España, no podemos centrarlo en factores demasiado evidentes. En un avión no vuelan las alas, ni las turbinas, ni la tecnología de máximo nivel garantiza la permanencia en el aire; tampoco el piloto ni los auxiliares de vuelo son un factor definitivo; lo que vuela es el avión, con su estructura de conjunto y las interrelaciones entre todas sus partes.

          Una Selección Nacional de fútbol es un sistema social, resultado de la elección de los mejores jugadores de distintos equipos, cada uno con sus formas de competir, aunando un conjunto de complementariedades – lo que le falta a uno lo pone el otro- , conjugando un amplio nivel de comunicación y de transmisión de conocimientos entre todos ellos. Y se ponen, en todo momento pero sobre todo en los momentos álgidos de la competición, en acción un conjunto de habilidades, criterios, pensamientos orientados a satisfacer las diversas visiones. Ahora bien, es fundamental la visión del líder y su metodología de funcionamiento táctico para llevar a buen término los objetivos. Esas sinergias que acaban sumando más que el valor de cada parte. Pero hubo un proceso de formación, unos entrenadores que captaron a aquellos jugadores de niño que se han ido cultivando a lo largo del tiempo. Y una idea de juego que se ha ido cincelando con mayor o menor naturalidad. Y unos ejecutivos de primer nivel que con su autoridad reforzaron la manera de hacer. Y en ese comportamiento grupal, también cuentan los aficionados pues no es fácil aceptar con paciencia que un equipo mueva y mueva el balón hasta que la jugada y el gol aparecen.

          Sin duda, Vicente del Bosque escogió un tipo de jugador de entre los tres que personalmente yo distingo y he escrito en varias ocasiones: 1). Los que corren al fútbol. 2). Los que juegan al balón. 3). Los que juegan al fútbol. Además, sin ninguna visión peyorativa sobre ninguno de ellos. En función de esta elección, el equipo tendrá la misma tendencia. Así que la elección es vital. Pero el que elige debe saber llevarlos al éxito. En su día escribía al respecto de una polémica que por entonces se suscitaba sobre los “Entrenadores o alineadores”. Y mis reflexiones de entonces eran éstas: “Lo que pasa es que los entrenadores de “perfil bajo” – ahora denominan así a los que practican la sensatez – no venden demasiado, no llenan páginas, no tiene una cohorte de aduladores, no es dependiente de periodistas y otras zarandajas… Por el contrario, los entrenadores de “perfil gesticulante” sus exhibicionismos enseguida son interpretados por los jugadores; éstos saben que ese tipo de dirigentes no les va a ayudar en nada si los triunfos no llegan. Aunque, desde fuera, los espectadores tienden a valorar más a los teatreros que a los reposados. Afortunadamente, está apareciendo el entrenador callado, tranquilo, sin protagonismos externos fuera de lugar, que sufre cuando criticas a uno de sus jugadores o al equipo, y trata de ser tolerante con los fallos intentando dar razones para que los demás los comprendan, no para disculparlos sin más. Es una especie de antihéroe que sorprende a diario, coordinando en silencio, administrando el protagonismo y sólo apareciendo en el momento de las derrotas. Un transmisor de valores y de cultura, un repositorio de memoria histórica…”

           Hemos visto en estos Mundiales 2010 ambos modelos pero, curiosamente y según mi opinión, los seleccionadores de las cuatro primeras Selecciones Nacionales, eran entrenadores del corte que definíamos más arriba y que son los que a mí me gustan: Del Bosque, Bert Van Marwijk, Löw y Tabárez. Una tendencia que rompe también con la idea del individualismo y hombres estrella. En el citado artículo sobre “Entrenadores o alineadores” yo me atrevía a más, recuerdo que era febrero de 2008: “Mi modelo de entrenador, por personalidad, es Vicente del Bosque, a pesar de que ahora mismo no está entrenando… (Afortundamente Vicente fue nombrado Seleccionador español por el presidente Villar) Hace tiempo que leí: “El arte de conducir los jugadores no es más que el arte de asociar sus ideas”, por lo que un entrenador será mejor cuanto más asuma que no es un técnico de fútbol, simplemente, sino un maestro, un director de recursos humanos, un gestor del conocimiento de sus hombres, un estratega que asocia los intereses de todos los componentes… Este es el perfil de un entrenador y no de un alineador. Porque éstos llegan a ser meros comparsas, apuntadores de nombres en libretas de hule, acarreadores de grupos, malos pastores de ovejas que acaban siendo muy modorras. Los alineadores sólo piensan en las formas y no en el fondo”. Así que, para mí, aquí esta otra clave fundamental del éxito en este Mundial 2010 además de las ya apuntadas.

          Hay que recurrir a la memoria de aquel fútbol que desarrollábamos de niños, cuando jugábamos aquellos partidos interminables en las parcelas de tierra sin construir. Jugábamos un fútbol inacabable, el terreno no ponía límites geográficos ni tampoco ningún árbitro nos mediatizaba. Las porterías valían por los dos lados y los goles se podían conseguir por dentro y por fuera. Un fútbol circular que consistía en tener el balón el mayor tiempo posible hasta que el contrario incluso perdiera los nervios. Posesión y propiedad del balón durante el juego, ya que en realidad la pelota era de “El Gordo” el niño bien que siempre tenía asegurado el puesto en la portería. A medida que la fiesta crecía, nos animábamos y gritábamos más y más a medida que el balón huía de los pies del contrario: ¡¡¡Burreo, burreo, burreo…!!! Lo que pasa es que hasta se nos olvidaba el objetivo final del juego que era ganar y meter goles. España se aproximó el que más a las porterías contrarias aunque marcase pocos goles. Quizás la Selección Nacional llegó a recordarme el fútbol de mi niñez. Y en fútbol profesional de alto nivel, el fútbol de posesión, de toque, el “fútbol circular” debe complementarse con variaciones tácticas, con nuevos hombres que puedan aportar nuevas cualidades. Y mejorar el tiro de distancia, el desborde individual, el balón centrado a un rematador que está o que llega en el centro de la portería, las aperturas a las bandas donde jugadores especialistas rompen los círculos y los marcajes defensivos… En suma, todo aquello que el toque y el pase corto no resuelven en ocasiones a pesar de su estética…

          Y, además, con la base adquirida nuestra Selección tiene que ir preparando el futuro una vez pasen estos tiempos vacacionales que servirán para homenajes y complacencias merecidas. Porque la Selección tiene puntos de mejora o de renovación para los próximos años. Nunca sabremos donde nos acechan las bajas formas de algunos jugadores, sus lesiones más o menos alejadas en el tiempo, la edad que limita alguna de sus cualidades, incluso debemos pensar que los equipos contrarios pueden encontrar claves defensivas que puedan contrarrestar nuestro estilo tan personal y alabado. Es fundamental, sin duda, el papel a desempeñar por Xavi Hernández tanto en el periodo que siga jugando en la Selección así como aventurar cómo se va a producir su relevo. Estos jugadores tienen que ser “transmisores de cultura”, deben participar en garantizar un relevo sin traumas, positivo, y donde las trayectorias se respeten al máximo. En concreto, es lamentable la falta de respeto y sensibilidad que se tuvo con Raul el jugador que más había aportado al fútbol español hasta el Europeo 2008. Estos son los ejemplos para borrarlos de las actuaciones futuras.

MAROGAR (21.julio.2008)

Sezione: Editorial y Opinión / Data: Mi 21 julio 2010 a las 21:31
Autore: MAROGAR .
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